Ana Peleteiro, madre de su segundo hijo con Benjamín Compaoré : el poderoso nombre que han elegido, con el que siguen una tradición


La atleta ha contado que el pequeño ha llegado al mundo "bajo la magia de la luna de fresa"


Ana Peleteiro presenta a su recién nacido, León
1 de julio de 2026 a las 20:02 CEST

En navidades, Ana Peleteiro y Benjamin Compaoré anunciaron emocionados que su "angelito en el cielo" había enviado "el regalo más grande, bonito y especial": el embarazo de la atleta. Tras nueve meses de ilusión y mucho entusiasmo, la espera ha terminado. Su numerosa familia ha crecido y ya son uno más con el nacimiento de su segundo hijo en común, León, al que definen como el latido que faltaba en sus vidas y quien ha conseguido cambiar su mundo. Ahora sí, comienza oficialmente el verano más especial de sus vidas siendo siete en casa.

Ana Peleteiro y Benjamín Camaporé presenta a su recién nacido, León© apeleteirob

"León Compaore Peleteiro. 01 de julio de 2026. Solo tú, nuestro bebé arcoíris, podías llegar al mundo de una forma tan especial, bajo la magia de la luna de fresa. El nacimiento con el que tanto soñamos… y tú lo hiciste aún más perfecto. Mi parto soñado", ha dicho la atleta con las primeras imágenes del recién nacido, que ha hecho que el mes de julio empiece de la mejor forma posible.

Con el nombre que han elegido para el bebé siguen una tradición, ya que empieza por L igual que el de su hija Lúa, pero además esconde un poderoso significado. De origen latín, León se asocia con fuerza y majestuosidad. Simboliza la fiereza el animal, así como el poder y la justicia. También se puede definir como un hombre fuerte y sabio.  Se trata de una elección muy original que está creciendo en los últimos años, también en su versión femenina.

Ana Peleteiro presenta a su recién nacido, León© apeleteirob

La medallista olímpica ha estado muy activa hasta el final. No ha dejado en ningún momento de entrenar y tampoco ha fallado a planes familiares, como la barbacoa que hicieron hace solo unos días para celebrar San Juan, la noche más mágica del año. Además, en estos nueve meses no se ha puesto expectativas, no se ha exigido de más ni tampoco se ha preocupado comoparando este embarazo con el anterior, como contó en Women’s Health. "Me estoy permitiendo disfrutarlo sin exigencias estéticas, que creo que a las mujeres durante los embarazos se nos exige mucho a nivel estético, y a las deportistas que decidimos ser madres, todavía más. Entonces he fluido mucho y no tengo expectativas ni en el embarazo ni tampoco de cara al parto ni el posparto", confesaba.

Ana con su marido y su hija mayor en la playa© apeleteirob

De su primera toma de contacto a los Juegos Olímpicos que marcaron su historia para dar paso a su boda y su familia supernumerosa

Ana y Benjamín se conocieron en marzo de 2016, un encuentro “totalmente espontáneo” y fortuito del que Ana contó en ¡HOLA! los detalles: "No sabía quién era porque entonces él ya era campeón de Europa, de la misma disciplina que yo; por lo tanto, lo conocía de verlo en la televisión. Él dice que me fijé en él, y que por eso me escribió. A partir de ahí empezamos a vernos durante el campeonato… y surgió el amor". Sin embargo, como ella misma confiesa, aquel no era su momento... Hasta que llegaron los Juegos Olímpicos del año 2020, el punto de inflexión: "Siempre hubo ese interés por parte de los dos por lo que habíamos vivido en el pasado. Dio la casualidad de que en esos Juegos Olímpicos él ya llevaba soltero bastante tiempo. Yo no, decidí romper mi relación después. Empecé a seguirlo en Instagram, él me siguió también, y pensé: ‘¡Qué majo! Me sigue en redes sociales a pesar de que ya no hablamos’. Al cabo de dos días me escribió un mensaje directo, y desde ese día hasta hoy, no paramos de hablar”.

Desde entonces son inseparables y forman el mejor de los equipos, profeisonal y también personal. En septiembre de 2023 dieron el paso de convertirse en marido y mujer, una boda que celebraron en GaliciaNo fue solo la unión de dos personas, sino de dos familias, porque Benjamín es padre de Cassandra, Olympia e Iris. Las tres están entusiasmadas de convertirse en hermanas mayores, primero de Lúa y ahora de León, creando así una superpandilla marcada por la diversión, la complicidad y el amor en mayúsculas.