Lo repetimos a menudo: una vivienda organizada no solo es visualmente más atractiva, sino también terapéutica. El orden en casa no solo se nota en nuestros espacios, sino que también influye en nuestro bienestar y nos ofrece una perspectiva mejorada de las estancias y de nosotros mismos. No se trata de darte la paliza un día o dos y repetirlo cada cierto tiempo, en modo limpieza de primavera, sino de ser capaz de que la organización y la limpieza permanezcan durante meses y no exijan un gran esfuerzo.
El método japonés de las 5S es perfecto para lograr este objetivo, ya que abarca las distintas fases y tiene proyección de futuro, favoreciendo ambientes que transmiten serenidad. Como ocurre con esta cocina de estilo japandi, una de las tendencias en 2026, de Ballingslöv, donde todo está en su sitio y no hay nada que desentone. Copia el detalle de las lámparas de papel.
© KvikDe dónde viene
Su origen se encuentra en los años 60. Directivos de Toyota diseñaron un plan (5S) para limpiar, mejorar la seguridad y aumentar la productividad en el lugar de trabajo. Así, de una empresa de coches pasó a un método de organización de los hogares de Japón y de ahí dio el salto al resto del mundo, tanto como un aliado del orden como una forma de vivir con menos y una manera de rentabilizar el espacio y tu tiempo.
Aplicar el método de las 5S (cinco pasos que empiezan con la letra S) a una tarea de orden es sencillo. Empieza clasificando los artículos en categorías, descartando lo innecesario. Luego, vuelve a ordenar todo, colocando cada artículo en su lugar. Después, limpia y establece ciertas reglas que te ayuden a mantenerlo en perfecto estado durante meses. En esta propuesta de Kvik, la abundancia de cajones y módulos con capacidad facilita la tarea.
© Casa DecorPaso número 1: Seiri (clasificar)
El método de las 5S es útil para toda la casa, pero en la cocina resulta realmente infalible. El primer paso es ‘Seiri’, que se traduce como clasificar; es decisivo, ya que de él depende, en gran medida, el éxito del proceso. Se trata de empezar a deshacerse de todo aquello que no necesitas. Una taza desparejada de publicidad, platos de una antigua vajilla que ya no usas, un cuchillo solitario, una colección de táperes que crece por momentos, latas caducadas desde hace meses, sartenes que debías haber tirado hace tiempo...
Se trata de enfrentarse a los interiores de tus armarios de cocina y despensa y preguntarse si los usas habitualmente o si los necesitas. Después debes tirar, regalar o colocar, según el uso y las condiciones en las que están. La despensa, esta pertenece al espacio de Deulonder en una edición de Casa Decor, es uno de esos lugares donde la clasificación es clave para que sea realmente funcional y no haya ni cosas duplicadas con fechas de caducidad cercanas ni ausencia de básicos del día a día.
© Cocinas RíoPaso 2: Seiton (ordenar)
Una vez que has clasificado bien el contenido de armarios, cajones y baldas, es el momento de ordenar y poner cada cosa en su lugar. Agrupa los objetos similares para que el almacenamiento sea práctico para el día a día. Así, al tener cosas parecidas en un mismo sitio, te será mucho más fácil localizar lo que necesitas en cada momento. En esta propuesta de Cocinas Río, cada balda de la vitrina se destina a un objeto: copas de diario, vasos, copas de cóctel, cristalería especial...
Esta regla también debe incluir a la despensa y a la nevera, ya que en ellas suele reinar cierto desorden, sobre todo días después de haber llevado a cabo el primer paso. Coloca las cosas de repostería juntas, las especias o los cereales, galletas y frutos secos que sueles tomar en el desayuno, por ejemplo. Un gesto que te facilitará la vida y evitará que pierdas tiempo.
© SchmidtPaso 3: Seiso (limpiar)
Una vez que has ordenado, limpiar la cocina (esta de Schmidt) resulta mucho más sencillo, ya que hay menos cosas y las que hay no están amontonadas, sino colocadas en su lugar. Revisa bien todo lo que necesita una limpieza y aprovecha para arreglar pequeños 'desperfectos' que normalmente pasas por alto: una luz que no funciona, una puerta que se descuelga...
Limpia cajones y armarios y presta atención a aquellas zonas que necesitan un mantenimiento regular, por estar cerca de la placa de cocción, por ejemplo. Este paso también podría haber ido en segundo lugar o combinado con el anterior. Por eso, puedes lavar los utensilios de cocina y limpiar según vas ordenando. El dos en uno siempre funciona y ahorra esfuerzo y tiempo.
© Marks & SpencerPaso 4: Seiketsu (estandarizar el proceso)
Para evitar que el desorden vuelva, es fundamental crear rutinas, etiquetar y usar el mismo sistema siempre. Resulta muy práctico tener un calendario de tareas, donde se determine cuándo poner la lavadora, revisar que no falte nada en la despensa o repasar la balda sobre la placa, por ejemplo. No se trata de una lista de propósitos, sino de realidades. Es importante que te comprometas a seguirla y que la ilusión del momento no se pase en un par de semanas, sino que dure, al menos, hasta la próxima limpieza de temporada.
Recurre a separadores de cajones, botes y cualquier cosa otra que te ayude a mantener el orden de manera sencilla. Si dispones de una despensa independiente, como la que aparece en esta propuesta de Marks & Spencer, no tendrás problemas de espacio, pero sí deberás evitar la acumulación y la desorganización.
© DevolPaso 5: Shitsuke (mantener)
Este paso complementa al anterior y consiste, principalmente, en establecer hábitos. Su impacto es más duradero, ya que evita que el desorden vuelva a entrar en tu cocina (esta de Devol) o en tu casa. Para mantener tus armarios, cajones y baldas siempre bien, una buena idea es hacer revisiones semanales antes de hacer la compra, por ejemplo.
El método de ordenar al revés, el armario ropero tiene su versión con una percha, también puede ser un truco infalible. La idea es dar la vuelta a latas, botes y condimentos y, a medida que los uses, devolverlos a su posición normal. Pasado cierto tiempo, comprueba cuáles siguen en la misma posición y deshazte de ellos, ya que no los has usado ni necesitado nunca.
© Colin DuttonOrganiza a tu medida
Este método es infalible, siempre que lo llevemos a nuestro terreno. Muchas veces, a la hora de organizar la cocina, nos centramos en aprovechar al máximo el espacio y hacer que todo se vea ordenado, y nos olvidamos, sin embargo, de crear un orden a nuestra medida. De esta forma, el diseño no solo no nos facilita la vida, sino que nos la complica y nos obliga a trabajar más.
Así, lo ideal es tener zonas diferentes según nuestras necesidades y hábitos. Por eso, si empiezas el día con un café al que sigue algún otro, ten cerca de la cafetera todo lo que precisas y usas habitualmente: tazas, botes de café, molinillo… En esta propuesta de Abimis, los platos y las copas de diario están juntos y perfectamente organizados en elementos destinados a este fin.
© Next125Para toda la casa
Este método japonés de cinco pasos es una forma sencilla, eficaz y transformadora de ordenar y reorganizar tu espacio para guardar con intención. Al depurar (y eliminar) lo que guardas, definir su uso y asignarle a cada cosa un lugar específico, crearás una cocina funcional y cómoda. Como la de esta propuesta de Next125, con una isla con almacenamiento en todos sus lados.
Por eso, una vez que compruebes su eficacia en la cocina, querrás ponerlo en práctica en toda la casa. Úsalo en el armario del dormitorio, en los cajones del escritorio, el aparador del comedor...
© Cesar by NeroOtros métodos japoneses para ordenar la casa
Y no hablamos solo de Marie Kondo, que desde luego no puede faltar, sino de otros procesos que funcionan. Pensamos en el Danshari, que apuesta por la simplificación y por deshacerse de todo lo que guardamos y no necesitamos, y lo hace también en cinco pasos. El Oosouji, que ve en la limpieza una forma de cuidarte también tú, o el Kaizen, que se basa en ordenar la casa en solo un minuto. Métodos que son casi un estilo de vida, que facilitan tu día a día y renuevan tus estancias y a ti. Esta cocina perfectamente organizada es de Cesar by Nero.




