EL PAPA MÁS UNIVERSAL EN EL NÚMERO ESPECIAL DE ¡HOLA!

De sus antepasados hidalgos en España al mestizaje de Nueva Orleans: las sorprendentes raíces del Papa León XIV


Descubrimos el lado más internacional del Sumo Pontífice cuando está a punto de pisar en España, un hombre extraordinario que es mucho más que el primer Papa estadounidense


Las sorprendentes raíces del Papa León XIV© Getty Images
Luis NemolatoDirector especiales ¡HOLA!
23 de mayo de 2026 a las 6:00 CEST

Cuando el 8 de mayo de 2025 la fumata blanca anunció al mundo que el cardenal Robert Francis Prevost se convertía en el 267º sucesor de San Pedro, los titulares de todo el planeta se apresuraron a destacar un hito innegable: estábamos ante el primer Papa estadounidense de la historia de la Iglesia católica. Sin embargo, reducir a León XIV a las fronteras de su Chicago natal sería no entender en absoluto la inmensa magnitud de lo que significó su entronización entonces y la grandeza de su figura hoy, máxime cuando estamos a punto de verlo en España hablando en castellano. 

Debajo del solideo blanco del nuevo Pontífice late un corazón profundamente hispano por convicción pero también por biología porque en Robert Francis Prevost se teje un mapa genético fascinante que cruza océanos y una mente brillante capaz de comunicarse con sus fieles hasta en siete idiomas, incluyendo el milenario quechua.

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León XIV no es solo un Papa americano; es, por derecho propio, un Pontífice universal, también mestizo y sobre todo terrenal, un hombre al que dedicamos un número especial y extraordinario en ¡HOLA! cuando está punto de viajar a España y poner al país en el epicentro espiritual del mundo demostrando que su ADN y sus lengua nos hablan de una Iglesia sin fronteras.

El linaje cántabro del Santo Padre

Para entender el profundo arraigo español del nuevo Papa, hay que viajar en el tiempo y cruzar el Atlántico. Robert Francis Prevost nació el 14 de septiembre de 1955 en Illinois, fruto del matrimonio entre Louis Marius Prevost, un veterano de la Segunda Guerra Mundial de ascendencia francesa e italiana, y Mildred Agnes Martínez, una mujer de innegables raíces españolas.

Las sorprendentes raíces del Papa León XIV© Getty Images
El Papa León XIV cuando estamos a punto de verlo en España hablando en castellano

Pero, ¿de dónde procede exactamente ese "Martínez"? Una reciente investigación genealógica ha desvelado que los antepasados de undécima generación del Papa provienen de Isla, un bellísimo pueblo costero perteneciente al municipio de Arnuero, en Cantabria. 

Según estos registros, hacia el año 1573, al menos cuatro de los ascendientes directos del Pontífice residían en esta localidad cántabra, donde además ostentaban la condición de hidalgos. La noticia ha supuesto un auténtico "bombazo" para los apenas 620 vecinos de Isla, hasta el punto de que el propio alcalde de Arnuero, José Manuel Igual, ha confirmado que el Ayuntamiento está elaborando un estudio exhaustivo para certificar este árbol genealógico y ya preparan una carta para invitar formalmente a León XIV a visitar la tierra de sus ancestros. 

Pero el mestizaje de León XIV es un tapiz aún más rico. Su linaje materno también se entrelaza con la cultura criolla de Nueva Orleans. Sus abuelos maternos, Joseph Martínez y Louise Baquié, vivieron a finales del siglo XIX en el Séptimo Distrito de esta ciudad de Luisiana, un enclave histórico de la cultura negra, criolla, francesa y española, y tradicionalmente católico.

Una reciente investigación genealógica ha desvelado que los antepasados de undécima generación del Papa León XIV provienen de Isla© Getty Images

Un peruano más: El DNI que nunca caduca

Si la sangre de León XIV tiene ecos de Cantabria y Luisiana, su corazón pertenece, sin lugar a dudas, a Perú. Durante cuatro décadas, el hoy Papa ejerció como misionero agustino en el país andino, forjando un vínculo inquebrantable con su gente. Llegó por primera vez en 1985 a la misión de Chulucanas y, a lo largo de los años, derramó su sudor y su fe en ciudades como Trujillo y Chiclayo, donde fue nombrado obispo en 2014 por el Papa Francisco.

La sangre de Papa León XIV tiene ecos de Cantabria y Luisiana pero su corazón pertenece, sin lugar a dudas, a Perú.© Getty Images

Su amor por la tierra que lo acogió fue tal que no quiso ser un mero visitante. Tras décadas de trabajo sin fin en las periferias, priorizando a las comunidades rurales y luchando contra la desnutrición infantil, Robert Prevost solicitó y obtuvo la nacionalidad peruana por naturalización en el año 2015. Acudió personalmente a las oficinas del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil en Lima y Chiclayo para tramitar su Documento Nacional de Identidad. 

Un documento que, como señalan emocionados desde Perú, ya no tendrá que renovar jamás, puesto que la ley dictamina que a partir de los 60 años el DNI adquiere vigencia permanente. Así que, dadas las circunstancias, Papa es, legal y sentimentalmente, un ciudadano peruano para toda la vida. No es de extrañar que, en su primera aparición en el balcón de la logia central de la basílica de San Pedro, rompiera el protocolo para hablar en un perfecto español y enviar un emotivo saludo a su "querida diócesis de Chiclayo".

De sus antepasados hidalgos en España al mestizaje de Nueva Orleans: las sorprendentes raíces del Papa León XIV© GTRES

El genio políglota: Siete idiomas y el latido de los Andes

En una Iglesia globalizada, León XIV ha demostrado que el idioma no es solo un vehículo de comunicación, sino la herramienta pastoral más poderosa para tocar el alma de los fieles. Estamos ante un Pontífice extraordinariamente políglota. Domina con absoluta fluidez cinco idiomas modernos: el inglés (su lengua materna), el español (adquirido y perfeccionado durante sus más de 20 años en Perú), el italiano (el idioma del Vaticano y la Curia), el francés y el portugués. A este repóker de lenguas modernas hay que sumarle su capacidad para leer e interpretar textos complejos en latín y en alemán, herramientas indispensables por su profunda formación teológica y académica como doctor magna cum laude en Derecho Canónico.

Pero el detalle que verdaderamente humaniza —y eleva— la figura de León XIV es su conocimiento del quechua. Durante sus años pateando los Andes y adentrándose en las comunidades indígenas más humildes de Perú, el entonces misionero agustino se esforzó por aprender nociones de la lengua originaria de los incas. Entendió rápidamente que el Evangelio no se impone desde la distancia de un idioma extranjero, sino que se comparte desde la cercanía de la lengua materna de los más desfavorecidos. El Papa no necesita traductores para entender el dolor y la esperanza del mundo, porque, sencillamente, habla el idioma de todos.

El  Papa León XIV domina con absoluta fluidez cinco idiomas modernos© GTRES