Vero Gómez sabe bien cómo convertir ingredientes sencillos en platos apetecibles y sabrosos. La cocinera, creadora de contenido y chef privada, estudió en Basque Culinary Center después de trabajar como periodista y directora de arte, y su paso por MasterChef, donde quedó finalista, la convirtió en una de las caras más conocidas de la cocina en redes.
En sus redes sociales siempre comparte recetas que son muy ricas y resultonas y, en la mayoría de las ocasiones, sencillas de elaborar y sin recurrir a técnicas de alta cocina. Por eso, Vero se ha convertido en una creadora de contenido muy seguida que siempre consigue sorprender y resolver esa comida fresca, natural y sin complicaciones que todos buscamos.
En esta ocasión, ha vuelto a demostrar que no hace falta complicarse para conseguir un plato delicioso con esta burrata con melón y anchoas que "es un recetón y sabía que iba a funcionar, explica la chef, dulce y salado es un contraste que nunca falla".
MELÓN CANTALUPO: DULCE, AROMÁTICO Y LLENO DE COLOR
El protagonista dulce de la receta es el melón cantalupo, una variedad de Cucumis melo caracterizada por su pulpa naranja, textura jugosa y aroma intenso. Su origen se relaciona con la localidad italiana de Cantalupo, cerca de Roma, aunque la especie tiene una historia mucho más antigua y su domesticación se sitúa entre África y Asia.
Frente a otros melones, como el de piel de sapo, suele ser de menor tamaño y destaca por su elevada concentración de azúcares. Su color anaranjado se debe a la presencia de betacarotenos, precursores de la vitamina A. También aporta vitamina C, potasio y una elevada proporción de agua.
Para elegirlo, busca las piezas que sean pesadas para su tamaño, con una piel sin golpes ni zonas blandas y con un aroma marcado. En esta receta interesa especialmente que esté maduro y dulce: será el contrapunto perfecto para la intensidad de las anchoas.
ANCHOAS: EL TOQUE SALINO Y UMAMI
Vero Gómez ha mostrado en Instragram una serie de recetas con latas y esta vez ha elegido las anchoas en conserva, que son las encargadas de aportar intensidad, salinidad y umami. Las del Cantábrico son las más apreciadas por su textura firme y jugosa y su sabor equilibrado. Al comprarlas, conviene fijarse en la especie, el origen, el calibre y el aceite de cobertura.
Además de proteínas de alto valor biológico, aportan omega 3 y vitaminas D y B12, aunque su contenido en sal es elevado, por lo que basta con unas pocas para transformar el plato.
BURRATA: PURA CREMOSIDAD
La burrata es un queso fresco italiano elaborado tradicionalmente con leche de vaca y pasta hilada. Su particularidad está en el interior: una mezcla de stracciatella, formada por pequeños hilos de queso, y nata, encerrada dentro de una fina bolsa de pasta filata. La Burrata di Andria cuenta con IGP y es de la región italiana de Apulia.
Una buena burrata debe ser muy fresca, jugosa, cremosa y fundente, con sabor lácteo delicado, ligeramente dulce y una acidez sutil. Hay que desconfiar de las que resulten secas, excesivamente firmes, ácidas o saladas. Como es un queso muy perecedero, la fecha de consumo y una correcta conservación son fundamentales.
UN BUEN ACEITE DE OLIVA Y FRUTOS SECOS PARA TERMINAR
El aceite de oliva virgen extra no es aquí un simple aliño: aporta aromas frutados, notas herbáceas y un ligero amargor y picor que ayudan a unir la fruta, el queso y el pescado. Conviene elegir un AOVE fresco y aromático, pero no excesivamente agresivo para no ocultar la delicadeza de la burrata. La variedad arbequina sería la ideal.
El remate lo ponen almendras, avellanas y pipas de calabaza. Además de grasas saludables, proteínas, fibra, minerales y vitamina E, aportan el contraste crujiente que necesita una receta dominada por texturas jugosas y cremosas. El resultado es un plato fresco, rápido y lleno de matices.
RECETA DE BURRATA, MELÓN Y ANCHOAS DE VERO GÓMEZ
INGREDIENTES:
- 1 melón cantalupo
- 1 burrata
- 1 lata de anchoas del Cantábrico
- Aceite de oliva virgen extra
- Almendras tostadas
- Sal y pimienta
ELABORACIÓN:
- Abre el melón y córtalo en cuartos. Quita la piel y las pipas a los trozos que vayas a usar. Pasa el melón por la mandolina para conseguir tiras muy finas. Reserva.
- En un plato, coloca una burrata abierta con la mano. Añade sal y pimienta al gusto y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.
- Coloca las tiras de melón de forma armoniosa, doblándolas sobre sí mismas.
- Abre la lata de anchoas y ve colocándolas, una a una, encima del melón en el plato.
- Añade las almendras tostadas por encima (o los frutos secos que hayas elegido) y termina con un hilo de aceite de oliva virgen.
- Sirve muy fresquito... ¡y a disfrutar!












