La caída del pelo en mujeres suele vivirse en silencio, con más dudas que respuestas y con una carga emocional enorme. Por eso cualquier avance en alopecia femenina genera tanta expectación. En los últimos días, uno de los nombres que más está sonando es VDPHL01, un tratamiento oral en investigación que podría abrir una nueva etapa en el abordaje de la alopecia femenina. Pero conviene entender bien de qué hablamos para no caer en falsas promesas.
La Dra. Carmen Polanco, tricóloga y médico estético de la Unidad Capilar DEMYA Madrid, del equipo BOJANINI, nos lo aclara desde el principio: "VDPHL01 no es un nuevo principio activo. El medicamento sigue siendo minoxidil, pero formulado de una manera completamente distinta".
Una nueva fórmula para el medicamento anticaída más famoso
El minoxidil oral a bajas dosis se utiliza desde hace años en consulta para tratar distintos tipos de alopecia. Sin embargo, no existe un comprimido aprobado de forma específica para la alopecia femenina. La diferencia del nuevo VDPHL01 está en su tecnología de liberación prolongada. La Dra. Polanco explica que el minoxidil oral convencional, tras ingerirse, alcanza una concentración en sangre de forma rápida y luego desciende también con relativa rapidez. Ese pico de concentración puede relacionarse con efectos adversos como palpitaciones, taquicardia, edema o bajadas de tensión.
VDPHL01 busca suavizar ese comportamiento. Su objetivo es liberar el fármaco de una forma más lenta y sostenida, manteniendo una exposición más constante del folículo y reduciendo los picos que se asocian a algunos efectos cardiovasculares. La Dra. Alba Gómez, Directora de la Unidad de Medicina Capilar de Instituto Médico Ricart (IMR), explica que en su opinión, eso podría traducirse en menos efectos adversos y, quizá, en la posibilidad de utilizar dosis más altas en algunas pacientes, siempre que los estudios lo aprueben. Y es que la parte más interesante de VDPHL01 no está, de momento, en que prometa hacer crecer mucho más pelo que el minoxidil que ya conocemos. Está en que podría hacerlo con una mejor tolerancia. "Se espera que sea un minoxidil aún más seguro, sin tener todavía claro que sea más eficaz", apunta la Dra. Gómez.
El minoxidil ya es un fármaco eficaz. Sabemos que puede mejorar el número de cabellos por centímetro cuadrado y el grosor medio del pelo. Lo que todavía falta por demostrar es si esta nueva versión supera al minoxidil convencional o si, sobre todo, reduce los efectos secundarios. La Dra. Polanco habla de "optimismo prudente". Para ella, VDPHL01 es uno de los desarrollos más prometedores de los últimos años en alopecia femenina, pero todavía no está en el punto de cambiar la práctica clínica. Antes tienen que llegar estudios más amplios, comparaciones sólidas y datos de seguridad y eficacia a largo plazo. Si los ensayos de fase III confirman una eficacia igual o superior al minoxidil oral convencional, con menos efectos adversos, entonces sí podría modificar la forma en la que se trata a muchas pacientes. Hasta entonces, ilusión sí; titulares milagro, no.
¿Menos efectos adversos?
Los posibles efectos adversos del minoxidil oral son una de las razones por las que algunas mujeres tienen que ajustar dosis, reducir frecuencia o incluso abandonar el tratamiento. Palpitaciones, edemas o bajadas de tensión pueden aparecer en ciertos casos, aunque las dosis usadas en problemas capilares suelen ser bajas. La lógica de VDPHL01 va justo hacia ahí. Si el fármaco no sube tan rápido en sangre, esos efectos podrían disminuir. La Dra. Gómez explica que una liberación más lenta podría limitar esos problemas.
La hipertricosis (crecimiento excesivo de vello o pelo en cualquier parte del cuerpo), sin embargo, plantea más dudas. La Dra. Polanco recuerda que depende de la exposición al minoxidil, pero todavía no se sabe si reducir los picos será suficiente para disminuir su aparición. Además, una exposición más constante del folículo podría sostener mejor la estimulación del ciclo capilar, pero el estudio sigue en fase experimental. Aún así, si el VDPHL01 mantiene los mismos resultados que el minoxidil oral convencional, pero con menos efectos adversos, ya sería una noticia muy prometedora.
El futuro de los tratamientos anticaída
Las expertas coinciden en que el futuro de la alopecia femenina no dependerá de un solo fármaco. La caída capilar en mujeres es mucho más compleja. Influyen hormonas, genética, inflamación, metabolismo, edad del folículo, estrés, enfermedades de base y el momento vital de cada paciente.
"La alopecia femenina no es una enfermedad idéntica en todas las mujeres", recuerda la Dra. Polanco. Por eso cree que el gran cambio llegará de la mano de una medicina más personalizada. En lugar de tratar a todas las pacientes igual, el objetivo será identificar qué mecanismo pesa más en cada caso y combinar las terapias con más sentido.
Entre las líneas más prometedoras, Polanco destaca los nuevos antiandrógenos más selectivos. Ya se utilizan tratamientos como espironolactona o finasterida en determinadas pacientes, pero todavía hacen falta opciones con mayor eficacia y menos efectos secundarios. También señala los tratamientos dirigidos a la biología del folículo piloso. Durante años se han usado fármacos que estimulan el crecimiento del cabello de una forma bastante amplia. Ahora la investigación busca actuar sobre vías moleculares más concretas, prolongar la fase de crecimiento y retrasar la miniaturización del folículo.
La Dra. Alba Gómez añade que en alopecia androgénica, muchas moléculas en estudio se están probando primero en varones. Aun así, algunas podrían acabar teniendo uso en mujeres, como ya ocurre con otros tratamientos que se prescriben de forma individualizada. Entre las líneas que menciona está PP405, una molécula que se está estudiando en ambos sexos y que actuaría por un mecanismo metabólico diferente al de los fármacos centrados en la vía hormonal. También apunta a futuras dianas como los receptores de testosterona o de prolactina.
En alopecias autoinmunes, como la alopecia areata, la alopecia frontal fibrosante o el liquen plano pilar, cobran especial protagonismo los fármacos antiJAK, dirigidos a vías concretas de la inflamación. Para la Dra. Gómez, esta familia ya representa una realidad en alopecia areata y podría traer nuevas opciones en los próximos años para otras alopecias inflamatorias.
Las terapias regenerativas también generan mucho interés. Plasma rico en plaquetas, exosomas, células madre o clonación capilar forman parte de esa conversación, aunque con niveles de evidencia muy distintos. La Dra. Polanco recuerda que el PRP ya se utiliza en pacientes seleccionados, con resultados variables. En cambio, exosomas, células madre y otras terapias necesitan estudios clínicos de más calidad antes de incorporarse a la práctica habitual.
Muchas pacientes con alopecia androgenética logran una estabilización muy satisfactoria con las opciones actuales cuando el diagnóstico llega pronto y el tratamiento se personaliza. Las principales candidatas a futuras innovaciones serían, según la Dra. Polanco, las mujeres que no responden lo suficiente a los tratamientos convencionales, las que sufren efectos adversos que limitan su uso o aquellas con formas más avanzadas o de evolución rápida.
Cuándo podrían llegar a consulta
La Dra. Gómez sitúa los fármacos antiJAK para alopecia areata como la realidad más cercana. Para alopecia frontal fibrosante y liquen plano pilar, espera nuevas moléculas de esta familia en los próximos dos a cinco años. En alopecia androgénica, menciona la posible comercialización de clascoterona tópica en 2028, en principio para alopecia masculina, y recuerda que otras moléculas podrían tardar entre cuatro y diez años en llegar a la práctica clínica.
En terapias celulares o clonación capilar, el horizonte se aleja más. Gómez habla de al menos diez años, incluso con una visión optimista. El folículo piloso es un miniórgano complejo, con muchos tipos celulares y procesos metabólicos, y reproducirlo o modificarlo en laboratorio sigue siendo un reto enorme.
La buena noticia es que la alopecia femenina empieza a abordarse con más precisión, más ciencia y menos resignación. VDPHL01 puede no ser una revolución inmediata, pero sí marca una dirección interesante hacia tratamientos más cómodos, mejor tolerados y pensados para lo que muchas mujeres necesitan de verdad.










