Gabriela Guillén ha hecho saltar todas las alarmas después de que una ambulancia y un coche de la Policía Nacional se desplazaran hasta su domicilio. Según se ha contado en el programa Y ahora Sonsoles, los hechos comenzaron alrededor de las 15:10 horas, cuando dos agentes han llegado al edificio donde reside la empresaria. Minutos después, a las 15:45 horas dos sanitarios entraron en el inmueble y, alrededor de las 16:15 horas, la que fuera concursante de Supervivientes, salió acompañada por ambos. Las imágenes muestran a la madre del hijo de Bertín Osborne visiblemente cabizbaja y aturdida, necesitando incluso ayuda para caminar.
Tras permanecer cerca de tres horas en urgencias, Gabriela Guillén regresó a su domicilio alrededor de las 18:50 horas. A su llegada, no quiso responder a las preguntas de los medios. Una aparición que ha generado preocupación ante el delicado momento que parece estar atravesando. Según ha explicado el reportero de Y ahora Sonsoles, Carlos López, quien ha podido hablar con el entorno cercano de la empresaria, "todo ha sucedido después de que Gabriela recibiera una carta certificada".
Las desoladoras imágenes de Gabriela
En las imágenes compartidas por el mencionado programa podemos ver a la madre del menor de los hijos de Bertín Osborne casi sin poder hablar con la prensa, con rostro caído, cansado y, tal y como han descrito en el espacio vespertino de Antena 3, "cabizbaja y aturdida", destacando que "necesita ayuda para caminar" y es guiada por los dos sanitarios hacia la ambulancia.
A su vuelta, Gabriela también necesita un apoyo para entrar a su portal, sujetando la puerta antes de entrar por completo y refugiarse en la intimidad de su casa, donde permanece descansando. Tal y como ha relatado el reportero, en cuestión de minutos la policía se personaba en donde reside la empresaria y, tras marcharse, los equipos sanitarios tampoco han tardado en llegar —poco después de las cuatro de la tarde—, evacuando a la empresaria y dirigiéndose con la ambulancia al hospital madrileño Gregorio Marañón, donde ha estado cerca de dos horas en el servicio de urgencias.
Todo esto, tal y como han desvelado, tuvo lugar el día de ayer; y este jueves, 17 de septiembre, una persona del entorno cercano de Gabriela se ha puesto en contacto con el programa para asegurar que los hechos se desarrollan tras recibir la empresaria en su casa una carta certificada, de la cual se desconoce el contenido. Los colaboradores del espacio han coincidido y, tras escuchar una conversación con Gabriela después lo sucedido, apostillan que "horas después de que hubiese pasado, Gabriela sigue con el mismo susto en el cuerpo", destacando su débil estado al señalar "el hilo de voz con el que dice que está estable, que su hijo está bien y que quiere descansar y no dar más detalles". Unas palabras que coinciden con las imágenes mostradas anteriormente.
Además, tal y como han reiterado en numerosas ocasiones, no se trata de un tema personal, sino que está vinculado con su entorno laboral. A finales de marzo, tras su regreso de Supervivientes, salió a la luz que, durante su paso por Honduras, Gabriela tuvo que afrontar el cierre de su clínica estética, subrayando que había pagos a los que, por diversos imprevistos, no se habían podido liquidar o hacer frente y por los que había emprendido acciones legales tras la desaparición de su socia —que también es su prima—.
"Ha mandando un par de mails y no ha dado la cara", explicó en El Tiempo Justo el pasado mes de junio visiblemente enfadada, subrayando que hay que pagar las cosas, las cosas no se pagan por los mails. Tiene que pagar trabajando y dando la cara, no escondiéndose". "Se ha aprovechado un poco de todo, porque esto se había hablado unas cosas y no se han cumplido", desvelaba Gabriela, apostillando que "se ha hecho lo que cada uno ha querido, obviando las leyes, las obligaciones y también los derechos que tenemos los empresarios".








