Apenas dos semanas después del doloroso fallecimiento de su padre, Luis Ángel, Paula Echevarría ha regresado a su querida localidad natal, Candás, para buscar la serenidad que solo ofrece el rumor del mar Cantábrico y la conexión con sus raíces. La actriz ha compartido una secuencia de fotografías impregnadas de sensibilidad y melancolía que transmiten la profundidad de su momento vital. Sin embargo, el verdadero bálsamo de esta estancia no es la soledad, sino el abrazo reconfortante de los suyos. Es el reflejo de una familia unida que camina junta en la adversidad, precisamente en un mes de agosto repleto de fechas de enorme trascendencia emocional. Al duro vacío que ha marcado su reciente 49º cumpleaños se le suma la inminente mayoría de edad de su hija Daniella, nacida el 17 de agosto de 2008. En medio de estas fechas tan señaladas, el reencuentro con su tierra natal se ha convertido en la mejor medicina para sanar el alma y tomar aliento.
La publicación en su perfil público no necesita de grandes explicaciones para dar todo el protagonismo a la emoción. Acompañada únicamente por dos elocuentes símbolos un corazón blanco, que evoca paz y amor eterno, y la nube, reflejo del recogimiento interior y los recuerdos imborrables, la actriz ha compartido un delicado álbum estival. En él destaca la sobriedad con la que Paula posa vestida de negro contemplando el puerto, la atmósfera nostálgica de la marina teñida en tonos sepias con las embarcaciones meciéndose en el agua y la majestuosa estampa del faro de Candás erguido sobre el acantilado.
En este camino hacia la calma, Miguel Torres y el pequeño Miki se han convertido en los dos grandes pilares que sostienen a la asturiana. Entre las instantáneas más emotivas sobresale la escena en la que la actriz se inclina sobre el rompeolas para dedicarle un dulce beso a su hijo y susurrarle al oído, encontrando en la inocencia del niño un bálsamo insustituible. A su lado, la presencia constante e incondicional del exfutbolista, atento y de la mano del pequeño mientras contemplan juntos la inmensidad del mar, refleja la complicidad de una familia unida que camina junta en la adversidad.
"Todo tan igual y todo tan distinto"
Para Paula, volver a su pueblo natal implica conectar directamente con la esencia de su vida. Poco antes de sufrir esta irreparable pérdida, recordaba en FASHION con cariño lo que representa su tierra: "Mi ancla es mi familia, mis amigos, mi pueblo. Me encanta volver allí. Siempre digo que mi pueblo es como mis pies en la tierra por todo lo que implica, porque allí están mis padres, mi hermano, mis amigas de toda la vida y es una toma de contacto con mis raíces y mi vida de siempre". Al recorrer la costa de La Pregona, la actriz sintetizaba su sentir con la frase: "Todo tan igual y todo tan distinto", explicando los pequeños pasos que da día a día para sobreponerse.
"Hacer deporte, rodearme de mi manada, empezar a abrir el estómago comiendo rico, la playa de mi pueblo, la playa de mi vida, sumergirme en el mar que me cura y me limpia, buscar entre recuerdos... Poco a poco", continuaba explicando. Una actitud madura ante el impacto inicial de la despedida a su progenitor, cuando abría su alma expresando: "Tengo el corazón roto, intentaré recomponerlo pegando cada trozo pero sé que no quedará igual... ya nunca será el que era porque me faltas tú, papi. Te pensaré cada día de mi vida, hablaré contigo y te pediré que me sostengas... no me sueltes nunca, papá". Una profunda muestra de amor que completaba añadiendo: "A la vida le pido que lo que tengo roto encuentre su propia forma de brillar" y "Toda la vida ya para siempre te voy a extrañar. Hasta que los pájaros dejen de ser pájaros. Hasta que el mar deje de ser mar".
La fuerza de Miguel Torres y un cumpleaños marcado por el recuerdo
El pasado 7 de agosto, Paula sopló las velas rodeada de los suyos, acusando la ausencia de una llamada que marcaba cada uno de sus aniversarios: "7 de agosto. Hoy es mi cumpleaños... durante 48 años, a las 7 de la tarde en punto (hora que nací) recibí un beso, una felicitación, un mensaje o una llamada de mi padre, estuviera donde estuviera. Nunca lo hacía antes de esa hora. Hoy estaré muy atenta a tu señal, papá. Sé que encontrarás la forma de hacerlo". Con admirable entereza, la actriz quiso dar gracias por el cariño recibido: "Cumplo 49 años en un momento difícil y con mucho dolor, pero si miro un poco más allá del dolor veo la realidad. Veo a mi madre, a mis hijos, a mi chico, a mi hermano, a mis sobrinas, a mi cuñada, a mis tíos, a mis amigos... Veo que tenemos salud, veo que estamos muy bien acompañados (gracias una vez más por todo el amor que nos estáis dando) y veo una vida por delante para disfrutar y vivir. Así que, gracias, vida, a pesar de este golpe. Gracias por haberme dado el mejor padre y haberme dejado disfrutarlo tanto estos 49 años, y gracias por todo lo que tengo a mi alrededor para disfrutar los años que están por venir".
A su lado, Miguel Torres ha sido su baluarte constante, dedicándole mensajes llenos de devoción: "Muchas felicidades, mi amor. Deseo de corazón que este nuevo año venga cargado de paz, de fuerza, de momentos bonitos y de muchas sonrisas. Y recuerda que, pase lo que pase, siempre tendrás mi mano, mi abrazo y todo mi amor. Te quiero muchísimo. Feliz cumpleaños", añadiendo además: "No sé qué nos traerá el próximo año, pero sí tengo claro con quién quiero vivirlo", "Gracias por cada sonrisa, cada abrazo y cada momento compartido".










