Nuevos datos en la investigación por la muerte de Isak Andic. Una nueva testigo ha declarado ante los Mossos d'Esquadra y, según publica este viernes La Vanguardia, aseguró que Jonathan Andic se mostró interesado por una terapia planteada por la terapeuta de la familia, Maria Julia Lüderwaldt, que incluía una simulación extrema en un barranco. La defensa del hijo del fundador de Mango ha negado que conociera o se interesara por este tipo de tratamiento y ha denunciado que las revelaciones vulneran su derecho a la defensa y su presunción de inocencia.
Sus abogados sostienen que, al no haber recibido una notificación oficial sobre la declaración a la que alude la información periodística, "no es posible pronunciarse" sobre su contenido. Las mismas fuentes añaden que, "en todo caso y con toda contundencia, Jonathan Andic niega que conociera o se interesara por terapias relacionadas con simulaciones de caídas en la montaña". Asimismo, sus representantes legales consideran que las revelaciones publicadas "constituyen una merma evidente del derecho a la defensa del investigado" y sostienen que su presunción de inocencia "se ha vulnerado desde el mismo día de su detención".
Qué habría declarado la nueva testigo
La información conocida ahora parte del testimonio de una mujer vinculada profesionalmente a Maria Julia Lüderwaldt, terapeuta de la familia Andic. De acuerdo con lo publicado por el diario catalán, esta colaboradora, identificada como Johanna y profesora de inglés, habría aportado a los investigadores detalles sobre una de las técnicas que la especialista habría planteado para trabajar con uno de sus pacientes. El ejercicio, siempre según el relato difundido por La Vanguardia, se desarrollaba en un entorno de montaña y recreaba una situación límite: la terapeuta asumía el papel de un familiar y el paciente debía enfrentarse a la posibilidad de empujarla por un precipicio. La finalidad de esta práctica, de acuerdo con la declaración, estaría relacionada con comprobar cómo reaccionaba el paciente ante una situación de ese nivel de tensión.
Según el testimonio recogido por el citado medio, Jonathan Andic habría conocido la existencia de esta técnica y se habría mostrado interesado en presenciarla. La colaboradora habría contado a los Mossos que, a petición de la terapeuta, participó en la búsqueda de un lugar que pudiera servir para realizar el ejercicio. La ruta elegida se encontraba en Montserrat, el mismo entorno en el que Isak Andic perdió la vida el 14 de diciembre de 2024. Según la información publicada, la mujer habría acudido a la zona el 1 de diciembre, acompañada por Lüderwaldt, para valorar el recorrido. Días después, el 7 de diciembre, habría regresado al lugar junto a Jonathan Andic.
La testigo habría explicado a los investigadores que, durante aquella jornada, el hijo de Isak Andic manifestó su intención de llevar allí a una sobrina. La misma información sitúa a Jonathan en ese entorno también los días 8 y 10 de diciembre, antes de la excursión que realizó con su padre el día 14, cuando se produjo el fatal accidente.
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