Cristina Solymosi, peluquera: "El error es usar a los 50 los mismos productos para el pelo que a los 25"


Te contamos por qué es tan importante adaptar tu rutina y tus cuidados capilares a cada momento del año... y de la vida


Mar Saura en un evento en el Casino de Madrid en 2022© Getty Images
Elisa García FayaRedactora de Belleza y Estar Bien
20 de junio de 2026 a las 13:01 CEST

"El mayor error es tratar el pelo a los 55 como si tuvieras 35. El cabello cambia porque cambia el organismo. Cuando entendemos sus nuevas necesidades y adaptamos los cuidados, vuelve a ser una herramienta para sentirnos bien con nosotras mismas", explica Javier Mateo, peluquero y estilista y cofundador de THE LAB Beauty Studio. De esta forma acaba para siempre con la frase más repetida: "yo me cuidé así toda la vida". 

Naomi Watts en la semana de la moda de Milán en 2025© Getty Images

Según Cristina Solymosi, peluquera y directora de MA BELLE Salón, "a partir de los 50 años el pelo experimenta cambios completamente naturales asociados al envejecimiento y, en el caso de las mujeres, especialmente a las variaciones hormonales". Nos cuenta que "la fibra capilar se vuelve más fina, disminuye la densidad, se pierde parte de la hidratación natural y el cabello suele mostrar menos brillo y elasticidad". Por este motivo, según la experta, los cuidados que funcionaban perfectamente a los 30 o 40 años dejan de ofrecer los mismos resultados. 

Penélope Cruz en Cannes© Getty Images

Los errores que todas cometemos al cuidarnos el pelo

"Muchas mujeres mantienen durante años los mismos productos porque en una etapa anterior les funcionaron bien, sin tener en cuenta que el cabello evoluciona constantemente", dice Cristina, que señala que "otro error frecuente es esperar a que aparezca una caída evidente para actuar". La experta insiste en que la prevención es fundamental. "Igual que cuidamos la piel antes de que aparezcan determinados signos del envejecimiento, también debemos cuidar el cabello antes de que la pérdida de densidad sea visible".

Demi Moore en Cannes© Getty Images

Dos amenazas para el pelo a partir de los 45

La menopausia

Según nuestra experta, la menopausia tiene un impacto muy importante sobre la salud capilar. La disminución de los niveles de estrógenos afecta al ciclo de crecimiento del cabello, favoreciendo que los folículos produzcan cabellos más finos y que la densidad disminuya progresivamente. Además, el cuero cabelludo produce menos grasa natural, lo que provoca una mayor sensación de sequedad y una pérdida de brillo. Muchas mujeres también notan que el cabello pierde volumen, cuerpo y resistencia.

La buena noticia es que actualmente contamos con múltiples herramientas para ayudar a mejorar estos cambios. Lo más importante es realizar una valoración adecuada y diseñar un plan personalizado que combine cuidados cosméticos, nutricionales y, cuando sea necesario, tratamientos médicos especializados.

El verano

"El cabello maduro es especialmente vulnerable durante los meses de verano porque suele tener una menor capacidad para retener hidratación", dice Cristina. Su recomendación es reforzar la nutrición e hidratación capilar, utilizar protección solar específica para el cabello, aclararlo siempre después de la piscina o del mar y reducir el uso excesivo de herramientas térmicas. "También es importante utilizar productos formulados para proteger la fibra capilar frente a la exposición solar", nos cuenta. 

"Además, el verano es un buen momento para potenciar los tratamientos preventivos, ya que la exposición solar, el cloro y la sal generan estrés oxidativo que puede afectar tanto a la fibra capilar como al cuero cabelludo", agrega. "Las clientas que mantienen una rutina preventiva durante todo el año suelen llegar al otoño con una mejor calidad capilar y una menor pérdida de densidad", expresa.

Cindy Crawford en la semana de la moda de París de 2017© Getty Images

Tratamientos personalizados

Con todo y con ello, Cristina recuerda que "el objetivo no debe ser recuperar el cabello de los 25 años, sino conseguir la mejor versión posible del cabello que tenemos hoy". "El envejecimiento capilar forma parte de un proceso natural y debe entenderse como una etapa que requiere cuidados diferentes. Cuando adaptamos los tratamientos a las necesidades actuales del cabello obtenemos resultados mucho más realistas y satisfactorios", concluye la especialista.

Dependiendo de cada caso, se pueden recomendar tratamientos como la mesoterapia capilar personalizada, el plasma rico en plaquetas (PRP) o los protocolos de exosomas combinados con microneedling, que ayudan a mejorar el entorno folicular y la calidad del cabello. Además, el especialista en salud capilar puede pautar tratamientos específicos por vía oral durante un periodo determinado, siempre bajo supervisión médica y tras una valoración individualizada de cada paciente. La clave está en personalizar, prevenir y acompañar cada etapa de la vida con los cuidados adecuados para que el cabello se mantenga saludable, fuerte y bonito durante más tiempo.