Trabajan frente al público, el que llena las salas de cine, o ese ente abstracto, pero tangible, que en lenguaje teatral se conoce como cuarta pared. Se han expuesto y han manifestado emociones en la piel de otros en un sinfín de ficciones. Pero cuando se trata de sus propios sentimientos, los de la vida real, Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias han preferido levantar un muro y blindar su historia de amor. Solo para sus ojos. Pero su popularidad, su carisma y su atractivo físico los convierten en una pareja irresistible; sí, porque lo son, tanto para el respetable como para ese foco mediático ineludible del que los que viven de la interpretación —y la fama— no pueden escapar.
Tan en secreto y con tanta discreción habían llevado sus encuentros los protagonistas del romance sorpresa, y más comentado, de la primavera —en abril fueron descubiertos, cuando se les fotografió besándose en plena calle— que muchos habían dudado incluso de que entre ellos existiese una verdadera historia de amor, aduciendo motivos tan peregrinos como su diferencia de edad (Aitana tiene 57 años y Maxi, 35). Ahora, las imágenes de su última escapada confirman que lo suyo iba en serio, que la relación se ha consolidado como un noviazgo y que estas son las fotografías más románticas de la pareja hasta la fecha.
Los actores aprovecharon un hueco en sus respectivas agendas y realizaron una romántica escapada a la zona de Sigüenza, en Guadalajara
Caprichos del destino, como se recordará, Aitana y Maxi mantuvieron un tórrido romance en la ficción de Velvet, hace doce años, y parece que la chispa que prendió entre sus personajes en las famosas galerías ha traspasado la pantalla y se ha hecho realidad.
Un hotel con encanto
Tras el pasado puente de la Hispanidad, el guapo sacerdote de la serie Ella, maldita alma y la protagonista de La Regenta aprovecharon que tenían un hueco en sus respectivas agendas profesionales para irse de viaje juntos. Maxi fue a recoger a Aitana a su domicilio madrileño en coche y, tras meter el equipaje de la actriz en el maletero, se fundieron en un romántico beso. Después pusieron rumbo a la zona de Sigüenza, en Guadalajara, donde se alojaron en un hotel boutique en medio del campo, muy cerca de la conocida como la Ciudad del Doncel.
Hubo quien dudó de que entre ellos existiera una verdadera historia de amor, pero las imágenes no pueden ser más elocuentes y, después de seis meses, lo suyo va en serio
Durante su estancia en este establecimiento, construido en un antiguo molino harinero del siglo XV completamente restaurado, pudieron disfrutar del spa y de su propuesta gastronómica, distinguida con una estrella Michelin. Fueron tres días en los que también aprovecharon para hacer turismo y salir a comer a otros restaurantes de la zona. Como se aprecia en las fotografías, la pareja atraviesa un gran momento, siempre caminando abrazados, cogidos de la mano y mostrándose muy cariñosos el uno con el otro.
Tanto Aitana, que actualmente está de gira por España con la obra de teatro Malquerida, como Maxi llevan muy a gala lo de preservar todo lo relacionado con su vida personal. Sin embargo, el actor, en una presentación reciente, no dudó en asegurar que en el plano sentimental intenta ser detallista para romper con la rutina y mantener viva la chispa. No obstante, dejó constancia ante los micrófonos de Europa Press que no le gusta comentar estos temas: "No me avergüenzo de mi vida, pero no quiero que se hable de eso", manifestó tajante.
Sus primeros meses juntos
Aunque la pareja dejó de esconder su amor en abril besándose por la calle, su affaire salió a la luz en marzo. Desde aquel entonces, la pareja no ha parado de dar pasos en una relación más que consolidada que demuestra que se cuidan y protegen lo que juntos están construyendo. A pesar de sus apretadas agendas son varias las ocasiones en las que durante estos meses han realizado pequeñas escapadas para disfrutar del tiempo juntos. Así es como a finales de agosto fueron vistos en el chiringuito El Puntal, en Santander o en la Plaza Mayor de Trujillo, en Cáceres entre gestos de cariño y complicidad. Y aunque, los actores no vayan a hablar de su amor, ambos están viviendo el presente sin querer ocultar lo inevitable.











