Desde que colgara las botas en 2013, la vida de David Beckham no ha dejado de expandirse hacia nuevos e interesantes horizontes. Convertido en un auténtico magnate del lifestyle, el exjugador del Real Madrid ha sabido canalizar sus inquietudes estéticas y empresariales invirtiendo gran parte de su patrimonio en la industria marítima.
Su joya de la corona tiene nombre propio: ‘Seven’, un fastuoso superyate bautizado así en un doble y emotivo homenaje al mítico dorsal número siete que lució con orgullo durante su gloriosa etapa futbolística, y al segundo nombre de su ojito derecho, su hija Harper Seven. La gran noticia para los amantes de las travesías exclusivas es que esta embarcación de ensueño, que condensa el espíritu más sofisticado del clan, ha abierto sus puertas y ya se encuentra disponible en el mercado de alquiler de hiperlujo. Aunque, para navegar por las islas pitiusas, como mostramos en estas imágenes, alquiló otro yate italiano de superlujo, el M/Y SEVEN, un Sanlorenzo SL90A valorado en casi 8 millones de euros.
Un flechazo italiano convertido en palacio de cristal
La historia detrás de la adquisición de este yate refleja a la perfección la pasión de David Beckham por las cosas bien hechas y el diseño europeo. Según desvelaron fuentes cercanas al entorno del exfutbolista, el inglés llevaba muchos años con el deseo de poseer su propia embarcación. El flechazo definitivo ocurrió durante una visita estival a la selecta sede del astillero Ferretti en Forlí, Italia. Al ver las líneas aerodinámicas, deportivas y dinámicas de este modelo, David supo que había encontrado su "juguete nuevo" ideal.
Valorado en cerca de seis millones de euros (unos cinco millones de libras), el yate destaca por una elegante arquitectura naval terminada en 2022, donde los materiales prémium, el acero y los acabados acristalados son los grandes protagonistas. Quienes formaron parte del proceso de su construcción no dudaron en definirlo en su momento como un auténtico e imponente "palacio de cristal" sobre el mar, una obra de arte flotante diseñada para surcar las aguas con una estética impecable y un dinamismo sin igual.
Veranear como una estrella: detalles interiores de una joya flotante
Con casi 30 metros de eslora (concretamente 27,74 metros), ‘Seven’ ha sido ideado bajo la premisa de ofrecer la máxima comodidad a bordo, convirtiéndose en el búnker estival favorito de Victoria Beckham y sus hijos para recorrer enclaves tan idílicos como la Costa Amalfitana o las islas de Croacia. Sin embargo, cuando la agenda de la familia obliga a regresar a tierra firme, la embarcación pasa a estar disponible para aquellos afortunados que deseen experimentar las vacaciones de una auténtica estrella de Hollywood por una tarifa que ronda los 80.000 dólares a la semana (unos 74.000 euros).
A cambio, el barco despliega un sinfín de comodidades idóneas para garantizar un descanso sublime. Cuenta con capacidad para alojar cómodamente hasta a ocho invitados, distribuidos de manera estratégica en cuatro camarotes de ensueño, todos ellos equipados con cuarto de baño privado y decorados con ese gusto minimalista y sofisticado tan propio de la diseñadora de moda y su esposo. Por supuesto, para combatir las cálidas jornadas veraniegas del Mediterráneo o el Caribe, el yate está dotado con sistemas de aire acondicionado de última generación y conexión Wi-Fi de alta velocidad en todos sus rincones, permitiendo desconectar del mundo exterior sin perder el confort del hogar.
Veladas bajo las estrellas y atardeceres eternos
Si el interior de ‘Seven’ invita al recogimiento y al bienestar, su exterior es una auténtica oda al disfrute al aire libre y a la dolce vita. El barco presume de una espectacular cubierta exterior presidida por una imponente mesa de comedor, el escenario idóneo donde los Beckham acostumbran a reunir a sus amigos más cercanos para disfrutar de cenas infinitas y confidencias bajo la luz de la luna. Completan las zonas comunes un exclusivo solárium ideal para broncearse frente al mar y una zona de barbacoa que añade un toque distendido a las jornadas en alta mar.
Para los más aventureros, la embarcación sirve también como base de operaciones para practicar deportes acuáticos y explorar calas recónditas donde el turismo de masas no puede llegar. En definitiva, alquilar el ‘Seven’ no es simplemente reservar un medio de transporte de lujo; es comprar una experiencia sensorial firmada por una de las familias más magnéticas y estilosas del planeta. Una oportunidad única de respirar la brisa marina, frenar el ritmo diario y sumergirse de lleno en el universo de exclusividad que David Beckham ha construido con tanto esmero.









