Hoy en día y cada vez de manera más frecuente, se ve a menores con acceso a las tecnologías y a las redes sociales. Un espacio cotidiano para ellos que se convierte también en algo vulnerable y poco seguro. La fundaciónSOL y la Guardia Civil han presentado hoy, 17 de junio, un informe de investigación pionera titulado "Percepciones de la infancia y adolescencia sobre los riesgos del grooming". Un estudio que se ha basado en el testimonio de más de 1.500 menores de entre 10 y 17 años, que revela unos datos realmente alarmantes sobre este tipo de violencia sexual digital en España. El análisis realizado ha destacado la manera en que los agresores aprovechan la confianza que han ido ganando poco a poco con el menor para de esta manera manipularlos en el entorno online.
La fundaciónSOL (Safe OnLine) nació a finales de 2023 como respuesta al creciente riesgo al que se enfrentan los niños y niñas adolescentes en el entorno digital. Su objetivo es conseguir que jóvenes adolescentes puedan crecer de manera segura en un mundo digital responsable y respetuoso con los derechos infantiles. Esta fundación, es clave para concienciar acerca de los peligros online, promoviendo soluciones donde se combine la educación, la tecnología, la legislación y la investigación. Impulsada por un grupo de padres y profesionales comprometidos con la causa, la fundaciónSOL, actúa como nexo entre otras familias, instituciones y centros educativos comprometidos con la seguridad de sus alumnos.
El creciente acceso a la tecnología, ha eliminado cualquier tipo de barrera de protección tradicional. Según los datos de este estudio impulsado por la fundaciónSOL, el 95% de los alumnos de secundaria acceden a internet a través de un teléfono móvil de uso personal. Esta total disponibilidad favorece una conexión más constante y con menor presencia de un adulto para supervisar. Es más, los expertos alertan que es en la etapa adolescente cuando se intensifica drásticamente el uso de pantallas en espacios donde tienen total intimidad, como puede ser su habitación, el baño o al meterse en la cama para irse a dormir.
Los datos de interacción con perfiles desconocidos varían según la edad de los menores encuestados. Un 39% del alumnado de secundaria frente a un 14% en primaria reconocen haber mantenido contacto online con personas a las que presencialmente no conocían. Sin embargo, la gravedad de los hechos va en aumento cuando se profundiza en las interacciones de esos menores con el desconocido, un 37% en primaria y un 21% en secundaria ha vivido situaciones incómodas provocadas por un adulto. Uno de los descubrimientos más significativos del informe de la fundaciónSOL es que el peligro no es siempre externo. El agresor formaba parte del entorno cercano o familiar en el 15% de los casos de primaria y en el 9% de los casos de secundaria.
Este informe también detalla las herramientas que utilizan los acosadores en la red para acercarse a sus víctimas. Consiste en ganarse la confianza y lograr cercanía de manera progresiva con el menor, para no generar de esta forma una sensación de amenaza inmediata. Un 12% de los adolescentes de secundaria frente a un 4% de primaria, han afirmado haber recibido algún mensaje con contenido sexual no solicitado por parte de desconocidos. Es más, un 8% de los niños encuestados en institutos, han manifestado que personas extrañas les han pedido fotografías y videos mostrando partes íntimas de su cuerpo. Y un 7% de ellos se han visto obligados a mantener una conversación sobre la práctica de actividades sexuales.
La ocultación del problema es uno de los principales desafíos que la fundaciónSOL pretende resolver. El estudio presentado, muestra la brecha que hay en los mecanismos de prevención y de petición de ayuda. Mientras que los niños de primaria recurren al amparo y ayuda de la familia, son los de secundaria los que tienden a bloquear al usuario y a buscar únicamente el apoyo de sus amigos. Existe un desconocimiento generalizado de los canales de denuncia y los menores recurren a las fuerzas de seguridad únicamente en situaciones graves, dejando las fases iniciales del grooming en silencio absoluto.
La vergüenza, el miedo a ser juzgado y el temor a las represalias que puedan tomar los adultos contra ellos o el uso de las tecnologías, como la pérdida del móvil o la imposición de fuertes restricciones tecnológicas, son factores decisivos que aíslan a las víctimas. Para combatir esta creciente realidad, la fundaciónSOL ha concluido en su informe que la prevención no debe limitarse a enseñar únicamente las señales de alerta que son evidentes. Se debe dotar a los menores de manera urgente para que sean capaces de identificar las falsas muestras de amistad o amor.







