Tom Cruise ha dado el pistoletazo de salida a la gira de promoción de Digger con una de sus primeras entrevistas en años. El actor, de 64 años, se ha sentado con la revista GQ para protagonizar la que, según señala la publicación, es su primera portada con ellos en dos décadas y también su primer gran perfil en una revista desde hace 10 años. Durante la última década, Tom se ha mantenido ocupado con diferentes grandes producciones, entre ellas el reinicio de la saga La momia en 2017, tres entregas de Misión: Imposible y la esperada secuela de Top Gun, estrenada en 2022.
Su próximo proyecto es Digger, la nueva película dirigida por Alejandro González Iñárritu, que llegará a los cines el próximo 2 de octubre. En ella, el actor interpreta a Digger Rockwell, un magnate del petróleo que intenta reparar un desastre medioambiental provocado por su propia compañía utilizando únicamente una pala. En esta entrevista, Tom Cruise ha hablado largo y tendido sobre su proceso creativo, su manera de enfrentarse a los retos -sin miedo a llegar metafóricamente y literalmente "al borde del precipicio"- y su exigente forma de trabajar, que en ocasiones puede llevarle hasta el extremo.
"Esto tiene que ver con la humanidad", explica el actor sobre el arte de hacer películas. "No tengo nada en contra del cable, la televisión o Netflix. Creo que es estupendo. Crean puestos de trabajo y todo eso. Pero lo que me gusta del cine es que todos nos reunimos en una sala y compartimos una experiencia".
"Los rumores son ciertos": la exigencia de Tom Cruise en los rodajes
"Yo digo: 'Entiende las herramientas y después crea lo que quieras crear'. Cuando trabajo con gente, no tengo miedo, mientras estoy actuando, de parecer ridículo o de hacerlo", continúa el intérprete, que asegura que no teme entregarse por completo al proceso creativo y dejar claro desde el principio a quienes trabajan con él qué pueden esperar. "Y mira, trabajo duro, y las personas que trabajan conmigo lo saben. Espero mucho de ellos y soy muy directo al respecto. Es como decir: 'Los rumores son ciertos. ¿Queréis esto?'", bromea la estrella de Días de trueno.
Cuando le preguntan si realmente dice eso a las personas con las que trabaja, Tom responde afirmativamente: "Estamos ahí. Yo les digo: 'Confiad en mí, los rumores son ciertos. Estaré aquí antes que vosotros. ¿Qué experiencia queréis tener?'". "Y soy muy abierto", añade entre risas. "No es que no tengamos un plan. Tenemos guiones, tenemos planes, estamos trabajando en ello. Pero también siento ese nivel de responsabilidad por todos, supongo. Incluso cuando era niño me decían: 'Vamos, Tom. Eres muy intenso'. Y yo respondía: 'No sé qué decir. Soy intenso'". El actor reconoce que esa intensidad forma parte de su personalidad: "Tengo un gran sentido del humor al respecto, pero cuando algo me interesa, quiero aprenderlo. Quiero entenderlo. Y quieres atravesar la confusión y construir esa capacidad".
Una dedicación que también se refleja en sus escenas de acción
El compromiso de Tom Cruise con su trabajo es algo que quienes han colaborado con él han destacado en numerosas ocasiones. Wade Eastwood, coordinador de especialistas de Misión Imposible, explicó a HELLO! en enero, durante los premios National Board of Review, la voluntad del actor de buscar siempre el mejor resultado. "Normalmente, con los actores, les gusta la idea de hacer sus propias escenas de acción, pero cuando se dan cuenta de cuánto entrenamiento requiere, esa idea de hacerlo todo desaparece", explicó. "Con Tom ocurre lo contrario: le entusiasma. Así que cuando preparo el entrenamiento o el calendario, él simplemente se compromete. Quiero decir, se compromete más allá de lo imaginable. Incluso en nuestros días libres, los dos seguimos entrenando".








