Durante los últimos meses, Ana Rosa Quintana (70) ha ido introduciendo pequeños cambios en su imagen que no han pasado desapercibidos. Prendas de tendencia, complementos modernos, nuevas combinaciones de colores y otros detalles que están aportando un aire más fresco y rejuvenecedor a sus estilismos. Todo parece indicar que está dando un giro a su manera de arreglarse, apostando por propuestas cada vez más actuales y desenfadadas, pero sin renunciar a la elegancia que la caracteriza. Su última aparición pública no ha hecho más que confirmarlo. Este 20 de octubre, durante el estreno de El Marqués: 1985 en Madrid, sorprendió con un look que reunía todas estas claves y al que añadió un nuevo peinado con efecto rejuvenecedor que se convirtió en el gran protagonista.
El peinado rejuvenecedor que vuelve a estar de moda
Acostumbrados a verla con su característica melena suelta, la popular presentadora sorprendió al recoger su cabello hacia uno de los lados, una elección que transformó su imagen sin necesidad de recurrir a un cambio radical. Un gesto que, unido a un conjunto de prendas básicas, dio como resultado uno de sus looks más desenfadados. Eso sí, si hay algo que llamó la atención en su última aparición pública fue su peinado.
Ana Rosa optó por una coleta baja y lateral con volumen en la parte superior y mechones sueltos que enmarcaban suavemente su rostro. Lejos de los recogidos tirantes y excesivamente pulidos, lució un acabado natural, ligeramente desenfadado y con movimiento. Su cabello, de tonalidad castaña con reflejos cálidos, caía sobre el hombro formando una coleta con ondas suaves y las puntas ligeramente hacia dentro. Sin duda, dejó claro que es un peinado apto para cualquier edad.
Americana blanca, vaqueros y un top satinado: su look más moderno
Para esta cita cinematográfica, Ana Rosa eligió una combinación que reunía varias de las claves de un buen fondo de armario: prendas atemporales, colores favorecedores y pequeños detalles capaces de marcar la diferencia. La pieza protagonista era una americana blanca de corte amplio y silueta alargada, con solapas clásicas y una estructura relajada. Una prenda que aportaba luminosidad al rostro y que, gracias a su diseño, conseguía restar formalidad al conjunto.
Bajo la chaqueta lucía un top satinado de color burdeos, uno de los tonos de tendencia del otoño. Su acabado brillante y su escote de líneas suaves introducían un contraste de texturas con el tejido de la americana, añadiendo un punto sofisticado al estilismo. En lugar de combinar estas prendas con un pantalón de vestir, Ana Rosa eligió unos vaqueros azules de corte ajustado. Una decisión que cambiaba por completo el resultado y que convertía un conjunto formal en una propuesta mucho más actual y desenfadada.
El detalle más original de su americana: unos puños con lentejuelas
Uno de los elementos más llamativos del conjunto se encontraba en las mangas de la americana. Ana Rosa las llevaba ligeramente remangadas, dejando a la vista unos puños decorados con lentejuelas en tonos plateados, azulados y violáceos. Este detalle brillante rompía con la sobriedad de la chaqueta blanca y añadía un guiño al estilismo. Un contraste que funcionaba especialmente bien con los vaqueros. También era una forma de introducir un elemento inesperado en un conjunto construido a partir de prendas bastante clásicas. Precisamente ahí residía buena parte del atractivo de su elección: no necesitaba grandes accesorios ni un vestido de gala para conseguir un look especial.








