Susanna Griso atraviesa uno de los momentos más dulces y emocionantes de su vida. Inmersa en la recta final de la temporada televisiva, la periodista no oculta su felicidad ante su inminente enlace matrimonial. Con la mirada puesta en el merecido descanso, Griso ha desvelado que se apartará temporalmente de las pantallas a mediados de junio, cediendo el testigo a su compañera Lorena, con un propósito muy claro: dormir, recuperar energías y prepararse a fondo para su gran cita.
El esperado evento tendrá lugar el próximo 25 de julio, una fecha emblemática que promete convertirse en una de las más importantes de su vida. Aunque la reconocida comunicadora confiesa con total naturalidad y humor que no eligió el día a propósito (sino que se adaptó estrictamente a la disponibilidad del espacio encontrado) celebra que ese día coincide con las vacaciones tanto suyas como de su pareja, Luis Enríquez. Esto facilitará también la asistencia de sus invitados, quienes podrán aprovechar la ocasión para realizar una escapada de verano: "Por suerte encontré un espacio, y era ese día, y es un día muy bueno. A mí ya me pillé de vacaciones, a Luis también, los amigos o las adelantan, o de alguna manera aprovechan para hacer una escapada a un sitio maravilloso en la Costa Brava", ha expresado sin ocultar su emoción.
Su despedida de novia "sorpresa"
A poco más de un mes de que suceda la magia, Susanna Griso ha sido sorprendida por todo su equipo de Espejo Público con una comida de celebración con motivo de su inminente boda el próximo 25 de julio. Así lo ha confirmado Jorge Gallardo-Camacho, director del programa, a través de su perfil en la red social de X, con un divertidísimo vídeo donde la presentadora se emociona al ser testigo de cuanto la aprecian sus compañeros.
"Despedida de novia 'sorprecha' a Susanna Griso", escribía Jorge junto al vídeo, en el que podemos ver a la periodista siendo sorprendida al entrar en un reservado de un restaurante al grito de "¡Viva la novia!". Tras esto, y con una alegría en su rostro que traspasaba la pantalla, la presentadora se ha acercado a todos sus compañeros para agradecer este bonito gesto, demostrando que todo su entorno conoce lo ilusionada que está con su boda con Luis Enríquez.
El lugar elegido para celebrar el gran día
El escenario elegido para la celebración será un maravilloso entorno en la idílica Costa Brava, el marco perfecto para una boda de ensueño en un enclave único. Al ser cuestionada sobre las posibles críticas que suelen surgir a posteriori en este tipo de eventos, ya sea por el menú o el estilismo, la presentadora se ha mostrado tajante y muy segura de sí misma: "La crítica, si alguien me critica va a ser su problema, porque yo he decidido pasármelo bien", asegura, recordando que lo ha organizado todo con el mayor cariño. Su prioridad absoluta es que sus seres queridos disfruten de un rato ameno y divertido, restando importancia a factores incontrolables como el previsible calor del verano.
Muchas flores para su boda
En lo que respecta a los preparativos y la decoración del recinto, la periodista ha preferido delegar responsabilidades en manos expertas y de absoluta confianza. Dejando a un lado el diseño de interiores, la presentadora ha revelado que solo ha aportado unas directrices específicas sobre las flores, confiando plenamente en el criterio y el "buen gusto" de sus amigas íntimas para el resto de la ambientación: "A mí me gustan mucho las flores, entonces he dado alguna indicación en cuanto a flores, pero se las he dado a mis amigas, que me conocen de antemano y que tienen muy buen gusto, entonces lo he dejado en sus manos, pero todo el tema decoración, yo no he hecho nada". Sin presiones ni agobios de última hora, Susanna encara esta cuenta atrás con mucha serenidad, dispuesta únicamente a saborear y exprimir al máximo su gran día.





