Sonsoles Ónega se emociona al hablar con el padre de María de Villota tras su muerte: "Se ha creado un comedor social donde está enterrada"


Emilio de Villota ha recordado algunos los momentos más especiales de la vida de su hija


Padre e hija juntos en 2013© GTRES
Actualizado 1 de julio de 2026 a las 20:05 CEST

Este viernes, 3 de julio, se cumplen 14 años desde que el mundo del motor en España se pusiera en pausa. Ese mismo día, María de Villota, mujer pionera en el pilotaje de la Fórmula 1, sufría un accidente durante una sesión de pruebas aerodinámicas en el aeródromo de Duxford, en el Reino Unido, el cual le haría sufrir varias graves secuelas en su cabeza y por el que perdía un ojo. Meses más tarde, a finales de 2013, la piloto fallecía a causa de las lesiones neurológicas que surgieron a raíz de este accidente, dejando un vacío incalculable en los circuitos y la sociedad. Desde ese momento, su padre, Emilio de Villota, siempre ha tratado de mantener vivo su legado, tal y como ha vuelto a demostrar este miércoles a dos días del aniversario que marcó la vida de su hija. 

Padre e hija juntos en 2013© GTRES
Padre e hija juntos en 2013

Tras un precioso vídeo en el que se repasaba la veloz trayectoria de María de Villota en los circuitos, Emilio ha admitido que, una década después, sigue siendo doloroso ver imágenes de su hija. "Es un sentimiento doble, por un lado de emoción, por otro lado de nostalgia... y positivo al final", han sido sus palabras al respecto, subrayando que la piloto fue profundamente feliz. 

Gran parte de esta felicidad erradicaba de su pasión por el mundo del automovilismo, al que estuvo vinculado desde su niñez debido al trabajo de su padre, quien fue también piloto de la Fórmula 1: "María nació en el 80, precisamente el año en el que nosotros comenzamos una escuela de pilotaje, por la que han pasado grandes pilotos españoles, y ella y sus dos hermanos (Isabel y Emilio) desde muy pequeños fue el ambiente en el que se criaron". "Toda la familia hemos vivido esta locura y lo mejor de nuestra vida se lo hemos dado al mundo del motor, y nos ha quedado la pena de que María nos falte", continuaba expresando Emilio, emocionando a todos los presentes con sus palabras. 

Sonsoles Ónega, emocionada con las palabras de Emilio de Villota© Antena 3
Sonsoles Ónega, emocionada con las palabras de Emilio de Villota

El que fuera piloto de Fórmula 1 ha recordado cómo él, en un principio, no quería que su hija siguiera sus mismos pasos debido a que "el deporte del motor tiene un gran componente de riesgo, que aquí es muy evidente", indicando que "también necesitas de muchísima gente, de ingenieros, de estrategas, de mecánicos, de patrocinadores". "Es un deporte en el que no es suficiente encontrar tu mejor versión, sino que la tienes que transmitir a un grupo que trabaja contigo", continuaba, subrayando que "es un deporte complicado pero que si te coge por banda es difícil irte".

Un sentimiento que no se disipó cuando la vio por primera vez al volante de un bólido de Fórmula 1, donde esta sensación se mezcló con un orgullo innegable al ver cómo María "demostró su verdadero talento y es lo que le sirvió de pase final al mundo de la F1, y ese día de test que lo viví con ella fue realmente impresionante", sobre todo "por verla a ella muy feliz de que por fin después de 17 años había logrado su sueño". Un sueño que, a pesar de cumplirlo, tuvo un trágico final, tal y como ha señalado Emilio: "Cumplió su sueño y el mismo día que lo cumplió se cayó el castillo de naipes". 

Su verdadero legado

Tras el fatídico accidente, María se convirtió en todo un símbolo de resistencia, lucha y superación y llevó sus valores por bandera, tratando de hacer el mundo mejor en cada ocasión que se le permitía. Su otra hija, Isabel, fue la que estuvo en constante contacto con el equipo médico y, en un momento dado, tuvo que indicar a su familia que "no sé si [María] saldrá con vida del quirófano", tal y como ha recordado Emilio. "A María en ese momento le habían dado un parte de defunción los médicos, pero tuvo momentos en su traslado al hospital de Cambridge en el que volvió", confiesa. 

"Salió [del quirófano] con más fuerza, y nos enseñó a todos que la vida es más que un cronómetro, nos dio luz en el camino... Ella ha sido impresionante", explica. Un año y tres meses después del accidente, Emilio fue una de las primeras personas en conocer que su hija había fallecido (un mes después de su boda), enterándose gracias a la mánager que María tenía en ese momento. "Recibimos la llamada con un grito un poco sobrecogedor, nos decía que María se había ido", ha pronunciado con la voz entrecortada. 

Sonsoles y Emilio despidiéndose en directo© Antena 3
Sonsoles y Emilio despidiéndose en directo

**Texto en ampliación