El art déco es tendencia de decoración y esta espectacular casa de la calle Serrano de Madrid es la prueba
La diseñadora de interiores Anouk de Lesparda firma el proyecto de esta vivienda de 400 m², que reinterpreta este estilo decorativo y se alía con el dúo blanco y negro y el arte, creando espacios sofisticados que abrazan el lujo.
Las tendencias de decoración de 2026 recuperan el estilo art decó y abrazan el lujo y la opulencia, algo cansados del minimalismo cálido que ha estado con nosotros varios años. Si necesitabas ver cómo funciona en la decoración actual y cómo incorporarlo en tu casa, este piso de la calle Serrano de Madrid tiene las claves. Ubicado en un edificio histórico y con 400 m² fusiona magistralmente la modernidad del art decó con la arquitectura tradicional y el estilo de vida moderno. El proyecto, personal y muy especial, es obra de la interiorista Anouk de Lesparda. Un interiorismo que rinde un tributo al color negro, confía en el arte como elemento esencial en la vivienda y se deja llevar por los brillos dorados y plateados.
"Este proyecto ha sido un viaje fascinante, una inmersión en la opulencia del art decóreinterpretada para el siglo XXI. He tenido la oportunidad de trabajar con unos propietarios excepcionales que me han permitido plasmar su visión en un espacio único y personal. Espero que este proyecto inspire a otros a explorar la belleza y la elegancia de este estilo", señala la fundadora del estudio AdeL. Nosotros estamos seguros de que esta espectacular casa es toda una inspiración. ¡Conócela!
La entrada ya es un aviso de qué vamos a encontrar en su interior. Amplio, luminoso y con una decoración cuidada, el recibidor nos da la mejor bienvenida a este espectacular pisomadrileño. El dúo cromático blanco y negro, que veremos a lo largo de la vivienda, ya empieza a imponer sus normas en la entrada.
Un suelo de damero en estos colores, puertas y detalles negros llenos de glamour y paredes y techos blancos, que amplifican la luminosidad y la sensación de amplitud dan vida y forma a este hall. La puerta corredera actúa a modo de 'teoría del rojo inesperado', creando el efecto sorpresa, mientras que la lámpara escultura de Tom Dixon atrapa las miradas.
Pocas veces dedicamos dos fotos al recibidor e, incluso, muchas veces nos lo saltamos. Pero en este proyecto de Anouk de Lesparda, podríamos haberle dedicado muchas más. Derrocha estilo y sofisticación, gracias al binomio blanco y negro. La mirada se dirige del suelo, con ese suelo original de ajedrez, al techo decorado con motivos geométricos. Tampoco podemos pasar por alto el aparador blanco brillante y la lámpara de sobremesa.
Del recibidor salen seis puertas de paso negras que nos conducen tanto a la parte pública como privada de la casa. Una de ellas nos lleva por el mismo suelo de damero de la entrada hasta un aseo de cortesía. El blanco y el negro también domina este baño para invitados.
Las otras puertas se abren a la cocina y el comedor, con una valiente apuesta por el color negro y alguna pincelada dorada, al salón familiar, con grandes piezas decorativas que transmiten estilo y personalidad, al despacho en casa, bañado por luz natural y con vistas a la terraza, a dos habitaciones infantiles, conectadas entre ellas, al dormitorio principal con un vestidor de ensueño, y a dos dormitorios más.
Dada las dimensiones del salón y su planta en L, la diseñadora y arquitecta de interiores ha creado una distribución abierta, organizada en diferentes zonas: estar, despacho en casa y rincón de lectura. Así, la de oficina se ha ubicado en la parte alargada de la L y la de estar y lectura en el ancho. Nuevamente la mirada se dirige del suelo al techo, ya que ambos, el parque de roble en espiga y el techo con motivos geométricos, tienen identidad propia y ayudan a unificar los distintos ambientes.
La zona de estar está presidida por un gran sofá de terciopelo (una de las señas de identidad del art decó) y una mesa de centro redonda y brillante. Situada frente a la chimenea, llama la atención el gran cuadro negro de una de sus paredes y las escultóricas lámparas de pie. En este sofisticado ambiente siempre son bienvenidas las texturas y los materiales suntuosos y las molduras, como las de la pared.
En este salón con chimenea, se ha usado el espacio más cercano al ventanal para colocar un rincón de lectura, que también es perfecto para tomar el café de la sobremesa. Dos butacas y varias mesas auxiliares negras, no podían ser de otro color, crean un ambiente agradable y luminoso que no interfiere en la vida del estar, aunque comparten zona. La lámpara de pie completa el conjunto y pone un punto de luz perfecto tanto para leer como para crear atmósfera.
El despacho en casa está integrado en el salón, pero al mismo tiempo, goza de cierta independencia, ya que se ubica en la parte alargada de la estancia, alejado del estar y del rincón de lectura. Una alfombra lo delimita visualmente, mientras que dos librerías blancas, que combinan baldas con armarios inferiores, ayudan a mantener el orden y a organizar papeles y carpetas.
En el comedor, el blanco tiene prohibida la entrada. Así, las paredes se pintan de negro y se visten con obras de arte, como el original cuadro de la mujer victoriana, que rompen con la oscuridad del neutro. Efecto que también produce la salida a la terraza, que deja entrar la luz y hace que el negro luzca, sin avasallar ni empequeñecer.
Además, en esta estancia aparece un nuevo color muy vinculado a la estética art decó. El dorado emerge con fuerza en las sillas de comedor de Knoll y en detalles como los apliques, logrando un look lujoso, pero sin resultar excesivamente ostentoso.
A la cocina, aunque en realidad la vivienda posee dos, se accede desde el recibidor por la puerta roja (incógnita despejada). Esta cocina abierta al comedor y con isla con taburetes, es perfecta para reuniones con amigos o comidas familiares. Ordenada y con encimera negra, a pesar de compartir espacio con el comedor, su estética se suaviza, gracias a los muebles claros, la luz y el blanco de las paredes.
Ya te lo advertíamos anteriormente: el proyecto de Anouk de Lesparda incluye dos cocinas. La pública y abierta al comedor y esta cerrada, funcional y cómoda. Dos formas de disfrutar el placer de cocinar y de comer que se complementan y no interfieren en el día a día entre fogones. Cada una cuenta con su propia narrativa y encanto, unidas por una puerta corredera roja que, además de conectarlas espacialmente, simboliza la conexión entre dos experiencias culinarias.
Si en el comedor, el dorado imprimía una pincelada llena de glamour, en el dormitorio principal es el plateado el que se encarga de hacerlo y de servir de hilo conductor. El negro del gran ventanal y la estantería con trasera, a modo de tablón, encuentran en la ropa de cama, la banqueta y, sobre todo, en la espectacular lámpara de techo Minerva los aliados perfectos para brillar y ganar luminosidad y sofisticación.
Según la artífice del proyecto, la terraza es la joya de la casa. Un oasis urbano con vistas a la calle Serrano vestido también de negro. Anouk de Lesparda ha diseñado la terraza en dos zonas, de estar y de comedor. En ellas, el mobiliario negro, con detalles en blanco y líneas minimalistas, crea un espacio versátil, perfecto para el entretenimiento, comidas al aire libre o, simplemente, para disfrutar de un momento de tranquilidad. Todo un lujo en una vivienda urbana, que te permite disfrutar del buen tiempo en la ciudad de una manera más tranquila y agradable.