Acostumbrada a mantener su vida privada en un discreto segundo plano, Hiba Abouk ha protagonizado una de sus confesiones más personales durante su participación en Universo Calleja. En una conversación con Jesús Calleja, la actriz ha abierto una ventana a una etapa de su infancia de la que apenas había hablado hasta ahora, revelando cómo el alcoholismo de su padre y el difícil momento que atravesó su familia marcaron profundamente su forma de entender la vida. "Mi padre era alcohólico. Madrid lo atrapó. Eso destroza en muchos aspectos a una familia. Tengo recuerdos complicados de esa época", confesó más sincera que nunca. Unas palabras que resumen el dolor vivido en casa cuando todavía era una niña y que ayudan a comprender el camino que ha recorrido hasta convertirse en una de las intérpretes más conocidas de nuestro país.
La ruina de su familia
Durante la entrevista, Hiba explicó que su padre había logrado prosperar profesionalmente tras llegar a España. Trabajó como bróker, consiguió hacer fortuna y sacar adelante a su familia, pero con el paso del tiempo todo cambió. Según ha contado la actriz en el programa de Jesús Calleja, llegó un momento en el que "hizo dinero y se arruinó", una situación que coincidió con el agravamiento de su adicción al alcohol y que acabó afectando a toda la familia.
La actriz recordó que fue alrededor de los ocho años cuando empezó a ser consciente de lo que estaba ocurriendo en casa. A esa edad comprendió que la estabilidad familiar se había roto y que la convivencia ya no era la misma. "Eso destroza en muchos aspectos a una familia", insistió durante la conversación, poniendo voz a una realidad que afecta a miles de hogares.
Tuvo que empezar a trabajar a los 15 años
Las consecuencias no fueron únicamente emocionales. Su madre, que hasta entonces se había dedicado al cuidado de sus hijos, tuvo que incorporarse al mundo laboral para sacar adelante a la familia cuando la situación económica se complicó. Con cuatro hijos que mantener, el esfuerzo fue enorme y obligó a todos a madurar antes de tiempo. En el caso de Hiba, esa responsabilidad llegó muy pronto. La actriz explicó que comenzó a trabajar con apenas 15 años, una experiencia que le enseñó desde muy joven el valor del esfuerzo y de la independencia. Aquellos años difíciles contribuyeron a forjar una personalidad resiliente, acostumbrada a salir adelante incluso en los momentos más complicados.
El teatro como forma de desconexión
Sin embargo, entre todas aquellas dificultades encontró un lugar donde desconectar de los problemas cotidianos: el teatro. Descubrió la interpretación gracias a una actividad extraescolar gratuita organizada por su colegio y, desde el primer momento, sintió que subirse a un escenario le permitía dejar atrás, aunque solo fuera durante unas horas, la realidad que vivía en casa.
Aunque nunca había profundizado tanto en esta etapa de su vida, Hiba ya había reconocido en otras ocasiones que su infancia no fue sencilla. Años atrás habló de las dificultades que había vivido durante aquellos años, aunque entonces prefirió no explicar el origen de esa situación. Ahora, por primera vez, ha compartido con naturalidad las circunstancias familiares que marcaron su crecimiento y que explican muchas de las decisiones que ha tomado a lo largo de su vida.
"Lleva un año sin beber"
Pese a la dureza del relato, la actriz también quiso compartir una noticia esperanzadora. Según contó durante el programa, su padre lleva aproximadamente un año sin beber, un paso que interpreta como una oportunidad para mirar al futuro con optimismo después de tantos años marcados por la enfermedad.








