Sigues el ritual recomendado por tu peluquero, desde el sérum pre-lavado hasta la mascarilla y el protector térmico. Evitas llevar peinados tirantes más de una vez por semana, y has cambiado las mechas por baños de color que, afirman los profesionales, dañan menos el pelo. Sin embargo, tu melena no está ni tan fuerte ni tan brillante como esperabas. ¿Y si estuvieras cometiendo el error más frecuente, básico y, afortunamente, fácil de solucionar?
No cepillarse el pelo antes de lavarlo, el error más común que lo estropea cada día
Fue en una presentación de Hair by Sam McKnight, la marca fundada por el estilista de Kate Moss y Diana de Gales, donde la conocida peluquera y maquilladora Eva Escolano nos habló sobre este fallo tan extendido a la hora de lavar el cabello. "No cepillarse el pelo antes y después de lavarlo es un error muy común", sentenció acerca de un (mal) hábito que impide tener la melena más bonita.
Como después nos ha explicado la experta, "normalmente nos metemos en la ducha sin pensar en que tenemos el cabello lleno de polvo, polución, productos y, sobre todo, sucio por haberlo tocado constantemente". Por eso, para ella es fundamental quitar esa suciedad antes de entrar en la ducha y aplicar los productos de cuidado: con este paso previo, las fórmulas actúan mejor.
"Al cepillarlo, se desenreda. Esto reduce los nudos que, seguro, se van a producir en el lavado y hace que haya menos rotura", añade Eva Escolano, que nos ha explicado cómo debe ser ese cepillado pre-lavado. "Si tienes el pelo liso u ondulado, mi consejo es que lo cepilles suavemente empezando por las puntas hacia la raíz", recomienda.
En el caso de que tu cabello sea rizado, necesitas seguir una técnica diferente: prueba el desenredado táctil, con las manos y ayudándote con acondicionador, para evitar romper la fibra y reducir el frizz.
Y tras el lavado, ¿cómo debemos cepillar el pelo?
Eva Escolano también apunta que no cepillar el pelo después del lavado es otra equivocación habitual, aunque debemos matizar que no siempre es aconsejable peinarlo nada más salir de la ducha. La razón es que la fibra capilar es tres veces más frágil cuando está mojada, además de que la cutícula suele estar abierta.
Como nos explicaba Juan Leal, director de educación de Pierino Cosmetics: "El cabello mojado es especialmente delicado. En ese estado, la fibra está más elástica, pero también más frágil. Si aplicamos tensión o fricción, provocamos microrroturas que se acumulan con el tiempo".
Los expertos recomiendan esperar a que la melena está seca al 80% antes de tratar de cepillarla. Si necesitas hacerlo antes, ayúdate de un producto desenredante (en crema o spray) o de un acondicionador sin aclarado, y pon mucho cuidado, evitando tirones. Hazlo en sentido ascendente, de puntas a medios y, por último, en las raíces, y con un cepillo adecuado para tu tipo de pelo.
Para terminar, Eva nos recuerda el paso final esencial si vamos a emplear secador u otras herramientas de peinado con calor: "Siempre hay que usar un protector térmico si lo vas a secar con mucha temperatura", nos dice.













