Estos 10 muebles harán que tu recibidor deje de ser una simple zona de paso y gane protagonismo
Apunta las claves para decidir qué encaja mejor según los metros cuadrados, tus necesidades de almacenaje y el look que deseas para este rincón de la casa
Reconozcámoslo: el recibidor casi nunca se planifica con la misma atención que el salón o el dormitorio. Y sin embargo, lo usamos todos los días sin excepción. Es donde dejamos las llaves, el bolso, los zapatos, el abrigo, el correo, la compra de última hora y, a veces, hasta las buenas intenciones de mantener el orden. Y, sin embargo, muchas veces se queda en una pared vacía con un espejo colgado "porque había que poner algo".
Da igual si hablamos de una entrada diminuta que desemboca directamente en el salón o de un hall amplio con metros de sobra: siempre hay decisiones que marcan la diferencia. Qué tipo de mueble elegir, cuánto espacio ocupar, si apostar por una sola pieza o por una composición, si priorizar almacenaje, asiento, espejo… o todo a la vez.
En este artículo no se trata de hacer una lista cerrada de "esto es lo que hay que poner", sino de entender qué puede aportar cada tipo de mueble y en qué situaciones tiene más sentido. Diez propuestas muy distintas entre sí para demostrar que el recibidor puede ser práctico, tener carácter y, sobre todo, dejar de ser ese espacio al que nunca se le dedica demasiado tiempo… aunque sea el primero que pisamos al entrar en casa.
El modelo Nash de Westwing es un buen ejemplo de este tipo de mueble. De metal, con 80 cm de ancho y varias repisas, encaja en entradas estrechas donde hay al menos un metro libre de pared. Colocarlo a una altura que deje las baldas inferiores al alcance de la mano es clave para que sea cómodo en el día a día.
Cuando el recibidor lo permite, una composición completa es casi como montar un mini vestidor en la entrada. Eso sí, para que tanto mueble no se coma el espacio, lo ideal es que todas las piezas sean del mismo material y acabado.
La colección Puro de Anrei juega precisamente a eso. Un armario con puerta de espejo para el último chequeo antes de salir, un banco con cajones integrados y una balda superior con perchero. Ocupa una pared entera, sí, pero la sensación es de orden total. Perfecto para familias o casas con mucho trasiego
Y si no, fíjate en esta propuesta de la firma Maisons du Monde. La cómoda, de madera clara y tono coral, acapara todo el protagonismo. Además, para que no parezca un capricho aislado ni un "pegote" en medio del recibidor, ese mismo tono se ha repetido en pequeños detalles: en la alfombra, las láminas que animan la pared, un jarrón… Así se crea un hilo conductor que conecta todo.
Los recibidores amplios dan mucho juego, pero también tienen su trampa: si no se piensan bien, pueden quedarse fríos o con sensación de espacio a medio hacer. Por eso aquí funciona muy bien, primero elegir piezas con presencia, que "llenen", como una mesa larga apoyada en la pared, un banco a los pies y uno o dos espejos en la pared que reflejen la luz; y segundo, apostar por materiales que aporten textura y calidez.
Lo vemos en este ambiente, decorado por El Corte Inglés, en el que se han combinado muebles de madera con detalles en fibras vegetales. El resultado no puede ser más cercano y acogedor.
Este modelo de Caffe Latte, en mármol y acero con acabado bronce, es un buen ejemplo de este tipo de diseño. Con peso visual y muy elegante, es ideal para entradas sofisticadas donde no se necesita demasiado almacenaje pero sí un mueble que marque carácter desde el primer vistazo.
Si tu recibidor tiene huecos complicados o simplemente quieres aprovechar hasta el último centímetro, el mobiliario a medida es la mejor inversión. Se adapta al espacio real y a tus necesidades concretas.
La composición de National Trust que vemos sobre estas líneas combina una repisa superior, perchas y un banco-zapatero en un solo frente. La pared se ha revestido con lamas de madera en el mismo tono que el mobiliario, si bien se ha alternado con un papel pintado en la misma gama que ayuda a aligerar visualmente y aporta un toque fresco. Aquí lo importante es pensar antes de diseñar: ¿necesitas más colgadores? ¿más cajones? ¿un asiento? Con las ideas claras, lograrás el mueble perfecto.
Uno de los errores más comunes es elegir muebles demasiado profundos para el espacio disponible. En el recibidor, la zona de paso es sagrada. Lo recomendable es dejar al menos 90 cm libres para moverse con comodidad.
En este proyecto, la interiorista María Acha escogió una consola de poco fondo, pegada a la pared, precisamente para no entorpecer la circulación, ya que en el otro frente está equipado con armarios empotrados con puertas abatibles. En este caso, el problema del almacenaje estaba resuelto. Pero si tú necesitas guardar cosas y no cuentas con un frente de armarios, hay muchas soluciones "slim" estupendas: desde un zapatero estrecho y cajoneras poco profundas, hasta baldas largas a la altura de la cintura o muebles suspendidos.
A veces lo más interesante es romper las reglas. En este proyecto, el estudio Covet House apostó por decorar el recibidor con un sofá, y lo que realmente llama la atención no es el mueble en sí, sino el "color block". Pintar la pared exactamente del mismo tono que la tapicería hace que se fundan y se crea un efecto visual muy potente.
En un recibidor amplio queda espectacular, pero el mismo recurso sirve para salones pequeños: los muebles grandes se integran, “desaparecen” a la vista y el espacio se siente más ligero.
Colocar muebles en paredes enfrentadas solo es apto para entradas generosas, con planta cuadrada o rectangular, ya que, para que resulte cómodo, el espacio debe tener al menos 2,20 o 2,40 metros de ancho. Así se mantiene una zona central amplia y se evita el efecto pasillo estrecho.
En esta propuesta de la firma Oriana B, un banco en una pared y una cómoda en la otra crean equilibrio y muchas posibilidades de uso. Puedes sentarte, guardar cosas, decorar con cuadros o espejos y, aun así, moverte sin problema.
Lo bueno es que cada vez es más fácil dar con diseños que pasan por auténticas cómodas de diseño, en una variedad tan amplia de materiales y acabados (madera, con puertas de ratán, metálicos…), que encontrar el que mejor va con nuestro estilo no tiene por qué suponer un problema. La clave está en la medida: ajusta la pieza al espacio disponible. Este es el modelo Kuma, de Kenay Home, de DM lacado en verde. Tiene dos cajones y mide 80 x 20,5 x 90 cm.