Paola Foster, hija del arquitecto británico Norman Foster y de la editora y mecenas cultural Elena Ochoa, ha culminado una de las etapas más exigentes de su formación académica. La joven, de 27 años, se ha graduado del Máster en Arquitectura de la Yale School of Architecture, uno de los programas más prestigiosos del mundo.
En su cuenta de Instagram, Paola compartió un mensaje que resume la intensidad de estos años en Yale: “Tres años de estudio, noches tarde y el círculo apretado que hizo que este lugar se sintiera como en casa. Oficialmente graduada de Maestría en Arquitectura”. En las imágenes que acompañan el texto aparece con la clásica toga y el birrete frente a la emblemática Harkness Tower, uno de los símbolos del campus.
En otra de las fotografías posa junto a su padre, Norman Foster, que no se perdió el evento. El arquitecto rodea orgulloso a su hija por los hombros mientras ella sostiene un ramo de flores, en uno de esos días que todo padre desea vivir: la graduación de un hijo, y más aún cuando lo hace 'con honores'.
Un máster de élite y un premio que reconoce su excelencia
Además del título, Paola ha recibido el Premio Memorial David Taylor, un reconocimiento otorgado por la propia Escuela de Arquitectura de Yale a estudiantes que destacan por su excelencia en proyectos residenciales y por su aportación crítica a la disciplina. Este galardón —según detalla la universidad en su documentación oficial— honra la memoria de David Taylor, alumno de Yale en los años noventa, y se concede cada año a uno de los perfiles más brillantes del posgrado.
La distinción confirma una trayectoria que ya era sólida antes de llegar a New Haven. Paola se formó en Historia del Arte y Teoría Arquitectónica en Harvard, donde participó en proyectos curatoriales y en iniciativas vinculadas al análisis del espacio y la cultura visual. Durante su etapa en Yale, también formó parte del Jim Vlock Building Project, un programa emblemático que lleva a los estudiantes a diseñar y construir una vivienda asequible real, un puente entre la teoría y la práctica que ella misma ha descrito como “transformador”.
El matrimonio Foster–Ochoa: arquitectura, cultura y una visión compartida
Norman Foster y Elena Ochoa se casaron en 1996 y desde entonces forman una de las parejas más influyentes del panorama cultural internacional. Ambos comparten una visión profundamente humanista del arte y la arquitectura, algo que ha marcado la educación de los dos hijos que tienen en común, Paola y Eduardo.
Norman Foster, que cumple 91 años este 1 de junio, es uno de los arquitectos más reconocidos del mundo, autor de obras como el Reichstag de Berlín, la Cúpula del British Museum o el Viaducto de Millau. Elena Ochoa, por su parte, es fundadora de Ivorypress, una editorial y espacio cultural dedicado al libro de artista, la arquitectura y la fotografía contemporánea, que creó en 2008 en Madrid.
La editorial ha colaborado con figuras de referencia internacional como Ai Weiwei, Richard Long o Anish Kapoor, y ha desarrollado exposiciones en Londres, Madrid y Nueva York. Hace unos meses, Ivorypress abrió un nuevo espacio en Madrid, una decisión que —como publicó HOLA— la sitúa ahora a tan solo unos kilómetros de la Norman Foster Foundation. Esta nueva etapa no supone únicamente un cambio de ubicación: implica también un proceso de integración entre Ivorypress y la Fundación Norman Foster, aunando fuerzas y dando forma a un nuevo centro cultural en Madrid donde arquitectura, arte y pensamiento conviven bajo un mismo eje creativo.
Quién es Paola Foster: una creadora en construcción
A sus 27 años, Paola Foster se ha consolidado como una voz emergente en el cruce entre arquitectura, arte y pensamiento crítico. Desde niña ha crecido rodeada de maquetas, museos, viajes y obras en proceso, algo que ella misma ha contado en entrevistas. En una entrevista con Forbes, recordaba uno de sus primeros recuerdos de infancia: subir por la rampa del Reichstag en Berlín, con su hermano gateando detrás y su padre en bicicleta, una escena que ilustra hasta qué punto la arquitectura ha formado parte de su vida desde muy pequeña.
Su formación combina Historia del Arte y Teoría Arquitectónica en Harvard con el Máster en Arquitectura en Yale, una doble mirada que ella misma define como esencial para entender cómo el arte y la arquitectura “se informan mutuamente” en su manera de pensar.
Pero su trabajo no se limita al ámbito académico: forma parte activa de la Norman Foster Foundation, donde participa en becas, talleres y proyectos que reflexionan sobre el urbanismo contemporáneo y la escala humana de la arquitectura. En paralelo, ha mostrado interés por la aviación —una pasión que comparte con su padre— y por los libros, herencia directa del universo editorial de su madre. En numerosas ocasiones ha destacado cómo los libros de arte concebidos por Ivorypress no son solo contenedores de contenido, sino objetos en sí mismos.













