¿Cómo aprovechar bien un bote de pintura?

Te contamos cómo calcular bien la pintura que necesitarás para pintar cualquier pared y qué hacer con lo que te sobra

por hola.com

A la hora de calcular la cantidad de pintura necesaria para pintar una habitación, deberás tener en cuenta el número de capas que necesitas, especialmente si vas a pintar encima de tonos oscuros. Para ello, divide la habitación en pequeñas unidades del mismo color o tipo de pintura.

A continuación, multiplica la altura por el ancho de cada unidad y suma los totales de cada unidad para hallar la cifra aproximada de la cantidad de pintura necesaria.

De igual modo, resultará conveniente que sigas las recomendaciones del fabricante, sin olvidar la porosidad de la superficie. Las paredes recién enyesadas, por ejemplo, absorben más pintura que el yeso viejo.


Preparar una lata de pintura nueva
Antes de abrir la lata de pintura, lo primero que debes hacer es pasar una pequeña brocha por el borde para quitar el polvo. Esto evitará que, al abrir la lata, el polvo caiga dentro de la pintura.

A continuación, haz palanca con el borde de un cuchillo alrededor de la tapa hasta que se abra y remueve bien la pintura para asegurarte de que el color queda uniforme. Para realizar esta tarea puedes servirte de una varilla de madera en círculos estrechos y anchos, y de arriba abajo.

Finalmente, deberás cambiar la pintura de recipiente. Para ello, vierte la mitad en un cubo de plástico o de metal que esté limpio. Estos cubos podrás colgarlos en cualquier parte, facilitándote así la operación de recargar la brocha de pintura. Asimismo, si utilizas un rodillo o una almohadilla, te será muy útil volcar la pintura en una bandeja.

Reutilizar una lata vieja
Por otra parte, la pintura que procede de una lata que ya ha sido abierta anteriormente puede haberse estropeado o haber formado una película en la superficie. Analiza el contenido y, si fuera necesario, cuélala antes de usarla.

El proceso para limpiar la pintura comenzará por cortar la película: Antes de abrir la lata, limpia la tapa del bote y, si ya se ha formado una película, recorta su contorno con un cuchillo y retírala. En caso de que la película fuera muy elástica, puedes apartarla a un lado con un cuchillo o retirarla con una varilla de madera.

A continuación, deberás colar la pintura: para ello, tensa un trozo de muselina de algodón fina encima de un cubo y sujétalo bien a los extremos. Pasa la pintura vieja por este colador para quitar los fragmentos de película que hubiesen podido permanecer en la lata, así como cualquier otro residuo. Finalmente, guarda la pintura colada en un tarro hermético.

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