Durante décadas ha sido una de las grandes disputas familiares, pero la historia ha tenido un final feliz. Además, contra todo pronóstico. Fran Rivera ya había tirado la toalla y había perdido la esperanza. Pensaba que nunca recuperaría parte de la herencia de su padre, que murió cuando él era solo un niño, pero se equivocaba. En un giro inesperado, su hermano Kiko Rivera le ha entregado dos cabezas de toro. Dos objetos de incalculable valor sentimental que son el hilo que cose una herida abierta y a su vez abren una nueva era en la relación de los hermanos Rivera. Un momento histórico que ha dejado ya las primeras reacciones.
La imagen de la paz: Fran y Kiko con las cabezas de toro
Tras una larguísima batalla de la que ha hablado abiertamente en diferentes ocasiones, Fran Rivera compartía la tarde del jueves su felicidad por recuperar una parte de los enseres de su padre, al que considera su héroe. "GRACIAS, Kiko. Después de años y de perder la ilusión de tener algo de papá, esto dice mucho y muy bueno de ti. Me has tocado el corazón y siempre lo voy a recordar. Estarán en un lugar especial. Papá hoy está más feliz", decía. Un agradecimiento que escribía junto a un selfie con el DJ en el que detrás se veía una pick-up trasladando dos cabezas de toro a su nuevo hogar.
La reaparición de Kiko Rivera
La imagen ha causado una gran revolución, no solo porque pone fin a un largo conflicto, sino porque supone un paso al frente en la escasa relación que mantienen Fran y Kiko. En medio del revuelo, el DJ ha reaparecido. Lo ha hecho muy sonriente, un gesto que lo dice todo, pero evitando hacer declaraciones al respecto o dar más detalles de cómo se ha gestionado todo. El hijo de Paquirri e Isabel Pantoja se encuentra volcado en su salud tras sufrir un segundo ictus y está apostando por una vida más tranquila con sus hijas y Lola García como eje.
La reacción de Tana Rivera
Todos los que conocen a Fran saben lo importante que es para él tener parte de los objetos que pertenecieron a Paquirri, especialmente su entorno más íntimo, ese que ha vivido a su lado todo su esfuerzo por recuperar la herencia. Por eso cobra un gran significado el mensaje que su hija mayor ha puesto en la imagen. "Oleeeeee. Qué alegría", ha puesto Tana Rivera Martínez de Irujo, que no conoció a su abuelo pero desde niña lo ha tenido muy presente en su vida. De hecho, ha heredado de él su pasión por los toros, acude a las plazas siempre que puede y comparte su vida con Roca Rey, una de las grandes figuras del toreo. Sus otros tres abuelos son también para ella grandes referentes y fuentes de inspiración, como explicaba en ¡HOLA!
A las palabras de Tana se han sumado muchas otras, como las de Pepe de Lucía, hermano de Paco de Lucía y padre de Malú; la chef Pepa Muñoz, íntima amiga de la familia y madrina de Carmen, la hija mayor de Fran y Lourdes Montes; compañeros toreros como Rafaelillo, Javier Ambel e Israel Lancho; o amigos como Juan Peña, Cari Lapique, Antonio Canales y Remedios Cervantes, entre otros.






