23 años de carrera como modelo dan para mucho... pero sobre todo para conocer los mejores secretos de los profesionales, desde estilistas y diseñadores hasta maquilladores y peluqueros. Un profundísimo máster en los trucos que de verdad funcionan que Jon Kortajarena ha querido trasladar a su proyecto más personal: una marca de cuidado capilar que busca, según explican, "redifinir el lujo contemporáneo a través de la eficiacia, el propósito y la emoción".
Su rasgo más icónico: el tupé que le corta su madre
Desde que comenzó a trabajar en 2003, el modelo vasco ha hecho del tupé largo un inseparable de su imagen. Revolucionó las pasarelas entonces porque su pelo era el perfecto equilibrio entre belleza cuidada y aire salvaje, y la encargada de mantener el look durante estas dos décadas (y también de crearlo, antes) ha sido su madre, peluquera profesional. Fue en su salón donde, siendo un niño, Jon aprendió que nuestro cabello no solo modifica nuestra apariencia, sino también la confianza.
El supermodelo, que se habrá sentado en las butacas de los mejores estilistas capilares, ha llegado a confesar que su madre le corta el pelo "por contrato". "Al principio, me lo cortaban peluqueros de todas las partes del mundo y al final me di cuenta que la que mejor lo hace es ella", contó en su última visita a El Hormiguero. Él es el vivo ejemplo de cómo aliarse con el pelo para definir nuestro estilo a lo largo del tiempo, pero también un conocedor profundo de qué precisa la industria capilar para actualizarse en 2026.
Cosmética capilar consciente y práctica
Como explica Jon, "el mundo no necesita más productos de belleza, sino productos conscientes. Si vamos a crear un producto más, debe merecer realmente existir". Por eso, su firma -que ha bautizado como Smthelse, abreviatura de "something else", "algo más" en inglés- reemplaza las tendencias efímeras y el consumo innecesario por "una visión más consciente del lujo, basada en la calidad, la durabilidad y el valor emocional", explican.
"He trabajado con los mejores estilistas del mundo y he aprendido de quienes establecen los estándares de nuestra industria. Cada campaña, cada desfile y cada película se convirtieron en una oportunidad para comprender qué hace que un producto sea verdaderamente excepcional", cuenta el modelo. De esta forma, trabajando, se dio cuenta de que "había espacio para algo diferente: algo más intencionado, más honesto y con más significado". Y su marca busca llenar ese nicho.
Fórmulas concentradas y productos sin género
La gama de Smthelse, que saldrá a la venta en pocos días aunque todavía no se ha comunicado la fecha oficial, incluye productos esenciales para el uso diario (como champú), tratamientos para el cuero cabelludo (la tendencia del momento y el cuidado que asegura un pelo sano) y referencias de acabado o styling. Han sido ideados "libres de género", es decir, están dirigidos tanto a hombres como a mujeres (y así lo refleja la campaña) y se han creado de la mano de profesionales como el equipo de Hair Couture, uno de los principales especialistas europeos en cuidado capilar de lujo.
La atención al detalle se percibe también en la fragancia: Jon Kortajarena ha querido contar con el reconocido perfumista francés Patrice Revillar para crear Fagamara, un aroma único. Tomando como referencia la infancia del modelo en Lanzarote, Revillar ha unido notas de pomelo, bergamota, ciprés, avellana, ámbar y cuero, entre otras, para dar forma a una mezcla olfativa digna de la alta perfumería.
Pero lo más interesante es, posiblemente, su composición. En pro de la sostenibilidad, los productos incorporan ingredientes activos de alto rendimiento en fórmulas concentradas con hasta un 75% menos de agua. Así, "un tubo de 100 ml ofrece un rendimiento equivalente al de una botella de 300 ml de champú convencional", explican desde la marca. Otra prueba de que los de Jon Kortajarena no son productos capilares al uso. Porque, como dice él, "la belleza no consiste en tener más. Consiste en elegir mejor".








