El 30 de octubre de 2008, Rubén de la Red se desplomó durante un partido del Real Madrid, en plena Copa del Rey, un episodio que marcó para siempre su carrera. Este jueves, 17 de septiembre, el exfutbolista ha reaparecido en Y ahora Sonsoles, donde ha recordado aquel angustioso momento que vivió en la cúspide de su carrera y que marcó para siempre su historia. Entonces jugaba en el equipo blanco, tenía 23 años, volvía de la Eurocopa, donde España se había proclamado campeona, y acababa de ser padre.
Rubén de la Red se desplomó en el minuto 13 de partido. Un síncope provocó que permaneciera inconsciente durante 60 segundos. A pesar del sinfín de pruebas a las que se sometió, no fue posible determinar un diagnóstico. Finalmente, el 4 de noviembre de 2010, anunció su retirada como futbolista profesional. "Es el equipo que me ha visto crecer desde benjamines y en el que hoy anuncio mi retirada de los terrenos de juego. Un problema en mi corazón me obliga a dejar el fútbol en activo", dijo entonces sin poder contener las lágrimas.
El día que sufrió un síncope en pleno partido
Ahora, casi 18 años después, Rubén de la Red ha recordado cómo vivió aquel día en el que su vida cambió para siempre: "Había llovido, no hacía frío ni calor, era un día bueno para jugar". Sobre el momento del síncope, ha explicado a Sonsoles Ónega: "Me despierto en el césped y no sabía lo que había pasado". Antes de aquello, como ha destacado, no tuvo ningún síntoma que hiciera saltar las alarmas.
Tras el susto, el exfutbolista se sometió a un sinfín de pruebas que no arrojaron un diagnóstico claro. "No había nada diferente a lo que yo había tenido en los años que me habían hecho electros", ha asegurado en el programa. A día de hoy, Rubén sabe que tiene una cardiopatía y que no debe ir "a alta frecuencia" para prevenir.
Para el deportista, enterarse de que no podía continuar con su carrera fue un duro varapalo. Aunque ya había cumplido el sueño de jugar con el Real Madrid y con la Selección española, como ha confesado a Sonsoles, el fútbol era su vida. "Lo único que me faltó fue disfrutarlo", ha explicado en el programa. Aquello, ha insistido, supuso un giro de 180 grados en su vida: "Te cambia bastante la vida. No solo es que no juegues a nivel profesional, que era lo que a mí me hacía feliz, sino que también te cambia a nivel psicológico porque el partido no acabó ahí. Me ha arrastrado toda la vida".
Si bien fue una situación dolorosa, el exfutbolista ha optado por quedarse con lo positivo y mirar hacia adelante. "Soy una persona muy positiva, creo que he sido muy maduro para todo lo que me ha ocurrido. Siempre he intentado buscar las cosas positivas y pensar en todo aquello que está en mi mano. Lo que no, no merece la pena hundirte en ello", ha explicado.
La vida actual de Rubén de la Red
Cuando se desplomó sobre el terreno de juego, Rubén, que ahora tiene tres hijos, acababa de estrenarse en la paternidad. "Mi hijo mayor era recién nacido. El mediano nació en 2010", ha recordado. Todos son conscientes de aquel episodio, ya que el exfutbolista siempre les ha hablado con claridad: "Les he mostrado el vídeo y lo hablamos. Son las cosas que te pueden suceder en la vida. Es un aprendizaje".
Rubén también ha explicado cómo afrontó su vida profesional tras retirarse del fútbol: "Me saqué el título de entrenador mientras estaba haciendo pruebas". Ahora lleva tres años muy pendiente de sus hijos. Dos de ellos han seguido su legado deportivo. "El mediano tiene 16 años y está jugando para el Tenerife, el pequeño también juega. El mayor no, pero está vinculado al deporte", ha contado.
Dos muertes que marcaron para siempre el mundo del fútbol
Durante el programa, Sonsoles Ónega y Rubén de la Red también han recordado a dos futbolistas que perdieron la vida en pleno ejercicio profesional, siendo muy jóvenes: Antonio Puerta y Dani Jarque. Puerta sufrió un paro cardíaco durante un partido del Sevilla en agosto de 2007 y falleció tres días después, a los 22 años. Dos años más tarde, en agosto de 2009, Dani Jarque, capitán del Espanyol, murió a los 26 años tras sufrir un paro cardíaco durante una concentración de pretemporada en Italia.







