Como bien se sabe, la muerte de la actriz Daveigh Chase a los 35 años ha dejado una profunda herida en el mundo del entretenimiento. Tras confirmarse esta trágica noticia, resulta imposible no echar la vista atrás para repasar su trayectoria, la cuál comenzó con un gran éxito en su infancia, que acabó en una díficil y delicada situación personal.
La vida de Daveigh Chase estuvo marcada por una decadencia personal debido a una adicción severa a las drogas y a problemas críticos de salud. Esta relación de la exactriz con las sustancias estupefacientes comenzó de forma muy temprana agravándose en la última década de su vida. Tras su fallecimiento, fue su padre quien confirmó al periódico The New York Times que Daveigh comenzó su lucha contra las drogas a los 13 años, poco después del éxito de The Ring y de Lilo & Stitch.
Sus inicios en el cine
Comenzó cantando y bailando con tres años en eventos comunitarios en Oregón, lugar al que se mudó con su familia semanas después de nacer en Las Vegas. Fue con siete años que grabó su primer anuncio tras un viaje a Los Ángeles. Con tan solo 11 años, en 2002, puso voz a LiLo Pelekai en la película de Disney, papel que logró capturar a la perfección la personalidad de la protagonista. Tras un éxito masivo, en 2003 continuó doblando al personaje en Stitch! La película, también en la serie de 67 episodios entre 2003 y 2006 y en el largometraje final Leroy & Stitch.
En 2002, paralelamente a sus papeles infantiles interpretó en The Ring a Samara Morgan, la siniestra niña del pozo. Su papel más importante, ya como actriz adolescente/ adulta, fue en Big Love, dónde dio vida a Rhonda Volmer en 32 episodios. Ganó premios como el Premio Annie en 2003 por la Mejor actuación de voz en una producción animada por su papel de Lilo o el MTV Movie Award a la Mejor Villana ese mismo año.
Su declive personal y sus problemas de salud
Fuentes cercanas revelaron que en sus años más difíciles, estaba enganchada al consumo de la heroína y del fentanilo. Debido a que estaba “demasiado perdida” en su adicción, Chase dejó millones de dólares sin reclamar. Millones que tenía acumulados principalmente por su trabajo dando voz a Lilo en la película de Disney. Sus familiares y compañeros intentaron contactar con ella durante años para convencerla de que utilizara el dinero en rehabilitarse, pero no lo consiguieron. Las autoridades locales de California han indicado que Chase rechazó todo tipo de ayuda ofrecida por los servicios sociales, como ayuda psicológica y programas de desintoxicación ofrecidos por ex compañeros de profesión y por la policía.
Su adicción la llevó a tener serios problemas legales, llegando a encontrarse en situación de indigencia extrema. En 2017 y 2018 fue arrestada en varias ocasiones por posesión de drogas incluyendo cargos por viajar en un coche robado. Fue también interrogada por abandonar en la puerta de un hospital de Los Ángeles a un hombre agonizando con el cual había estado consumiendo horas antes. En los meses previos a su muerte se difundieron videos en redes sociales que confirmaban que su estilo de vida era prácticamente el de una persona indigente. Vivía en una casa remolque en Skid Row, considerado uno de los barrios más problemáticos y el epicentro del consumo de drogas y de la criminalidad de la ciudad. En las imágenes difundidas se podía ver a Daveigh extremadamente delgada y apenas consciente.
La falta de unos ciudadanos básicos destruyó completamente su sistema inmunológico, dejándola de esta manera indefensa ante cualquier infección grave. A principios de junio de este año ingresó en un hospital de Los Ángeles con un diagnóstico de malnutrición extrema. En general su estado físico se encontraba completamente deteriorado tras años de adicción y de vivir en la calle. Contrajo meningitis bacteriana, una enfermedad que inflama de manera agresiva las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal. Estando tan debilitada, la bacteria llegó a su torrente sanguíneo esto le provocó una infección generalizada que terminó por provocarla un shock séptico.
El fallecimiento de Daveigh Chase es una noticia que sirve de recordatorio de cómo el éxito temprano en Hollywood y una mala gestión de ello puede acabar de la peor manera. A los 35 años deja atrás una realidad personal muy dura y unos personajes que son historia del cine.







