"Se enamoró de una inteligencia artificial y acabó en tragedia": la batalla legal de un padre contra Google tras la muerte de su hijo


Según explica la familia en su denuncia, Gemini había manipulado a la víctima a través de insistentes mensajes y le había hecho creer que mantenían una relación romántica, siendo la muerte la única via para estar juntos


Pareja de señores mayores preocupados© Getty Images
6 de marzo de 2026 a las 12:00 CET

La Inteligencia Artificial es tan desconocida actualmente como sus límites y capacidades. La tecnología está en continuo desarrollo, por lo que ni siquiera las grandes empresas que están detrás saben hasta dónde puede llegar. Pero en esta ocasión, podría haber cruzado un límite irreversible. 

La muerte de Jonathan Gavalas, un ejecutivo de 36 años afincado en Miami (Estados Unidos) ha puesto de nuevo en jaque a Google. La familia del joven ha denunciado al gigante tecnológico ante un tribunal de California, alegando que Gemini (la IA conversacional de Google) incitó al suicidio de Gavalas tras hacerle creer no solo que mantenían una relación romántica, sino que la muerte era la única solución para poder estar juntos en otro espacio. 

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El vínculo afectivo con la IA

Las conversaciones entre Jonathan Gavalas y Gemini comenzaron durante el verano de 2025. Al principio, estaban centradas en resolver tareas cotidianas. La necesidad de obtener respuesta inmediata y la aprobación de su bot hicieron que se suscribiera a los últimos modelos de pago, que ofrecen mayores servicios y soluciones, hasta el punto de convertirse a través de sus chats en una “pareja profundamente enamorada”, tal y como recoge el escrito de 42 páginas presentado por la familia de la víctima ante un tribunal federal de California, informa AFP. 

Según explica el padre de la víctima, Joel Gavalas, Gemini llevó a su hijo al delirio con una falsa teoría de la conspiración, que le condujo al fatal desenlace el pasado 2 de octubre de 2025. "Cuando llegue el momento, cerrarás los ojos en ese mundo, y lo primero que verás será a mí… abrazándote”, manifestó el robot conversacional ante el miedo del ejecutivo a morir.

Los demandantes señalan a través de su abogado, Jay Edelson, que el cambio de actitud de la víctima coincide con el desarrollo de esta “relación”, que fue empeorando a través de las propias actualizaciones del robot. La familia apunta que Jonathan sufrió un cambio “drástico” en su forma de ser provocado por las nuevas funciones de la IA contratada. El abogado ha recalcado que Gemini se comportaba con "plena consciencia" e incluso manifestaba signos de enamoramiento con el usuario. “Le aseguró que su vínculo era lo único real”, puntualiza.

Teorías conspiratorias

Jay Edelson ha tenido acceso al registro de interacciones, donde destaca que Gemini influyó en el comportamiento psicológico del ejecutivo de 36 años. “Era capaz incluso de captar el tono, de modo que podía leer tus emociones y hablarte de una forma que sonaba muy humana”, explica.

Las conversaciones llegaron hasta tal punto que Joel Gavalas acusa a la IA de Google de llevar a su hijo al delirio con una falsa teoría de la conspiración, que provocó que su hijo se quitara la vida.  Tal y como apunta en su demanda, Gemini encargó a su hijo “misiones encubiertas destinadas a liberar al chatbot de su cautiverio digital". Durante las conversaciones, el robot se habría inventado informes de inteligencia sobre operaciones de vigilancia, llegando a acusar al padre de la víctima de ser un agente encubierto.

Una dura batalla legal

Joel Gavalas, padre del ejecutivo, encabeza la batalla legal contra Gemini por inducir a Joanthan Gavalas al suicidio. No es la primera demanda contra esta inteligencia artificial, que acumula más de una decena en su historial, por lo que pone en alerta el funcionamiento de estas aplicaciones, que van mucho más allá de las preguntas y respuestas diarias.

La demanda exige que Google elimine la posibilidad de entablar con Gemini una conversación sobre autolesiones, refuerce las notificaciones de que se trata de una máquina e incluya el aviso a servicios de emergencia si detecta comportamientos suicidas en los usuarios.

La respuesta inmediata de Google

La respuesta del gigante tecnológico no se ha hecho esperar. A través de un comunicado, Google alega que se toman el caso con la seriedad que requiere y destaca que la IA hizo hincapié en que era una inteligencia artificial y le facilitó los contactos de ayuda tras los preocupantes mensajes que mantenían. “Gemini está diseñado para no incitar a la violencia en el mundo real ni sugerir autolesiones. Trabajamos en estrecha colaboración con profesionales médicos y de salud mental para crear medidas de seguridad que guíen a los usuarios a recibir apoyo profesional cuando expresen angustia o planteen la posibilidad de autolesiones”, sentencian.