Elegir materiales no es solo una cuestión estética: es decidir cómo va a envejecer tu casa con el uso real. Hay acabados que se estropean rápido o exigen demasiado mantenimiento, y otros que ganan con el tiempo. Para aterrizarlo con ejemplos y alternativas hablamos con Nota Estudio; el dúo formado por Rebeka Németh y Juliette Abello que tienen muy clara la idea de "casa habitada" para ellas, el hogar no es solo un decorado, sino un espacio que cambia con quien lo vive, y donde la materia importa tanto por cómo se ve, cómo se toca o se escucha.
Nos comparten diez ejemplos con sus soluciones para que, si estás pensando en reformar o darle un aire nuevo a tu casa, puedas elegir con más criterio (y menos sorpresas). Una guía práctica para acertar a la primera: materiales que aguanten el día a día, envejezcan con gracia y te ahorren mantenimiento, arreglos y disgustos con el paso del tiempo.
1. Juntas blancas en azulejos Vs. Juntas integradas
El problema: "La junta blanca tiene un don: atrae suciedad como si fuese un imán. Con el tiempo pierde uniformidad, amarillea o se agrisa a manchas, y el conjunto se ve menos cuidado incluso aunque el azulejo esté perfecto."
La alternativa: "elegir una lechada o borada lo más cercana posible al tono de la pieza (o incluso un punto más oscura). El resultado es más coherente visualmente y, sobretodo, mucho más sufrido." Según Nota Estudio, así decides tú si quieres realzar el dibujo o prefieres una superficie más serena.
2. Grifería cromada Vs. Cepillados, mates y metales honestos
El problema: el cromo no perdona: huellas, gotas de cal y esa capa que aparece en cuanto te despistas. Además, si la calidad no acompaña el cromado acaba saltando.
La alternativa: acero inoxidable, latón y acabados mates o cepillados (que disimulan las manchas muchísimo mejor). En su proyecto; Vivienda Ferrol, apostaron por negro mate para aportar fuerza y carácter, sin exigir una rutina de limpieza obsesiva diaria.
3. Travertino y piedras porosas Vs. Materiales sellados
El problema: el travertino es precioso, sí, pero en cocinas y baños puede volverse traicionero si se coloca sin el tratamiento adecuado: absorbe y fija manchas con facilidad de forma irreversible.
La alternativa: "Piedra natural con tratamiento hidrófugo o acabados específicos según su uso. Nos encanta la honestidad del poro, pero lo protegemos para que su envejecimiento no sea problemático."
4. Porcelánico de imitación madera Vs. Madera natural
El problema: Muchos pensamos que dura más, pero Nota Estudio lo mira desde otro ángulo: "La madera envejece con interés y se puede recuperar; en cambio, cuando el porcelánico se descascarilla, no hay vuelta atrás. Y además hay una cuestión sensorial: la madera es cálida y mejora el confort acústico; la cerámica suena y se siente más dura."
La alternativa: "Siempre que podemos restauramos suelos de madera originales, lijando y protegiendo con un barniz incoloro mate, con el tiempo, juega a nuestro favor."
5. Microcemento Vs. Porcelánico
El problema: la continuidad del microcemento enamora… hasta que aparecen fisuras por cambios de temperatura o pequeños movimientos del edificio. Y al ser ligeramente poroso, puede oscurecer con los años en zonas que pueden ser más sensibles. "El cliente debe estar al tanto y le tiene que gustar la posibilidad de que envejezca de cierta manera con el tiempo."
La alternativa: si lo que buscas es el efecto sin juntas pero con más estabilidad, ellas proponen porcelánicos de gran formato con texturas de piedra: visualmente limpios, técnicamente más controlables.
6. Mobiliario de melamina Vs. Madera natural
El problema: "La melamina suele ser material de una vida: un golpe, humedad en el canto o un mal sellado, y aparecen hinchazones y desconchados sin arreglo real. Además, ojo con las descripciones tipo color roble o color nogal: muchas veces es imitación, no madera."
La alternativa: Invertir en madera natural (maciza si es posible) o recuperar piezas existentes. "En el proyecto Las Torres, rescatamos sillas de enea antiguas y las restauramos. La madera maciza puede ser lijada, barnizada o pintada mil veces. En este mismo proyecto recuperamos una alacena original de nuestra clienta que tenía guardada en el trastero repleta de cajas y objetos." Nos cuenta el dúo.
7. Maceteros de plástico Vs. Maceteros de acero corten
El problema: El plástico al exterior se degrada con el sol: pierde color, se vuelve quebradizo. Y las imitaciones del acero corten ya sean pinturas o resinas se delatan pronto: se desconchan y nunca alcanzan la profundidad del material auténtico.
La alternativa: Utilizar corten real. "En un reciente proyecto en el barrio de Almagro, propusimos una terraza repleta de jardineras de este material. El corten está vivo: se transforma con la lluvia y el sol, creando una capa protectora de óxido cuya textura es irrepetible."
8. Cobre
El problema: El cobre es precioso, pero es un material que si lo eliges esperando que se quede eternamente rosado y pulido, es fácil frustrarse: los barnices que prometen mantener el brillo suelen terminar levantándose y dejando el acabado irregular y con manchas.
La alternativa: Tratarlo bien y dejar que evolucione. Sobretodo en exteriores: “El cobre gana cuando se acepta su transformación natural, cómo va oscureciendo hacia marrones y con el tiempo ese verde tan característico que aporta carácter.”
9. Vidrio liso Vs. Vidrios con texturas
El problema: “El vidrio como tal, no envejece mal, pero se ensucia con una facilidad que puede resultar desesperante: cada gota se ve, el polvo aparece a los cinco minutos y necesita un mantenimiento constante.”
La alternativa: "Vidrios con textura, translúcidos o soluciones tipo pavés: hacen que la luz siga entrando y pueden generar efectos muy originales, y disimulan manchas y suciedad."
10. Textiles sintéticos Vs. Fibras naturales
El problema: Muchas de las mezclas sintéticas generan electricidad estática y un brillo artificial que resta calidez a un espacio; además de que al tacto se nota.
La alternativa: Telas de fibras naturales, en especial el lino y el algodón con sus arrugas y caída. “Para el proyecto Las Torres, encargamos pantallas de lámparas a medida en lino a Olofane (en el barrio de La Latina, Madrid) para que aportara una luz filtrada más orgánica y cálida."


















