PRIMICIA

La verdad del bautizo del hijo de Rafa Nadal y Mery Perelló: los asistentes y los detalles que no habían trascendido


Ha sido una celebración sencilla en la que han estado familiares e íntimos


Rafa Nadal y Mery Perelló© GTRES
23 de junio de 2026 a las 21:15 CEST

Nunca ha olvidado quién es ni de dónde viene, y es quizá ahí donde radica también la grandeza de Rafa Nadal. El propio tenista se sinceraba con ¡HOLA! hace solo unas semanas sobre la importancia de la familia: "Son las personas más importantes que tengo. Siempre he vuelto a casa después de cada torneo, allí he sido simplemente un hijo, un hermano, un marido, no alguien reconocido por lo que hacía en la pista. Esa normalidad ha sido fundamental para mí. No creo que haya sido un refugio puntual, sino la base sobre la que se ha construido todo". Ellos son la absoluta prioridad ahora que está retirado de la competición y a su lado acaba de vivir uno de esos días para el recuerdo: el bautizo de Miquel, el menor de los dos hijos que tiene con Mery Perelló. Una cita íntima de la que hemos podido conocer los detalles desconocidos y la verdad de los asistentes.

Rafa Nadal y Mery Perelló© GTRES

Es imposible hablar de Rafa Nadal sin nombrar Mallorca. Es el lugar donde nació, donde creció, donde se enamoró y también el que sigue eligiendo cada día aun teniendo la posibilidad de vivir en cualquier parte del mundo. No es de extrañar, por tanto, que la isla balear haya sido el lugar elegido para bautizar a su hijo, que el 7 de agosto cumplirá su primer año. El pequeño ha sido el protagonista de una cita marcada por la discreción y por la unión familiar, demostrando una vez más que son una piña. El ganador de 22 Grand Slams ha invitado a su círculo más íntimo: desde sus padres a su única hermana, pasando por sus tíos y primos.

La presencia de Toni Nadal, una pieza fundamental de su vida y su carrera

Como ¡HOLA! ha podido confirmar en primicia, entre los asistentes se encontraba Toni Nadal. Estuvo presente en la ceremonia, celebrada en la parroquia de Cristo Rey de Manacor, pero no pudo unirse a la celebración posterior por motivos laborales. Aunque en 2017 el tenista y su tío dejaron de formar tándem profesional, su relación personal sigue siendo extraordinaria. También la de Rafa con sus primos,  Marta, Toni y Joan, con los que Toni recibió a ¡HOLA! en su villa junto al mar en Porto Cristo.

Media Image© GTRES

De ese vínculo tan especial con su tío habló Rafa en el homenaje que le hicieron el Roland Garros, donde fue coronado como el rey eterno de la tierra batida: "Toni, eres la razón por la cual estoy aquí.  Gracias por haber dedicado una gran parte de tu vida a querer estar conmigo: entrenando, hablando, engañando, haciéndome sufrir, haciéndome reír y también llevándome al límite.  Mi gratitud por haber sacrificado tanto por mí es infinita. Has sido, sin ninguna duda, el mejor entrenador que jamás hubiera podido tener".

Restaurante familiar, con vistas al mar y un menú a medida

El agradecimiento de Rafa a toda su familia es eterno, ya que han respetado su forma de entender el esfuerzo, el dolor y la resistencia, además de haberle apoyado en esa voluntad de no rendirse nunca que queda reflejada en su documental de Netflix, donde abre por primera vez las puertas de su hogar y su intimidad al público. Por eso ha contado con todos ellos para acompañarle en el bautizo de su hijo, su primera gran celebración del verano, una estación que se reflejaba además en sus looks, todos relajados y en tonos claros.

Media Image© restaurantesapunta

Una vez finalizada la misa todos se trasladaron a Sa Punta, como señala Vanitatis. El restaurante es uno de los puntos de encuentro favoritos de la familia y tiene como socio a Miguel Ángel Nadal, otro de los tíos del tenista y marqués de Llevant. Se trata de un restaurante situado en Port Verd, una pequeña cala cerca de Cala Bona, en el que apuestan por ingredientes frescos para fusionar tradición e innovación entre fogones. Incluso Rafa se ha atrevido a cocinar allí para amigos, como mostró en el programa Mi casa es la tuya.

En el bautizo eligieron un menú compuesto por tartar de atún, croquetas de jamón ibérico y bocaditos de gallo de San Pedro frito, como entrantes. De plato principal se podía elegir entre lubina o carrilleras, mientras que en los postres se ofrecieron  lemon pie, tarta de queso, coulant de chocolate o carpaccio de piña. También hubo un aperitivo con canapés, gildas, brioche de ternera, bikini de serrano con mozzarella y mantequilla de trufa y hojaldre con anchoas.