Bob Dylan cumple 85 años: secretos, polémicas y el recordado plantón a los Reyes Felipe y Letizia


El artista, tan admirado como enigmático, lleva más de seis décadas encima de los escenarios


 Bob Dylan, cantando en Nueva York© CBS via Getty Images
Ana ToroPeriodista y Locutora
24 de mayo de 2026 a las 10:03 CEST

Hay artistas que marcan una época y otros que directamente cambian la historia. Bob Dylan pertenece a esta última categoría. El músico, poeta y Premio Nobel de Literatura celebra su 85 cumpleaños convertido en una leyenda viva, una figura tan admirada como enigmática que, después de más de seis décadas de carrera, continúa alimentando el misterio que siempre ha rodeado su vida personal y profesional.

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Mientras otros iconos de su generación se han retirado de los escenarios, Dylan sigue aferrado a la carretera, casi como si el tiempo no pasara para él. Su reciente gira por Estados Unidos, con 27 conciertos en apenas 41 días, ha vuelto a demostrar que el artista mantiene intacta una disciplina férrea y una resistencia física que asombra incluso a quienes mejor conocen la industria musical. Su secreto no reside en fórmulas milagrosas, sino en una rutina basada en caminatas diarias, alimentación sencilla, mucha concentración mental y una vida alejada del exceso tecnológico.

Un revolucionario de la música

Nacido como Robert Allen Zimmerman en Minnesota en 1941, Dylan revolucionó la música popular durante los años sesenta con himnos como Like a Rolling Stone o Blowin’ in the Wind. Su capacidad para mezclar poesía, compromiso social y sonidos folk y rock le convirtió rápidamente en portavoz de toda una generación. Sin embargo, el cantante nunca se sintió cómodo siendo etiquetado como líder político o portavoz cultural. Desde el inicio de su carrera dejó claro que haría siempre lo que quisiera, aunque eso implicara decepcionar a sus seguidores.

 Bob Dylan, cantando en Nueva York© Getty Images
Bob Dylan, cantando en Nueva York

Ese carácter imprevisible es precisamente una de las claves que explican el mito. Dylan jamás se ha dejado domesticar por la fama ni por las expectativas ajenas. Ha cambiado de estilo musical una y otra vez, ha desaparecido largas temporadas y ha concedido muy pocas entrevistas. Su vida privada, blindada desde hace décadas, apenas ha trascendido más allá de algunos episodios sentimentales o familiares.

Padre de cuatro hijos

En el terreno amoroso, estuvo casado con Sara Lownds, madre de cuatro de sus hijos, y mantuvo después relaciones que siempre intentó mantener lejos del foco mediático. Incluso en los momentos de mayor popularidad, Dylan evitó convertirse en una celebridad al uso. Nunca cultivó la cercanía con Hollywood ni abrazó el exhibicionismo propio de muchas estrellas internacionales.

A diferencia de otros artistas de su generación, el estadounidense también ha construido una relación peculiar con los reconocimientos oficiales. Aunque ha recibido algunos de los mayores honores culturales del mundo —entre ellos el Nobel de Literatura en 2016—, siempre ha mostrado una actitud distante hacia los actos institucionales.

Bob Dylan © Getty Images
Bob Dylan

Su plantón a Felipe y Letizia

Uno de los episodios más recordados en España tuvo lugar en 2007, cuando fue galardonado con el entonces llamado Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2007. Aquella ceremonia estuvo marcada por la enorme expectación que generaba la presencia del músico, pero también por su sonado plantón a los entonces príncipes, hoy los reyes Felipe y Letizia.

Dylan no acudió al tradicional almuerzo ni participó en buena parte de los actos oficiales previstos en Oviedo. Su actitud desconcertó a la organización y reforzó todavía más esa imagen de artista indomable que nunca ha seguido las normas protocolarias. Aunque finalmente recogió el galardón, su comportamiento fue interpretado por muchos como una nueva demostración de independencia absoluta. Lejos de perjudicar su imagen, aquel episodio contribuyó a alimentar la leyenda de un músico incapaz de comportarse como una figura convencional.

Bob Dylan en 2003 durante el Sundance Film Festival© Getty Images

Su relación con la fama siempre ha sido compleja

La relación de Dylan con la fama siempre ha sido compleja. Mientras millones de personas intentaban descifrar sus letras y comprender su personalidad, él prefería refugiarse en los escenarios, en los libros y en sus rutinas silenciosas. En sus memorias Chronicles: Volume One confesó que caminar durante horas le ayudaba a ordenar pensamientos y observar el mundo desde otra perspectiva. A día de hoy sigue siendo habitual que se le vea paseando solo, casi de incógnito, lejos del ruido mediático.

Bob Dylan durante un concierto© Getty Images

Boxeador amateur

También resulta fascinante su disciplina física. Aunque nunca fue un atleta convencional, Dylan practicó boxeo durante años y convirtió ese entrenamiento en parte de su identidad. De hecho, muchos colaboradores aseguran que esa resistencia adquirida sobre el ring le ayudó a mantener durante décadas el exigente ritmo de las giras internacionales.

A los 85 años, Bob Dylan sigue siendo una figura imposible de clasificar. Continúa grabando música, preparando conciertos y alimentando un misterio que parece crecer con el paso del tiempo. Mientras el mundo intenta entender cómo logra mantenerse activo a una edad en la que muchos ya se han retirado, él permanece fiel a la misma filosofía que ha guiado toda su vida: hacer únicamente aquello que le apasiona. ¡Felicidades!