Hace solo unos días corría como la pólvora una imagen que compartía Fran Rivera en sus redes sociales junto a su hermano, Kiko. En la fotografía se podía ver en primer término a los dos hijos de Paquirri con dos cabezas de toro que habían pertenecido al querido y recordado torero de Barbate. "Gracias, Kiko. Después de años, de perder la ilusión de tener algo de Papá . Esto dice mucho y muy bueno de ti. Me has tocado el corazón y siempre lo voy a recordar. Estarán en un lugar especial. Papá , ¡hoy está más feliz !", expresaba sin ocultar su emoción el marido de Lourdes Montes.
La esperada reacción de Cayetano Rivera
El mediano de los hermanos Rivera ha sido uno de los invitados en la Velada WOW 32 de Sevilla. Un combate de boxeo que no se ha querido perder: "Estoy muy contento de estar aquí, la verdad es que es una emoción este combate" ha expresado con una sonrisa. A pesar de que el diestro ha querido centrarse en su asistencia al encuentro deportivo, la atención mediática pasaba por las últimas tensiones surgidas con su hermano mayor, Fran Rivera. Los hijos de Carmina Ordoñez atraviesan un delicado momento que comenzó con la ausencia de Cayetano en la corrida Goyesca de Ronda, y que ahora tampoco pasa por su mejor momento, después de que el hijo de Isabel Pantoja le haya cedido a su hermano parte del legado paterno sin contar con él.
"No me regala nada nadie"
Lejos de entrar al trapo cuando la prensa le piropeó su excelente estado físico con un "está usted muy en forma", el torero se limitó a lanzar una frase tan corta como reveladora: "Bueno, no me regala nadie nada, ¿eh?". Una frase que podría interpretarse con un doble sentido, un dardo sutil con doble lectura que dejó flotando en el aire antes de zanjar la conversación con un escueto "gracias". Sin pronunciar nombres ni confirmar si los trajes de luces de su padre llegarán algún día a sus manos, Cayetano ha dejado claro que su respuesta a las ausencias de la herencia no será el escándalo público, sino la distancia.
Cambio de look y visiblemente más delgado
Más allá del silencio mediático, lo que no ha pasado desapercibido en su reaparición en Sevilla fue la sorprendente transformación física de Cayetano Rivera. El diestro lucía una figura notablemente más estilizada, y un look mucho más rebelde, que dista mucho de su clásico corte taurino.





