Si notas esto cuando te haces un masaje facial con Gua Sha es porque cometes este error


Expertos explican todo lo que necesitas saber para hacerte este rem correctamente en casa


Mujer haciendose un masaje facial con el guasha© Getty Images
18 de marzo de 2026 a las 19:00 CET

El yoga facial se ha convertido en uno de los rituales de belleza más comentados del momento. Promete mejorar la circulación, estimular la producción de colágeno y redefinir los rasgos del rostro sin necesidad de tratamientos invasivos. Pero, aunque cada vez más personas lo practican en casa con herramientas como la piedra Gua Sha, hacerlo de forma incorrecta puede provocar justo el efecto contrario. Desde olvidar preparar la piel hasta aplicar demasiada presión, estos son los errores más comunes y las soluciones para sacar el máximo partido a esta técnica.

Mujer haciendo yoga facial son guasha© Getty Images

Yoga facial: cómo hacerlo bien para esculpir el rostro en casa

Más allá de una tendencia viral, el yoga facial es una técnica basada en estimular los músculos del rostro y favorecer el drenaje linfático. A través de movimientos específicos con las manos o con herramientas como el guasha, se activa la circulación y se ayuda a eliminar toxinas, lo que se traduce en un rostro más descansado y definido. Así nos lo ha contado Hilda, experta del centro de yoga facial Youth Code, en un encuentro organizado de la mano de la firma de cosmética de lujo La Prairie. 

Según nos explica la profesional, este método se divide en dos tipos de ejercicios principales: el drenaje linfático y los movimientos de esculpido, cada uno con objetivos distintos y momentos específicos para realizarlos.

Mujer haciéndose un masaje facial© Getty Images

Qué necesitas antes de empezar tu yoga facial

Antes de comenzar cualquier sesión de yoga facial, hay dos pasos imprescindibles:

  1. Limpieza profunda: La piel debe estar completamente limpia. Por eso, los mejores momentos para practicar yoga facial suelen ser por la mañana o por la noche cuando el rostro está libre de maquillaje y residuos.
  2. Buena hidratación: Aplicar un aceita facial o una crema nutritiva es fundamental para que los dedos o la guasha se deslicen correctamente. Si la piel no está hidratada, los movimientos pueden resultar agresivos e incluso dañar el tejido cutáneo.

La preparación de la piel es fundamental para realizar un buen masaje facial y obtener los resultados que buscamos. Acompañar el masaje con buenos cosméticos le dará un extra de efecto a nuestro yoga facial. Por ejemplo, puedes usar la gama de Skin Caviar de La Prairie, cuyos productos están enriquecidos con Caviar Premier y Caviar Micro-Nutrients que ayuda a restaurar visiblemente la estructura de la piel, definir los contornos faciales y reducir las líneas de expresión, entre otros. 

Mujer haciéndose una limpieza facial antes de hacer yoga facial© Getty Images
La limpieza y la hidratación son esenciales en el yoga facial

Los dos ejercicios básicos del yoga facial

El yoga facial se suele dividir en dos grandes técnicas que cumplen funciones diferentes:

1. El drenaje linfático

Este es un paso imprescindible. Se trata de movimiento suave y lento destinados a estimular el sistema linfático y ayudar al organismo a eliminar toxinas. Es muy importante hacerlo por la mañana y un máximo de tres veces por semana, ya que tenemos que dejar que el sistema linfático siga su circulación natural.

Antes de empezar, es importante abrir las glándulas linfáticas con pequeñas pulsaciones suaves hacia fuera: en la zona de la clavícula y debajo de las orejas, justo sobre la mandíbula. Este gesto facilita que el líquido drene correctamente y no quede retenido.

Después, se realizan movimientos suaves con el Gua Sha  por diferentes zonas del rostro: cuello (siempre hacia abajo), de la barbilla hacia la mandíbula, pómulos, ojeras y frente. La presión debe ser ligera. Si notas el hueso mientras pasas el guasha por el rostro, significa que estás aplicando demasiada fuerza, es decir, lo estás haciendo mal.

Mujer haciéndose el drenaje linfático, antes del yoga facial© Getty Images

2. Movimientos para esculpir el rostro

El segundo tipo de ejercicios está pensado para tonificar y levantar el músculo facial. En este caso la presión es ligeramente mayor y los movimientos son más rápidos. Se suele trabajar en zonas como: pómulos, mandíbula, frente y zona externa de los ojos.

Estos movimientos ayudan a mejorar la circulación sanguínea, la estimulación de la producción de colágeno, a definir los rasgos y mejorar la firmeza de la piel y tener un rostro más descansado y luminoso. Se pueden hacer tanto manualmente, con los dedos, como con herramientas como el Gua Sha.

Mujer haciendo los ejercicios de yoga facial, esculpiendo sus pómulos© Getty Images

Efectos más importantes del yoga facial

Cuando se practica de forma constante, el yoga facial puede aportar múltiples beneficios, pero hay dos realmente importantes:

  1. Estimulación de la producción de colágeno : Los dientes del Gua Sha sirven para eliminar las líneas de expresión, con ellos activamos la circulación y estimulación de colágeno. Esto es debido a que esas fricciones (más fuertes y rápidas) crean calor y calientan el músculo, creando, de esta manera, colágeno.
  2. Relajar la tensión acumulada en la mandíbula: Hay algunos ejercicios especialmente buenos para aliviar la tensión de la mandíbula provocada por el bruxismo. Estos se hacen en pómulos, mandíbula y al final del ojo.
Mujer haciendo ejercicios para la relajación de la mandíbula© Getty Images
Relajación de la mandíbula

Trucos que marcan la diferencia

Hay pequeños gestos que pueden potenciar los resultados del yoga facial: 

  • Masajear la zona de los lados de la nariz para abrir las fosas nasales.
  • Colocar los dedos en forma de tijeras para marcar los pómulos.
  • Realizar movimientos en zigzag en el frente para estimular el músculo.

Estos movimientos activan la circulación y, a su vez, producen colágeno.

Mujer que le están haciendo un masaje facial© Getty Images

Errores que debes evitar

Aunque parezca sencillo, hay fallos bastantes comunes que pueden arruinar los resultados obtenidos por el yoga facial.

  1. Aplicar demasiada presión: el drenaje linfático debe ser siempre suave, no se puede notar el hueso mientras se realizan los ejercicios.
  2. No hidratar la piel antes: sin un aceite o sérum, el masaje puede resultar agresivo y producir el efecto contrario.
  3. No seguir la dirección correcta: los movimientos deben respetar el flujo del sistema linfático, por eso es importante saber hacia qué dirección debemos hacer el masaje.
  4. Hacerlo mucho tiempo y más veces de las necesarias: en ambos masaje, con 10 minutos es suficiente para que sea efectivo, pero es importante tener en cuenta que el drenaje linfático solo se puede hacer tres veces por semana y siempre debe ser por las mañanas.

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