En un enclave de extraordinaria belleza como Altaussee, en la región austríaca de Salzkammergut, a los pies de los Alpes, ha tenido lugar una de las bodas aristocráticas más destacadas del año. María Eltz, condesa alemana e integrante de una de las familias nobiliarias más antiguas de Europa, ha contraído matrimonio con Dhruv Raj Singh, descendiente del histórico linaje rajput de Rajastán y primo del actual maharajá de Jaipur. Un enlace que simboliza el encuentro entre dos grandes sagas familiares, unidas por una tradición centenaria y por sus estrechos vínculos con destacadas casas reales.
La ceremonia se celebró en Altaussee, localidad austríaca vinculada históricamente al mundo literario. El entorno alpino, con el lago Altausseer See y las montañas como escenario, aportó un toque sereno y tranquilo a un enlace que combinó a la perfección elementos europeos e indio en honor a los contrayentes.
La pareja eligió como templo la Stadtpfarrkirche St. Paul, también llamada Pfarrkirche Pauli Bekehrung, un impresionante edificio románico-gótico cuyos cimientos se remontan a antes del año 1200. Su torre maciza y la Capilla de Nuestra Señora —que alberga una célebre Virgen con Niño del siglo XV— aportaron un marco histórico acorde con la relevancia del enlace.
La novia, perteneciente a la aristocracia europea
La novia, María Eltz, nació en 1991 y pertenece a la familia Eltz-Faust de Stromberg, propietaria desde el siglo XII del célebre castillo de Eltz, situado entre Coblenza y Tréveris según publicó Vanitatis cuando anunció la boda de la pareja en enero de 2025. Es hija del conde Peter de Eltz y de la princesa Gina de Quadt-Wykradt-Isny, y nieta del príncipe Paul de Quadt-Wykradt-Isny, dueño del castillo de Isny, y de la princesa Marie Charlotte de Baviera, hermana del duque Franz, actual jefe de la casa de Wittelsbach.
Los Wittelsbach, una de las dinastías más influyentes de Europa, están emparentados con todas las casas reales católicas, incluida la española.
María, quien entró del brazo de su padrino, eligió un vestido blanco de cuerpo muy estructurado, que dejaban sus hombros semidescubiertos, y una silueta arquitectónica que equilibraba modernidad y tradición. Llevó un original ramo de flores en tonos azul y violeta y una imponente gargantilla imponente, que reforzaba la presencia aristocrática del conjunto.
El novio: linaje rajput y tradición viva
El novio, Dhruv Raj Singh, pertenece al clan Rajput, considerado el más noble y antiguo del Rajastán. Es primo y mentor del joven maharajá de Jaipur, Padmanabh Singh, conocido internacionalmente como Pacho Jaipur, figura destacada del polo y muy cercano a la familia real británica y a los príncipes Felipe, Nina y Olimpia de Grecia.
Dhruv llevó un turbante tradicional rajastaní, conocido como safa o pagri, pieza fundamental en las ceremonias de la región. Este turbante, que simboliza honor, linaje y respeto, es habitual en bodas de alto rango y lo utilizan tanto los novios como los miembros de las familias más antiguas. Su presencia en la ceremonia austríaca aportó color, significado y una conexión directa con la herencia cultural del Rajastán.
La presencia española en la boda
Entre los invitados destacó la presencia de Inés de Cominges, perteneciente a la aristocracia madrileña -su padre es Rafael de Cominges, descendiente de un antiguo linaje francés- y afincada en París desde hace años. Inés asistió junto a su marido, el aristócrata belga François du Chastel de la Howarderie, fundador de la firma de mocasines personalizados Chatelles.
Para la ocasión, Cominges se decantó por un vestido midi de tweed bouclé rosa empolvado, sin mangas y falda envasé estructurada de inspiración años sesenta. Se trata de un diseño de Diego Estrada, uno de los creadores más respetados del momento, conocido por vestir a la reina Letizia, y por su taller en el barrio de Salamanca. Completó el outfit con joyas de Bvlgari.
Por la noche escogió un vestido de talle bajo en lino color camel con flores bordads en lentejuelas y pañuelo envolvente en muselina de seda.
También asistieron el duque de Noto, Jaime de Borbón-Dos Sicilias y Landaluce, miembro destacado de la Casa de Borbón-Dos Sicilias y casado con Lady Charlotte Lindesay-Bethune; así como Belén Ordavás Lladó, artista y pintora, nieta del empresario y exministro José Lladó y sobrina de la interiorista María Lladó. Ambos mantienen una estrecha relación con Padmanabh Singh, primo del novio y joven maharajá de Jaipur, con quien han compartido numerosos viajes y celebraciones en India.
De hecho, tanto Jaime de Borbón-Dos Sicilias como Belén Ordavás —al igual que Inés de Cominges— han sido invitados en varias ocasiones a los eventos organizados por el maharajá, incluidos los fastuosos encuentros sociales que tienen lugar en Jaipur. En 2022, los tres participaron en las celebraciones del Holi Festival, una de las festividades más importantes del calendario lunar hindú, conocida por su carácter colorido y por reunir a figuras destacadas de la sociedad internacional en el City Palace.
Los invitados han podido disfrutar de una jornada inolvidable rodeados de las verdes praderas alpinas e incluso han podido disfrutar de un paseo en lancha por el lago.
Tres años de noviazgo
El noviazgo entre María Eltz y Dhruv Raj Singhse hizo público en enero de 2022 pero no fue hasta tres años después -en enero de 2025-, cuando trascendió su compromiso, según contó Vanitatis.
Desde entonces, la expectación en torno a la pareja no ha dejado de crecer, especialmente por el carácter histórico de la unión: una aristócrata europea de linaje milenario y un heredero rajput perteneciente a una de las casas reales más antiguas de la India.
























