Marmitako de salmón: receta fácil, casera y reconfortante


Un guiso marinero tradicional con un giro más suave, jugoso y perfecto para el día a día.

50 min
fácil

Este marmitako de salmón es una versión más suave y actual del clásico guiso marinero vasco. Mantiene la base tradicional de patatas, pimiento y buen sofrito, pero sustituye el bonito por salmón, un pescado más meloso y fácil de encontrar todo el año. El resultado es un plato de cuchara reconfortante, sabroso y perfecto para el día a día.

La clave está en los detalles: un sofrito bien pochado, el pimentón añadido sin que se queme y, sobre todo, las patatas “chascadas”, que liberan su almidón y dan al caldo esa textura ligada y envolvente tan característica del marmitako. El salmón se incorpora al final, con el fuego suave o ya apagado, para que quede jugoso y se cocine solo con el calor del guiso.

Un plato sencillo, aromático y con sabor a cocina de siempre, ideal para cuando apetece comer caliente, bien y sin complicaciones.

Trucos que mejoran la receta

  • Añade el pimentón fuera del fuego para que no amargue.
  • No remuevas las patatas con cuchara: mueve la cazuela para que no se rompan.
  • Incorpora el salmón al final y deja reposar: se cocina solo con el calor residual.

Sabías que...

  • “Chascar” las patatas no es un capricho: Al romperlas en lugar de cortarlas limpio, liberan almidón y el caldo se espesa de forma natural, sin harinas ni espesantes.
  • El salmón se cocina casi solo: Es un pescado graso, así que con el calor residual del guiso termina de hacerse y queda jugoso. Si hierve fuerte, se seca.
  • El sabor del marmitako nace en el sofrito: Cuanto más tiempo y suavidad en el pochado de cebolla y pimiento, más profundidad tendrá el caldo.
  • El pimentón puede arruinar el guiso: Si se quema, amarga todo el plato. Siempre se añade fuera del fuego o con líquido inmediatamente después.
  •  Al día siguiente está aún mejor: Como muchos guisos tradicionales, los sabores se asientan y el caldo se vuelve más ligado.

Errores comunes al hacer marmitako de salmón

Cocer demasiado el salmón: Es el fallo más habitual. El salmón necesita muy poco tiempo; si hierve varios minutos, se reseca y pierde su textura melosa.

👉 Solución: añádelo al final, con el fuego suave o apagado, y deja que se cocine con el calor del guiso.

Cortar las patatas en lugar de “cascarlas”:Si se cortan limpio, el caldo queda más líquido y el guiso pierde su textura característica.

👉 Solución: introduce el cuchillo y gira la muñeca para romper el trozo. Ese gesto espesa el marmitako de forma natural.

Sofrito poco trabajado: Un sofrito rápido deja el guiso plano y acuoso. El sabor profundo del marmitako nace ahí.

👉 Solución: pocha cebolla y pimiento a fuego suave, sin prisas, hasta que estén muy tiernos y ligeramente caramelizados.

Quemar el pimentón: Si se añade con el fuego fuerte, amarga todo el plato.

👉 Solución: retira la cazuela del fuego al incorporarlo o añade líquido enseguida.

 Remover con cuchara como si fuera un arroz Las patatas se rompen y el guiso se enturbia.

👉 Solución: mueve la cazuela con pequeños vaivenes para ligar el caldo sin deshacer los trozos.

Usar demasiado caldo: El marmitako no es una sopa. Debe quedar jugoso, pero con cuerpo.

👉 Solución: cubre justo las patatas y controla durante la cocción.

Ingredientes

  • 600 gramos de salmón
  • 6 unidades de patata
  • 1 unidad de pimiento verde
  • 1 unidad de cebolla
  • 1 unidad de zanahoria
  • 2 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 1 cucharadita de pulpa de pimiento choricero
  • 4 cucharadas de tomate concentrado
  • 200 mililitros de vino blanco
  • 1 litro de caldo de pescado
  • 2 unidades de cayena
  • aceite de oliva virgen
  • sal

Preparación

  1. Corta el salmón sin espinas ni piel en dados.
  2. Pela y pica los ajos, la cebolla y la zanahoria.
  3. Lava, seca y pica del mismo modo el pimiento verde.
  4. Pon a rehogar en una cazuela con aceite la cebolla, el pimiento, el ajo y la zanahoria.
  5. Añade el laurel, las cayenas y sal y sigue pochando.
  6. Pela las patatas y cháscalas (esto es introducir el cuchillo sin llegar al final y hacer palanca para que salga el trozo) para que suelten almidón durante la cocción y espesen de forma natural el guiso.
  7. Añádela a las verduras y cocina durante 5 minutos.
  8. Incorpora el pimentón, la pulpa de pimiento choricero y el concentrado de tomate y remueve bien.
  9. Echa el vino blanco y deja que se evapore para añadir el caldo de pescado.
  10. Cocina a fuego medio durante 20 minutos.
  11. Apaga el fuego, echa los dados de salmón y deja que repose 5 minutos más para que se haga el pescado con el calor del guiso.
  12. ¡Ya puedes servir el marmitako de salmón en tus mejores platos hondos o cuencos!

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