El paso del tiempo solo ha conseguido afianzar un romance que nació como un auténtico cuento de hadas. José María Gutiérrez, eternamente querido como Guti, acaba de celebrar su 50 cumpleaños, una vuelta al sol redonda que su mujer, Romina Belluscio, ha querido enmarcar con la declaración más dulce. Rescatando los destellos de una vida en común que arrancó en 2011 y que ella misma describió en su día como "un flechazo", la presentadora ha abierto su álbum más personal. "Hace 15 años por fin nos encontramos...", arranca escribiendo la argentina en sus redes. "Ese hilo rojo que siempre nos unió nos llevó hasta aquí", continúa relatando, dejando claro que el destino les tenía preparada una hermosa historia.
Con la canción Desde Que Te Tengo, melodía de Carín León sonando de fondo, Romina se sincera: "Desde aquel 2011, cuántos momentos, viajes, aventuras y recuerdos juntos, y lo más bonito de todo, nuestra familia". Unas palabras llenas de devoción que culminaban con una gran certeza: "No cambiaría nada de esta vida que hemos construido. Felices 50, feliz cumple, amore mío. ¡Te amamos de aquí al infinito y más allá! Feliz vuelta al sol". Ante semejante regalo, Guti no tardaba en derretirse públicamente: "Gracias, mi diosa. Os amo con locura".
Este matrimonio, sellado en una íntima boda en 2016, ha cimentado su felicidad paso a paso. La argentina, siempre firme, se desmarcó de las etiquetas confesando a The Luxonomist que le molesta "el tópico y típico 'Mujer de... enamoradísima y encantada de que mi marido fuese un gran futbolista'". Para acallar cualquier duda, sentenciaba con elegancia: "Antes de ser su mujer yo ya llevaba trabajando de modelo desde los 14 años en Argentina y a los 20 en Europa, así que tenía una vida y mucho esfuerzo hasta que nos encontramos y nos elegimos 15 años después".
El pilar fundamental en su mayor bache
Pero no todo ha sido un camino de rosas para la pareja. La modelo confesó haber "pasado por situaciones en la vida que me pusieron a prueba y tuve que respirar hondo para coger impulso", reconociendo que "creo que todos tenemos esos momentos, de los cuales aprendemos y evolucionamos". Su gran prueba llegó al hacer pública "mi batalla con la enfermedad de Lyme", provocada por la "picadura de una garrapata infectada con la bacteria de la borrelia, es una enfermedad multisistémica".
Recordando su calvario médico, la presentadora se abre en canal: "Cuando empezó mi enfermedad en su fase más grave, tenía a Romeo recién nacido. Saber que dependía tanto de mí me puso de pie aún en mis peores días". En su hogar encontró la medicina del alma: "Tuve la empatía de Enzo, mi hijo mayor, que en esa etapa creció de golpe, y la confianza de Jose, que fue durante todo el viaje la tabla que me mantenía con la cabeza fuera del agua". Tampoco olvida a su núcleo de contención: "Estoy muy agradecida a ese pequeño círculo de confianza que no me falló nunca".
El verdadero tesoro y sentido de la vida
Para Romina, que define a su marido como "cariñoso, hogareño y sincero", el balance es claro. Reconoce que el mayor reto fue "luchar con esta enfermedad día a día", mientras que lo "más gratificante y enriquecedor fue convertirme en madre". Hoy, el matrimonio sonríe ante la vida compartiendo una valiosa enseñanza final: "Que la salud y la familia son la mayor riqueza que tenemos. Que hoy es el mejor día de nuestra vida y debemos siempre estar agradecidos".









