El cantante y compositor madrileño David Otero ha vuelto a ganarse el cariño de sus seguidores al compartir una divertida y muy cercana confidencia sobre su vida en pareja. A través de un formato distendido mientras dibuja en su libreta, el excomponente de El Canto del Loco ha desvelado el curioso "fenómeno" que ocurre en su casa cada cuatro años debido a la particular relación de su esposa, la argentina Marina Roveta, con el fútbol.
Otero, que lleva más de veinte años casado con ella y tiene dos hijos, Luna y Gael, confiesa con humor que a su mujer el fútbol a nivel de clubes le importa "un pimiento". El artista relata que si le pregunta por tres jugadores actuales del Barça o por nombres propios de la Liga no tiene ni idea, y que si ubica al entrenador del Atlético de Madrid es, precisamente, por ser compatriota suyo. Sin embargo, todo cambia radicalmente cuando arranca una Copa del Mundo.
"Llega el Mundial y se transforma, es otra persona", explica entre risas el músico. De no mostrar el más mínimo interés por el deporte rey, su esposa pasa a convertirse en una fanática absoluta, capaz de levantarse a las tres de la mañana para ver un Estados Unidos contra Bélgica, seguir con pasión las fases de grupos y estar al tanto de cada polémica o tarjeta roja del torneo.
Esta dualidad fascina al músico, quien se pregunta con simpatía por qué no existirá un término medio para que le acompañe a ver algún partido importante de la Champions League durante el resto del año. Pese a todo, el cantante admite disfrutar enormemente de esta "locura" que altera su rutina doméstica cada cuatro años, permitiéndole compartir la pasión del torneo junto a su pareja.






