La simpática confidencia de David Otero sobre su mujer, Marina Roveta, que se ha vuelto viral


El cantante desvela con mucho humor que su esposa, con la que lleva más de 20 años casado, ignora por completo el fútbol diario pero sufre una "metamorfosis" radical durante la Copa del Mundo


Mónica GarzónPeriodista multimedia
7 de julio de 2026 a las 17:43 CEST

El cantante y compositor madrileño David Otero ha vuelto a ganarse el cariño de sus seguidores al compartir una divertida y muy cercana confidencia sobre su vida en pareja. A través de un formato distendido mientras dibuja en su libreta, el excomponente de El Canto del Loco ha desvelado el curioso "fenómeno" que ocurre en su casa cada cuatro años debido a la particular relación de su esposa, la argentina Marina Roveta, con el fútbol.

David Otero con su mujer y madre de sus dos hijos, Marina Roveta
© davidoteromusic
David Otero con su mujer y madre de sus dos hijos, Marina Roveta

Otero, que lleva más de veinte años casado con ella y tiene dos hijos, Luna y Gael, confiesa con humor que a su mujer el fútbol a nivel de clubes le importa "un pimiento". El artista relata que si le pregunta por tres jugadores actuales del Barça o por nombres propios de la Liga no tiene ni idea, y que si ubica al entrenador del Atlético de Madrid es, precisamente, por ser compatriota suyo. Sin embargo, todo cambia radicalmente cuando arranca una Copa del Mundo.

David Otero con su hija Luna, que ya tiene 18 años© davidoteromusic
David Otero con su hija Luna, que ya tiene 18 años

"Llega el Mundial y se transforma, es otra persona", explica entre risas el músico. De no mostrar el más mínimo interés por el deporte rey, su esposa pasa a convertirse en una fanática absoluta, capaz de levantarse a las tres de la mañana para ver un Estados Unidos contra Bélgica, seguir con pasión las fases de grupos y estar al tanto de cada polémica o tarjeta roja del torneo.

David Otero confiesa en 'Pasapalabra' su gran dificultad para viajar en avión© davidoteromusic
David con su familia

Esta dualidad fascina al músico, quien se pregunta con simpatía por qué no existirá un término medio para que le acompañe a ver algún partido importante de la Champions League durante el resto del año. Pese a todo, el cantante admite disfrutar enormemente de esta "locura" que altera su rutina doméstica cada cuatro años, permitiéndole compartir la pasión del torneo junto a su pareja.