Nacho de Borbón ha vivido una de las noches más difíciles desde que llegó a La isla de las tentaciones. Las imágenes de su novia, Náyades Lospitao, cada vez más cerca de Andrea Sabatini han provocado que el que fuera concursante de Supervivientes se viniera completamente abajo durante su primera hoguera. Incapaz de contener las lágrimas y asegurando que no reconocía a la mujer con la que lleva dos años de relación, Nacho ha encontrado consuelo en Sandra Barneda, que no ha dudado en acercarse para abrazarle y tratar de calmarle en uno de sus momentos más delicados en el programa. "Me ha roto ahora mismo en mil pedazos", ha llegado a reconocer el joven, arropado también por sus compañeros.
Nacho llegaba a la hoguera con los nervios a flor de piel y muy preocupado por la cercanía que ya había percibido entre Náyades y Andrea. "Me va el corazón a mil, Sandra. Llevo toda la noche muy, muy nervioso", reconocía nada más sentarse frente al fuego. El joven ya había visto un primer acercamiento entre ambos y tenía una preocupación muy concreta. "He visto que esa complicidad continúa, como lo vi en el avance. Veo que están todo el rato juntos", explicaba antes de pedir ver las imágenes acompañado por el resto de chicos.
"No la reconozco"
A medida que avanzaba el vídeo, su nerviosismo fue aumentando. Nacho contempló cómo su novia hablaba con Andrea sobre la importancia de la conexión sexual, aceptaba sus atenciones y reconocía que el italiano respondía al tipo de hombre que siempre le había llamado la atención. "Náyades, por favor", repetía él frente a la pantalla, cada vez más afectado.
Hasta que terminó pronunciando una frase que resumía perfectamente lo que estaba sintiendo. "No la reconozco. Tú no eres así, ¿eh? Tú no eres así allí. Yo no soy así". Sandra Barneda quiso saber qué era exactamente lo que más le había dolido y Nacho trató de explicarlo entre lágrimas.
"Es que no lo entiendo. No lo entiendo. No me entra en la cabeza", comenzó diciendo. Para él, lo visto chocaba frontalmente con los dos años que habían compartido fuera del programa. "Yo he mejorado muchísimo con ella, a mí me ha enseñado a ser mejor persona, he confiado en ella siempre, como no he confiado en nadie jamás en mi vida". Y entonces verbalizó uno de sus mayores temores: "O llevo engañado desde hace mucho o esto no lo entiendo".
Nacho no podía comprender que Náyades hubiera alcanzado semejante grado de cercanía con otra persona en tan pocos días. "Esa conexión, esa complicidad y llegar a estar así en cuatro días con alguien. Decir esas cosas fuera de tono y fuera de lugar que a mí no se me ocurriría decir jamás", lamentaba. Cuando Sandra le preguntó qué creía que podía estar pasándole a su novia, apenas pudo responder: "Yo creo que se está confundiendo mucho. Es que no tengo palabras, es que me quedo bloqueado".
Sandra Barneda y sus compañeros arropan a Nacho
La angustia de Nacho era cada vez más evidente y sus compañeros intentaron sostenerle durante la hoguera. "Tú vales mucho más que eso, tío. Vales muchísimo más", le decían mientras él reconocía todo lo que había apostado por su relación. "Yo ya lo he dado todo por ella siempre, siempre, en todo. No paro de hablar de ella continuamente", confesaba completamente sobrepasado.
Pero todavía quedaban más imágenes. Nacho escuchó a Náyades decirle a Andrea que estaba "muy a gusto" con él, elogiar su sonrisa y preguntarle cómo se decía "mi amor" en italiano. La respuesta, "amore mio", terminó de hundirle. "Yo me podía esperar muchas cosas, tío, pero no esto", reaccionó.
"Me ha roto ahora mismo en mil pedazos"
Fue entonces cuando Nacho se vino completamente abajo. "Me ha roto ahora mismo en mil pedazos. No sé cómo reaccionar", confesó. Hasta ese momento siempre había mantenido que un beso sería la línea roja que no estaría dispuesto a perdonar, pero después de contemplar la conexión entre Náyades y Andrea comenzó incluso a cuestionarse ese límite. "Con esto no sé ni si me hace falta ver un beso. Yo siempre he dicho que mi límite, lo que no perdonaría, sería un beso, pero es que ya no sé si todo esto lo perdono".
El golpe era todavía mayor porque Nacho había llegado al programa convencido de sus sentimientos y pensando en un futuro junto a ella. "Lo he dicho siempre, que será el amor de mi vida, que nunca he estado tan enamorado. Y siento que no la conozco y no lo entiendo. Es como si fuese otra persona", reconocía completamente roto.
Al verle así, Sandra Barneda dejó por unos instantes su papel de conductora de la hoguera para acercarse a él y abrazarle. Visiblemente emocionada, intentó darle fuerzas mientras Nacho repetía que no merecía estar viviendo aquella situación. "Tienes que ser fuerte, pase lo que pase", le pidió la presentadora. Y antes de que abandonara la hoguera volvió a animarle a no contener lo que estaba sintiendo: "Saca todo lo que tengas que sacar, porque estoy convencida de que te van a costar estas próximas horas".
Un gesto de cariño que cobra todavía más fuerza después de escuchar las palabras de Nacho. Él y Náyades llegaron a República Dominicana después de alrededor de dos años de relación y con la intención de comprobar si estaban preparados para dar un paso más y comenzar a vivir juntos. Nacho había asegurado incluso que confiaba plenamente en su relación. Ahora, después de apenas unos días separados, esa seguridad ha comenzado a tambalearse y ha dado paso a muchas dudas.










