Han pasado dos décadas desde que vimos a Miley Cyrus por primera vez y, desde ese momento, no ha salido de nuestro imaginario colectivo. Era el año 2006 y tenía cerca de 13 años cuando se puso esa peluca rubia e hizo historia en la pequeña pantalla como la icónica Hannah Montana en Disney Channel, papel con el que ascendió a la cima de la industria audiovisual —y, por supuesto, de la cultura pop—. Desde ese momento, la hemos visto experimentar con su imagen, expresándose a través de la estética tanto de sus proyectos como en su lado más personal: ha sido la hija perfecta, la adolescente rebelde, ha llevado cresta y ha vuelto a su melena XXL.
Ahora, la artista ha hecho lo propio al anunciar que el próximo mes de septiembre verá la luz su décimo álbum de estudio, BASS PERSUADES, una nueva e ilusionante etapa con la que ha enfatizado su imagen más rockera que ya habíamos visto antes en ella. Este proyecto, como no podía ser de otra forma, llega con un importante cambio para Miley y, más allá de su estética, la artista ha modificado su identidad dejando de lado su apellido, Cyrus, y presentándose únicamente con su nombre.
"La música nos atrapa. La sentimos, la cantamos, a veces bailamos, la dejamos fluir y seguimos adelante. Es poderosa, vulnerable, dulce y fuerte", escribía en sus redes sociales anunciando su disco, subrayando que también es "alegría, tristeza, todo lo que hay entre medias". "Eso es lo que significa el título para mÍ", apostilla. "Gracias por ser parte de la realización de mis sueños más locos. Espero de corazón que os encante este álbum", concluía su mensaje, sin hacer alusión a la llamativa transformación de su presentación artística —algo que anunció hace un día con una publicación que subtitulaba tan solo con su nombre, dejando claro que estaba a punto de adentrarse en una nueva etapa—.
Los detalles que se conocen sobre su nuevo álbum
Tal y como ha compartido en sus redes sociales, parece que se trata de uno de sus proyectos más vulnerables hasta la fecha y, por ende, puede explicarse el cambio de identidad —sus admiradores también consideran la posibilidad de que quiera separarse de las polémicas relacionadas con su apellido—. Consolidada como una leyenda de Disney —se convirtió, de manera literal, en la persona más joven en alcanzar ese 'título' durante la D23 Expo en 2024—, todo parece indicar que Miley, reconciliada con su pasado en la pequeña pantalla, busca consagrarse como una estrella independiente más allá de su apellido.
A principios de este año, la intérprete de grandes éxitos como Angels Like You o Flowers confesaba ante la revista Wonderland que el álbum en el que se encontraba trabajando narraba una historia de amor, afirmando que estas "nunca son unidimensionales. Siempre tienen muchas capas". "Sin duda, hay un hilo conductor romántico porque, como todos mis discos, es un reflejo del momento vital en el que me encuentro", aseguraba.
Toca esperar poco más de dos semanas para conocer qué cuenta y qué ritmos acompañan a Miley en esta nueva etapa, la cual musicalmente define como "especialmente significativa" ya que "este sentimiento me ha acompañado a lo largo de varias etapas de mi vida". El pasado mes de diciembre, la artista anunciaba su compromiso con Maxx Morando tras cuatro años de relación, por lo que el también rockero podría tratarse de la musa indiscutible de la gran mayoría de las canciones.
Tal y como le confesaba a la mencionada revista, Miley aseguraba que, como en sus últimos discos, el protagonista es un "amor pacífico", y que no es únicamente "el amor que comparto con otra persona", sino también el propio que ha cultivado en ella misma. "Esa ha sido probablemente la mayor evolución", confesaba, subrayando que "una vez cambia tu relación contigo misma, todas las relaciones a tu alrededor también cambian". "Creo que este disco celebra ambas por igual", afirmaba.
El delicado momento que está atravesando
Este nuevo disco llega en uno de los momentos más delicados para Miley, quien hace menos de una semana se despedía de su 'tía', madrina y mentora Dolly Parton —a pesar de que fuera su ahijada en la vida real, fue su sobrina en Hannah Montana—. La icónica cantante y leyenda de la música country fallecía el pasado 25 de agosto a sus 80 años tras un breve periodo enferma con un cáncer, y, tal y como confesaba su sobrino, Brian Seaver, "vivió en la luz".
"Tras una vida llena de brillos que resplandeció lo suficiente para que todo el mundo la viera, Dolly seguirá siendo para siempre una fuente de inspiración, no solo por su música atemporal y prolífica carrera como compositora, sino también por su ingenio, calidez y amabilidad, que nos hicieron a todos sentir a todos como una familia", pronunciaba en el vídeo con el que anunciaron su fallecimiento.
Unas palabras que demostraban lo querida y admirada que era la cantante y que también reflejó Miley al día siguiente, tras procesar la devastadora noticia. "La sensación de haber perdido a mi tía Dolly va más allá de lo que me parece adecuado compartir. Nuestros momentos más sagrados fueron privados y así se quedarán: detrás del escenario, bajo el glamour y entre nuestros corazones", compartía la intérprete, subrayando que "lo que sé es que Dolly querría que lo sintiera, que escribiera una canción sobre ello y que luego siguiera adelante y fuera fuerte".
"Tengo un ángel a mi lado. Siempre lo he tenido", continuaba, desvelando que "una de nuestras últimas conversaciones fue sobre la música y la metamorfosis". "Siempre la querré y querré que se sienta orgullosa de mí. Se me parte el corazón por el mundo, por su familia y por sus amigos, que la echarán mucho de menos. Compartimos esta pérdida y la veremos en todas las cosas más bonitas", concluía.
Dolly llegó a la vida de Miley poco antes de que ella misma naciera. La histórica cantante conoció al padre de la intérprete, Billy Ray Cyrus, en el año 1992, meses antes de su nacimiento; cuando hicieron una gira juntos —ya que la música de ambos estaba enfocada al género country— e, instantáneamente, se volvieron inseparables. Fue a raíz de trabajar juntos que el músico le pidiera a Dolly que fuera la madrina de su hija, quien aceptó encantada ese importante papel, subrayando que "estuvimos unidas a partir de ahÍ".









