La interiorista Eli Balsells avisa: “Una televisión mal colocada siempre se verá fuera de lugar. Respetar la altura y proporción es clave para el confort visual y la armonía del espacio”


¿Colgada, escondida o sobre un mueble? Hablamos con la fundadora de EBC Interiores sobre el papel qué debe tener la televisión en el salón y las diferentes formas de integrarla en la estancia.


Eli Balsells, interiorista© EBC Interiores
6 de febrero de 2026 a las 15:01 CET

Cómo incorporar la televisión en el salón es uno de los dilemas de las casas actuales. Se trata de un elemento que forma parte de nuestro día a día, pero no queremos que la decoración gire alrededor de él. Encontrar el lugar ideal para verla bien e integrarla sin sobresaltos es clave para lograr un salón donde estética y funcionalidad vayan de la mano. 

Para saber cómo lograr ese equilibrio, sin que el aparato domine la estancia, hemos preguntado a Eli Balsells, fundadora del estudio EBC Interiores. Sobre un mueble, colgada, entre estanterías... Conoce sus 9 soluciones para integrarlo con estilo.  

Salón con estructura con baldas y cajones con la televisión colgada, mesa de centro, suelo madera, focos techo empotrados© EBC Interiores

Un panel continuo: la televisión como parte de la arquitectura

Para que no destaque, a pesar de su papel relevante en el salón, la experta apuesta por "integrar la televisión en un muro continuo, ya sea de madera, yeso, microcemento o piedra. Cuando la pantalla se coloca sobre un revestimiento que recorre toda la pared, deja de leerse como un elemento añadido y pasa a formar parte del lenguaje arquitectónico del espacio". 

En función del tipo de material de la estructura se logra un efecto distinto. Así, continúa, "los paneles de madera aportan calidez y sofisticación, especialmente en salones contemporáneos o nórdicos. El yeso o el pladur permite crear superficies limpias y minimalistas, mientras que la piedra o los acabados minerales añaden textura y carácter. El truco está en que la televisión quede perfectamente alineada y proporcionada dentro del conjunto, como se aprecia en este proyecto del estudio, evitando marcos, cables visibles o cortes innecesarios". 

Salón con chimenea con sofá blanco, mesa de centro de madera, alfombra, cortinas y visillos, televisión colgada pared© Jordi Canosa

En modo cuadro: menos impacto visual

Si quieres que se note, pero de forma natural, nada mejor que tratarla como si fuera otra pieza de arte más. "Combinar la televisión con cuadros, láminas o fotografías es una estrategia cada vez más utilizada para suavizar su impacto visual. Al rodearla de piezas artísticas, la pantalla se diluye dentro de una composición más rica y emocional", cuenta Eli Balsells.

Eso sí, "no se trata de llenar la pared sin criterio, sino de crear un diálogo equilibrado: obras de diferentes tamaños, marcos que armonicen con el estilo del salón y una distribución cuidada. La televisión puede ocupar el centro o desplazarse ligeramente, integrándose como un elemento más dentro de una galería doméstica. Este enfoque resulta ideal para espacios creativos, eclécticos o bohemios, donde la mezcla de arte y tecnología refuerza la personalidad del hogar y evita que acapare toda la atención". 

En esta propuesta de Pia Capdevila Interiorismo, con estilismo de Mar Gausachs, forma pareja con el cuadro de la pared contigua y con la chimenea con el marco negro, lo que favorece una mejor integración. 

Salón con ventilador en el techo, cortinas, salida a la terraza, alfombra, mueble bajo de televisión en madera, papel pintado en la pared de la tele, sillón con reposapiés © Amador Toril

En un mueble bajo: una solución eficaz que equilibra

Colocarla sobre un mueble bajo es una solución clásica que siempre funciona y aporta un plus de elegancia, tal y como muestra este proyecto del interiorista Alberto Torres. 

"Más allá de su función práctica, aporta peso visual y actúa como ancla del conjunto. Cuando el mueble tiene presencia ya sea por su longitud, material o diseño, la televisión deja de ser el foco principal y pasa a formar parte de una composición horizontal más equilibrada. Maderas naturales, lacados suaves o piezas a medida permiten adaptar el diseño al estilo del salón. Además, este tipo de pieza ayuda a ocultar cables, dispositivos y almacenaje, manteniendo una imagen limpia y ordenada. Cuanto más sereno sea el conjunto, más integrada se percibirá la pantalla", recomienda la fundadora del estudio EBC Interiores. 

Salón con chimenea, viga metálica, televisión colgada con estanterías a los lados, sofá blanco de lana bouclé, cojines rojos, alfombra© Amador Toril

Entre estanterías: eje vertebrador del espacio 

Una solución para darle el lugar que se merece pero sin cederle todo el protagonismo, es situarla entre dos estanterías o baldas. "Libros, objetos decorativos, cerámicas o plantas ayudan a crear ritmo visual y a restar dureza a la pantalla. Este tipo de composiciones funcionan especialmente bien en salones familiares, donde se busca un ambiente vivido pero cuidado. La clave está en no sobrecargar: dejar respiración visual alrededor de la televisión y mantener una paleta cromática coherente. Cuando los estantes están bien proporcionados, la televisión se integra de forma natural, sin imponerse, y el conjunto gana profundidad y dinamismo", señala la interiorista. 

En esta salón, diseñado por la interiorista Silvia Trigueros, comparte el centro con la chimenea, logrando unidad, y está flanqueada por dos estanterías sin trasera que resultan muy decorativas y aportan profundidad al ambiente. 

Librería a medida de pared a pared con armario de madera en el centro y estanterías negras a los lados © Tegar

Oculta a la vista o camuflada

Sabemos que la queremos con nosotros, pero, ¿realmente necesitamos hacerla la reina del espacio? Para los que busquen tenerla cerca, pero sin verla todo el rato y sin romper la estética del salón, Eli Balsells no lo duda, ocultarla puede ser la mejor opción. "Paneles correderos, puertas abatibles, lamas de madera o, incluso, cuadros móviles permiten esconderla cuando no se utiliza". 

Esta solución, continúa, "es ideal también en rincones de lectura, conversación o relax del salón, ya que al desaparecer la pantalla, el ambiente se transforma y gana calma visual. Más allá de la funcionalidad, esta alternativa refuerza la idea de que el estar no gira exclusivamente en torno a ella, sino que puede adaptarse a distintos momentos y usos". 

En este ambiente, la librería a medida de Tegar incorpora un armario central donde 'encerrarla', cuando no la estés utilizando. 

Salón con gran ventanal con salida patio, sofá en esquina, televisión colgada en la pared, baldas en un lateral con luz indirecta y lámpara Cestita© EBC Interiores

Con una iluminación indirecta 

Una manera de integrarla con elegancia y sin sobresaltos estéticos es mediante una iluminación sutil, como la que muestra este proyecto de la interiorista.

"Una luz suave detrás de la pantalla o en el perímetro del panel aporta profundidad, reduce el contraste visual y mejora la experiencia de uso sin robar protagonismo. Tiras LED cálidas, bien ocultas, ayudan a enmarcar la televisión y a crear una atmósfera envolvente, especialmente durante la noche. Es importante evitar luces demasiado frías o intensas que compitan con la imagen. Una buena iluminación transforma por completo la percepción del conjunto y eleva el nivel del diseño sin esfuerzo aparente", argumenta la fundadora de EBC Interiores. 

Buhardilla con el techo de madera abuhardillado, mueble de televisión, televisión colgada en la pared, papel pintado y estanterías azul claro a los lados© Cristina Salarich

Jugando con el color de la pared

El color siempre es una herramienta poderosa para destacar o mimetizar un elemento. Salvo que se trate de una pared negra, es complicado que la televisión y las paredes vayan a juego, pero esto no significa que no puedan ir en sintonía. 

"Pintar la pared de la televisión en un tono medio u oscuro puede ayudar a que la pantalla se mimetice cuando está apagada. Grises, verdes profundos, azules o tonos tierra funcionan especialmente bien. Ten en cuenta que los acabados mate reducen reflejos y aportan sofisticación, mientras que las texturas suaves añaden interés sin estridencias. Cuanto más coherente sea la paleta con el resto del salón, más natural será la integración", aconseja la interiorista. 

Como ocurre en este proyecto de ACP Interiors, donde el espacio central de una estantería a medida, lacada en un vibrante azul con fondo de espejo, se ha reservado para la televisión y se ha revestido con papel pintado en tonos azules. Una propuesta que se integra en el estilo relajado de esta buhardilla. 

Salón con chimenea encendida, mueble a medida con estanterías a los lados, blancos, con trasera de lamas blancas, sofá beige, alfombra, butacas de madera tapizadas, mesa de centro de madera© Ángeles Molina

Proporcionada y bien ubicada 

A la hora de elegir los muebles y elementos del salón, piensa en el sofá, por ejemplo, es fundamental que su tamaño sea proporcional a las dimensiones del espacio. Con la televisión ocurre lo mismo. "Una televisión mal colocada, aunque esté rodeada de un gran diseño, siempre se verá fuera de lugar. Respetar la altura y proporción es clave tanto para el confort visual como para la armonía del espacio", afirma la fundadora de EBC Interiores.

Para que sea cómoda y estética a la vez, "la pantalla debe situarse aproximadamente a la altura de los ojos cuando estamos sentados. Además, su tamaño debe estar en consonancia con la pared y el mueble que la acompaña. Una demasiado grande o demasiado pequeña rompe el equilibrio visual". 

Esta propuesta del estudio Saco Espacios no solo respeta las proporciones, sino que también juega con la simetría, la de las dos librerías que flanquean la chimenea y la televisión y el de los dos sillones idénticos, situados delante. 

Salón con televisión colgada en la pared, mueble a media en blanco y madera con balda superior y cajones en la parte inferior, cortinas© Yael Vallés

En sintonía con el estilo del salón

Independientemente del papel que asuma en el espacio, es importante no olvidar que forma parte de él. Tal y como sucede en este salón, diseñado por la interiorista Laura Martínez, donde encaja y no desentona. 

"La integración real sucede cuando la televisión habla el mismo lenguaje que el resto del salón. Minimalista, clásico, contemporáneo o industrial: la forma de integrarla debe responder al estilo global del espacio. Materiales, líneas, colores y detalles deben estar alineados. Cuando todo cuenta la misma historia, esta deja de ser un elemento discordante y se convierte en parte del relato del hogar".