Adrien Brody ha vuelto a dejarse ver en Mallorca, pero esta vez lejos de los lugares más exclusivos y de los escenarios habituales de las grandes estrellas. El ganador de dos Oscar ha aprovechado su estancia en la isla para descubrir algunos de sus rincones más auténticos de la mano de dos buenos amigos, el artista mallorquín Domingo Zapata y el torero Cayetano Rivera. Una jornada que le ha permitido acercarse a la gastronomía y las tradiciones locales y que ha tenido una parada especialmente llamativa en el Mercat de l'Olivar de Palma.
La imagen del actor estadounidense paseando por uno de los mercados más conocidos de la capital balear no ha pasado inadvertida. Brody, vestido de manera informal y acompañado por Zapata y Cayetano, recorrió distintos puestos y se dejó tentar por algunas de las propuestas gastronómicas del mercado, en una jornada que refleja la estrecha relación que mantiene desde hace años con España.
Adrien Brody se sumerge en la vida cotidiana de Mallorca
El actor comenzó su recorrido en el Mercat de l'Olivar, donde visitó varios puestos acompañado por sus amigos. Entre ellos estuvo Xarcutería Buades, donde Xisco García atendió al grupo y les ofreció diferentes tapas y platos. Más tarde se acercaron a la zona de pescadería, donde degustaron boquerones en vinagre, antes de continuar su recorrido por otros establecimientos.
No fue una visita planteada para el turismo convencional, sino una inmersión en algunos de los sabores y espacios que forman parte de la vida cotidiana de los mallorquines. Junto a ellos estuvieron también el chef Koldo Royo y el escultor Lolo Garner, dos rostros vinculados a la vida social y cultural de la isla. La jornada continuó después lejos de Palma, con una escapada a Sa Pobla. Allí, Brody pudo probar algunos de los platos más tradicionales de la gastronomía mallorquina.
De Palma a Sa Pobla para probar un plato muy mallorquín
Uno de los momentos más curiosos de la jornada tuvo lugar en Casa Miss, donde el grupo fue recibido por su propietario, Jaume Mir. Allí Brody tuvo la oportunidad de probar los conocidos 'variats', uno de los platos más característicos de los bares y restaurantes de Mallorca. El actor también degustó las populares banderillas de hígado del establecimiento y su vermut. Una experiencia gastronómica que, según recoge la prensa local, conquistó al intérprete, que se mostró encantado con esta incursión en la cocina más tradicional de la isla.
La elección de este tipo de lugares dice mucho del vínculo de Domingo Zapata con Mallorca. El artista, que ha desarrollado buena parte de su trayectoria entre España y Estados Unidos, mantiene una relación muy especial con la isla y continúa ejerciendo como uno de sus grandes anfitriones cuando recibe a sus amigos internacionales.
Una amistad que comenzó con el mundo del toreo
Pero si hay una relación que explica especialmente bien la presencia de Cayetano Rivera junto a Adrien Brody es la que ambos forjaron hace casi dos décadas. En 2006, Brody se preparaba para interpretar a Manolete en la película dirigida por Menno Meyjes. Para meterse en la piel del legendario torero cordobés, el actor tuvo que aprender no solo los movimientos del toreo, sino también la forma de vida y la mentalidad de quienes se enfrentan al ruedo. Cayetano Rivera y Juan Antonio Ruiz 'Espartaco' fueron dos de las figuras que le ayudaron durante aquella preparación.
Brody llegó a entrenar con Cayetano, viajar con su cuadrilla y acudir a tentaderos. Aquella experiencia fue mucho más allá de una preparación profesional y terminó dando lugar a una amistad que ha perdurado con el paso de los años. De hecho, Cayetano llegó a regalar al actor unas botas camperas durante aquella etapa en una finca de Cádiz. Brody aprendió a manejar el capote y la muleta y convivió durante semanas con el ambiente taurino que necesitaba conocer para interpretar a Manolete con la mayor autenticidad posible.
Domingo Zapata, el amigo mallorquín que ejerce de anfitrión
A Cayetano se suma Domingo Zapata, una de las personas que más ha contribuido a estrechar los lazos de Brody con Mallorca. El artista y el actor comparten, además, su pasión por la pintura. Brody también ha desarrollado una faceta artística al margen de la interpretación y su amistad con Zapata se remonta a años atrás. El mallorquín ha sido una figura habitual en su círculo y un nexo con otros artistas y personalidades internacionales. Precisamente, Mallorca ocupa un lugar especial para Zapata, que conserva en la isla buena parte de sus raíces y vínculos personales. Por eso no sorprende que haya sido él quien haya mostrado a Brody una versión mucho más local y auténtica de este destino.
Una escapada entre amigos
Para Adrien Brody, acostumbrado a las alfombras rojas y a la atención mediática, esta jornada ha sido una oportunidad para disfrutar de Mallorca desde una perspectiva mucho más relajada. Mercado, gastronomía tradicional, amigos y un recorrido por algunos de los rincones menos asociados al turismo de lujo.









