El director y guionista Carl Rinsch ha sido condenado a 30 meses de prisión por estafar a Netflix con 11 millones de dólares (9,4 millones de euros) para producir la serie de ciencia ficción White Horse, que nunca llegó a terminarse ni a entregarse a la distribuidora. La condena llega después de que un jurado de Manhattan lo declarara culpable de fraude electrónico, lavado de dinero y otros cargos relacionados con transacciones monetarias ilegales. Al parecer, el cineasta estadounidense, de 48 años, habría gastado los fondos destinados para la serie en arriesgadas operaciones bursátiles, utilizando las ganancias de esas inversiones para demandar a Netflix y exigirle más pagos para terminar la ficción. Parte del dinero también se habría destinado a artículos personales de lujo, como coches de alta gama, muebles antiguos y colchones de elevado coste.
Aunque Rinsch se enfrentaba a una pena máxima de 90 años, y el fiscal pidió para él hasta 60 meses de cárcel, el juez Jed Rakoff redujo la condena teniendo en cuenta problemas de salud mental no tratados. "La medicación, posiblemente inadecuada, que recibió el Sr. Rinsch pudo haber influido. Pero estaba decidido a mentir para obtener grandes sumas de dinero de Netflix y encubrirlo mediante lavado de dinero y mentiras. Su testimonio lo dejó claro ante el tribunal. Por lo tanto, la pena de prisión es necesaria", declaró el juez durante la vista, según difundió el medio Inner City Press y ha informado The Hollywood Reporter
Los problemas de salud mental de Rinsch
Además de la cárcel, Rinsch fue condenado a tres años de libertad condicional supervisada y se le ordenó pagar a Netflix 11 millones de dólares en concepto de indemnización, además de cumplir con un tratamiento ambulatorio para tratar sus problemas de salud mental y evitar todo tipo de drogas y narcóticos. A raíz de la condena, se presentaron públicamente ante el tribunal algunas pruebas de los problemas de salud mental de Rinsch. El hermano del director, Daniel Rinsch, escribió una carta dirigida al tribunal en la que decía que "a partir de 2019, familiares, amigos y colegas observaron cambios significativos en su forma de pensar, comunicarse y comportarse", escribió. "A finales de 2019, el impacto en la psique de Carl era evidente. Sus correos electrónicos se habían vuelto extraños e inquietantes, lo que sugería que ya no razonaba con claridad".
Su amistad con Keanu Reeves
Testigos como el guionista Mike Seid y el exasistente Jesse Warfield relataban publicaciones y comportamientos de 2020 en los que Rinsch afirmaba comunicarse con "fuerzas divinas" y mostraba una posible distorsión de la realidad. Keanu Reeves, quien se hizo amigo de Rinsch, después de que rodaran La leyenda del samurái: 47 Ronin, decidió intervenir de forma personal en el asunto. En una carta enviada al juez federal Jed S. Rakoff, la estrella de Matrix pidió que la condena contemplara "clemencia, misericordia y justicia". Reeves consideró importante hablar en favor de quien fuera su director. "Carl es un artista excepcional", señaló el actor. "White Horse, tal como yo la vi, era una obra magnífica y visionaria, aunque inacabada", destacó. Reeves explicó que se consideraba amigo de Rinsch y asistió a la boda de éste en Uruguay en 2014. Tanto su declaración como el resto de alegaciones sobre los problemas de salud mental del cineasta fueron tenidas en cuenta por el juez a la hora de fijar la pena.
Rinsch nunca llegó a completar la serie White Horse y llegó a demandar a Netflix por más de 14 millones de dólares (12,3 millones de euros), aunque un juez rechazó su petición. Ahora, la plataforma busca, además, recuperar más de 4,4 millones de dólares (3,86 millones de euros) en concepto de honorarios legales.






