Relajados y sonrientes, disfrutando del verano como se merece, Borja Thyssen y Blanca Cuesta han sido fotografiados paseando estos días por Mallorca durante sus vacaciones en la isla balear. En dichas imágenes, vemos al hijo de la baronesa con camiseta blanca y bermudas, además de llevar puestas las gafas de sol. A su lado tiene a su esposa, quien lleva un conjunto azul de pantalón vaquero corto y que acompaña con un bolso de mano amarillo. Una estampa que llega después de la polémica que persigue al empresario de 46 años, la cual fue aclarada recientemente por su entorno a ¡HOLA!.
El mes de agosto comenzó con las miradas puestas en Borja a raíz de la publicación de una noticia en el diario Altaveu de Andorra, donde aseguraban que la justicia le busca por un supuesto préstamo impagado a MoraBanc de varios millones de euros. Según dicha información, las autoridades no conseguían localizar a Thyssen, y se le emplazaba a que compareciera para contestar a la demanda en un plazo de veinte días. También se dijo que este podría ser declarado en rebeldía y enfrentarse al embargo de algunos de los bienes que tiene en el Principado.
A partir de aquí, según pudo saber nuestra revista, este es un tema de hace ya tiempo y, efectivamente, existen discrepancias con dicha entidad bancaria. Sin embargo, Borja Thyssen está absolutamente localizable y el asunto se encuentra actualmente en manos de sus abogados. Es decir, que no es para nada cierto lo que se ha publicado de que no encuentren al hijo de Carmen Cervera. En medio de todo este revuelo, el experto en arte sigue volcado en su numerosa familia, ya que es padre de cinco hijos junto a Blanca Cuesta, con la que se casó en 2007.
En la temporada estival, se han decantado nuevamente por el que es uno de sus destinos favoritos, y donde la baronesa posee una espectacular mansión señorial en una zona privilegiada. Ubicada en 'El Terreno', en el distrito Poniente de Mallorca, se encuentra muy cerca del Castillo y el Bosque de Bellver, y cuenta con unas increíbles vistas que dan al mar pero también a la montaña. Hace unos meses, el pasado marzo, dicha propiedad fue noticia tras conocerse que Tita Cervera ya no la ponía en venta, sino que la ofertaba en régimen de alquiler.
Según se publicó en su momento, la filántropa pedía la cantidad de 16.000 euros al mes, cifra que ella misma desmintió después categóricamente. “Ojalá fuera por ese dinero que dicen”, nos contó, además de confirmar que por entonces no tenía inquilinos. Construida a finales del siglo XIX, la finca supera los 2.000 metros cuadrados entre la construcción principal y el onírico jardín. Fue además reformada al completo en los años 90, cuando Carmen y el recordado Heini Thyssen la adquirieron en aquella época.








