Sara Carbonero sigue disfrutando al máximo del viaje a Ecuador con su novio, el empresario canario Jota Cabrera. Tras visitar los rincones más emblemáticos de Quito y descubrir la Amazonia ecuatoriana, la pareja, siguiendo el itinerario diseñado por la agencia VOLĀRE, puso rumbo al corazón del Pacífico, las islas Galápagos, donde caminó por la costa entre leones marinos y se adentró en el océano para nadar con los delfines. "¡Qué auténtica maravilla!", dijo la periodista tras la experiencia. A estas actividades, Sara sumó otra que la llevó al borde de las lágrimas. Casi ocho meses después de su última operación, logró completar una exigente travesía. "Hoy, después del kayak y el snorkel, hicimos una ruta de tres horas caminando sobre rocas. Solo yo sé lo que significa haberlo conseguido", confesó emocionada junto a una foto en la que aparece mirando al horizonte, apoyada en un bastón de senderismo.
A principios de 2026, cuando menos lo esperaba, Sara tuvo que ser intervenida de urgencia en el Hospital Doctor José Molina Orosa, en Lanzarote, por un dolor abdominal. Aunque aquel episodio estuvo marcado por la tensión y por momentos especialmente delicados, hoy respira aliviada y se encuentra recuperada al cien por cien. Pero llegar hasta aquí no ha sido fácil. Tiempo después de la operación, habló de las secuelas que arrastraba. "He comprobado que me canso bastante subiendo escaleras", dijo, además de mencionar la "nueva cicatriz que me recuerda que he superado otra piedra en el camino". Afortunadamente, ese cansancio parece haber quedado atrás y no puede sentirse más agradecida con la vida.
La periodista tiene muy presentes las tormentas que ha atravesado, especialmente el cáncer de ovario que le fue diagnosticado en mayo de 2019, pero también es consciente de su fortaleza y de su capacidad para seguir adelante a pesar de todo. Sara sabe bien, como reflejan las reflexiones que comparte con sus seguidores, que "nunca ha habido más comienzo que el que hay ahora, ni más juventud ni vejez que la que hay ahora, y nunca habrá más perfección que la que hay ahora, ni más cielo ni infierno que el que hay ahora". Por eso, este viaje al otro lado del charco está siendo tan sanador para ella en todos los sentidos, también como refugio frente al profundo dolor que siente por la reciente muerte de su madre, Goyi Arévalo, el pasado 12 de abril.
"Mi mayor felicidad ahora mismo es estar bien", dijo el verano pasado. "Me costó mucho cumplir los 40. Ojalá seguir cumpliendo muchos años más", deseó emocionada, recordando que "cuando una persona tiene salud, puede tener muchos problemas, pero cuando le falta la salud, solo tiene uno".
Jota Cabrera, el mejor compañero de vida
Sara mantiene una discreta relación desde principios de 2025 con Jota Cabrera, el empresario canario al que conoció gracias a su mejor amiga, Isabel Jiménez. Según dijo al recibir la Medalla de Castilla-La Mancha el pasado 31 de mayo en Cuenca, su pareja es la persona que "está siempre conmigo en lo bueno y en lo malo". Y es cierto. Jota Cabrera no se separó de ella durante su última intervención. Tampoco durante el entierro de su madre. El empresario es su mejor compañero de vida y ahora, durante su viaje a Ecuador, también se ha convertido en su mejor cómplice, como demuestran estas fotos en las que aparece tumbado sobre la arena con varios leones marinos o posando como ellos. Dos imágenes que han conseguido arrancar una sonrisa a Sara.
No cabe duda de que la periodista ha encontrado en Jota Cabrera las cualidades que más valora en una persona. "Honestidad, lealtad y sensibilidad", tal y como reveló en una entrevista concedida a la revista ¡HOLA!.









