Este miércoles 26 de agosto se estrena en las salas españolas La constelación del perro, el nuevo trabajo para la gran pantalla del que es, sin duda, una de las grandes estrellas del momento en el firmamento Hollywood. Hablamos, cómo no, de Jacob Elordi, que si sabe llevar su carrera por los cauces adecuados lo tiene absolutamente todo para marcar una era en el séptimo arte. A su innegable talento interpretativo añade una imponente presencia, juventud y un más que evidente atractivo físico, lo que le convierte a día de hoy en el actor de relumbrón que todo productor quiere tener para su película.
Con ese aire de rebelde indomable que desprende a cada paso que da, lo que viene a confrontar claramente con su cara un tanto aniñada y ese halo de 'yerno perfecto' que le rodea, es un galán de manual para la industria más poderosa del planeta. Alguien que, desde luego, funciona bien en cualquier tipo de género cinematográfico que se le ponga por delante.
Por eso, sin temor a equivocarnos, nos atrevemos a decir que con este australiano de 29 años y raíces vascas podríamos estar ante el sucesor de nombres propios que han ocupado la cima del celuloide en las últimas décadas, caso de Tom Cruise, Brad Pitt o Leonardo DiCaprio. Solo el tiempo lo dirá, el si llega o no a la altura de estos tres 'monstruos', los que también en su día tomaron el relevo de otros míticos como fueron Robert Redford, Paul Newman o James Dean.
Un hombre atormentado en un mundo devastado
En su nueva aventura tras Cumbres Borrascosas (2026) y Frankenstein (2025), Jacob Elordi se maneja a las mil maravillas y hace de hilo conductor de este thriller distópico que imagina una humanidad devastada por las enfermedades que se quedaron sin vacuna. Se meterá en la piel de un hombre atormentado que sobrevive como puede, tras sufrir la pérdida más dolorosa que uno pueda imaginar, en un paisaje tremendamente hostil para la raza humana. Un lugar en el que la vida apenas dura y la muerte está la vuelta de la esquina.
En un estado de permanente alerta por las amenazas continuas que acechan tanto a la luz del sol como en la oscuridad, solo su instinto y sus conocimientos para sobrevolar los cielos a bordo de su avioneta -gracias a su pasado como mecánico- le harán salir airoso frente a la adversidad. No estará solo, teniendo como aliados a personajes clave en la historia que encarnan los excelentes Josh Brolin, Margaret Qualley y Guy Pearce. Con ella, además, volverá a creer que el amor aún es posible en una Tierra de suma violencia habitada por solo unos pocos y donde nadie se fía de nadie.
Basada en la aclamada novela The Dog Stars, del escritor de Peter Heller, la cinta le debe su nombre al amigo más fiel del protagonista y que juega un rol preponderante: su perro Jasper. Tras las cámaras, tenemos en el guion a Mark L. Smith, y como capitán del barco a uno de los directores más importantes e influyentes de siempre, el británico Ridley Scott (Gladiator, Thelma y Louise). Vuelve este a la ciencia-ficción para deleitarnos con su última obra, como hizo hace décadas con la pionera Alien, o después con el film de culto Blade Runner.
De hecho, hay en La constelación del perro un guiño a esta última, en una escena especialmente perturbadora que en cierta manera nos recuerda a aquellos replicantes. Se nos presenta, en definitiva, una trama postapocalíptica que a algunos le puede recordar a la taquillera saga 28 días después, si bien tiene a priori más elementos que la conectan con la legendaria Mad Max. Sea como fuere, La constelación del perro es un peliculón desde que empieza hasta que acaba, tan trepidante en sus escenas de acción como reflexiva en buena parte de sus diálogos, y no podemos más que recomendarla.







