Muere atropellada la cineasta Paz Ramírez a los 39 años por un vehículo que se dio a la fuga, dos meses después de comprometerse


La directora y productora chilena intentaba alcanzar a su perrita, que se había escapado, cuando el coche la arrolló


Paz Ramírez tenía 39 años y una amplia trayectoria como directora, guionista y productora dentro del mundo audiovisual chileno© pazramirezl
Ana MerodioRedactora senior de actualidad
26 de agosto de 2026 a las 14:50 CEST

Tenía 39 años, una boda por delante y numerosos proyectos profesionales en marcha, pero todo quedó truncado en cuestión de segundos. La repentina muerte de Paz Ramírez, cineasta chilena, directora, guionista y productora, ha conmocionado al mundo audiovisual de su país por las dramáticas circunstancias en las que se ha producido. Hermana de las conocidas actrices chilenas María José y Ángela Prieto, había trabajado en producciones internacionales como No o Los 33 y actualmente era directora ejecutiva de Alga Estudio.

Paz Ramírez tenía 39 años y una amplia trayectoria como directora, guionista y productora dentro del mundo audiovisual chileno© algaestudio
Paz Ramírez tenía 39 años y una amplia trayectoria como directora, guionista y productora dentro del mundo audiovisual chileno

Paz murió este domingo después de ser atropellada en Providencia, en Santiago de Chile, por un vehículo cuyo conductor se dio a la fuga sin prestarle ayuda. Según el testimonio de una de las personas que presenció lo sucedido, la cineasta salió corriendo detrás de Marta, su perrita, que se había soltado, y fue entonces cuando el coche la alcanzó. El animal sobrevivió y permaneció junto al lugar del accidente.

Un atropello, una huida y un coche identificado

El dibujante Tomás Cisternas, testigo del atropello, explicó al diario chileno Las Últimas Noticias que el vehículo circulaba "muy rápido". Según su relato, tras arrollar a Paz, el conductor frenó, pero continuó su marcha sin prestarle ayuda.

La cineasta perdió la vida después de ser atropellada cuando intentaba alcanzar a Marta, su perrita, que se había escapado
© pazramirezl
La cineasta perdió la vida después de ser atropellada cuando intentaba alcanzar a Marta, su perrita, que se había escapado

La cineasta fue trasladada de urgencia a un centro hospitalario en estado muy grave, donde falleció horas después. Las cámaras de seguridad permitieron identificar posteriormente el vehículo y su matrícula, aunque la investigación continúa para determinar quién se encontraba al volante en el momento del atropello.

Marta, la perrita que sobrevivió

Uno de los detalles más conmovedores de la tragedia tiene como protagonista a Marta, la mascota de Paz y su pareja. Según el testigo que acudió a auxiliar a la cineasta, después del atropello la perrita permaneció sentada a un lado de la escena.

Marta resultó ilesa y actualmente se encuentra al cuidado de una amiga de Paz, según ha contado la familia al medio chileno The Clinic.

La perrita salió ilesa del atropello y permaneció junto al lugar del accidente tras resultar gravemente herida su dueña© pazramirezl
La perrita salió ilesa del atropello y permaneció junto al lugar del accidente tras resultar gravemente herida su dueña

Una boda que nunca llegará a celebrarse

La muerte de Paz ha interrumpido también una historia de amor que estaba a punto de comenzar un nuevo capítulo. La cineasta vivía con Santiago Barros, productor gastronómico, y ambos preparaban su boda.

El compromiso se había producido apenas dos meses antes. Santiago le pidió matrimonio en junio durante un viaje a Turquía que llevaban tiempo planeando y eligió para hacerlo las orillas del Bósforo, en Estambul.

Paz Ramírez y su pareja, Santiago Barros acababan de comprometerse y preparaban una boda que nunca llegará a celebrarse© pazramirezl
Paz Ramírez y su pareja, Santiago Barros acababan de comprometerse y preparaban una boda que nunca llegará a celebrarse

Manuel Barros, hermano de Santiago y quien iba a ser uno de los testigos del enlace, ha contado a The Clinic que su hermano está destrozado. Para él, Paz era "la mujer más maravillosa del mundo, la más valiente y la más generosa".

"Eran el uno para el otro", asegura su cuñado, que recuerda a ambos como dos grandes disfrutones de la vida a los que les encantaba reunir a familiares y amigos alrededor de una mesa.