José Campos, exmarido de Carmen Martínez-Bordiú, nos cuenta cómo es su nueva vida tras su ictus y su operación de cadera: "Estoy incapacitado"


El exatleta nos habla de la caída que le hizo no poder andar desde enero y de las secuelas en su memoria que le dejó el ictus que sufrió en 2020


José Campos con su mujer
21 de mayo de 2026 a las 19:10 CEST

José Campos acaba de salir de la primera de las dos operaciones de cadera que deberá realizarse en los próximos meses para poder volver a andar. El exatleta, exmarido de Carmen Martínez-Bordiú, que en 2020 sufrió un ictus del que se recuperó, aunque dejándole algunas secuelas, acaba de pasar por quirófano debido a su última caída, como desvelamos esta semana en la revista. 

Así es como las pasadas Navidades se disponía a jugar un partido de tenis cuando se cayó. En un primer momento pensó que se habría roto la cadera o hecho algún tipo de desgarro, sin embargo, tras pasar por consulta supo que lo que realmente le pasaba es que tenía artrosis bilateral en la cadera y el hueso de la misma se le había desgastado.

José Campos, tras ser operado de la cadera y antes de recibir el alta médica
José Campos, tras ser operado de la cadera y antes de recibir el alta médica

Como consecuencia de su diagnóstico, tuvo que pasar por quirófano para ponerse una prótesis de cadera. Pero esto no fue lo peor, ya que a partir de su caída no pudo volver a andar. Así es como José Campos llevaba más de tres meses sufriendo mucho dolor y sin poder caminar.

Una temporada llena de dolor en la que José intentó ejercitar en el gimnasio la parte superior de su cuerpo para no frenarse del todo. Sin embargo, el dolor se lo impidió. En años anteriores, tras pasar por el ictus que le hizo frenar en seco en 2020, se marcó el objetivo de bajar de peso y perdió 25 kilogramos que le hicieron sentir como nuevo. Aunque en estos meses parado lo normal hubiera sido recuperar algunos kilos, pese a los impedimentos el exatleta ha logrado mantenerse en su peso sin engordar.

La primera de sus dos operaciones de cadera 

Su operación ha sido la primera de las dos que se realizará para poder recuperar el movimiento. En esta primera intervención en la parte izquierda, liderada por su médico Sergio García de Granja,-el mismo que le operó cuando se rompió el talón de Aquiles hace un año y medio también jugando al tenis- estuvo 3 horas en quirófano con anestesia epidural. “Estaba consciente mientras me daban con el martillo. No sabes qué martillazos… Taladros, sierra… Yo ahí, tapado entero y acojon… Pasé hora y media oyendo a los médicos, que estaban hablando de viajes… Qué cachondos”, nos cuenta. 

La próxima operación será centrada en la parte derecha y se realizará en ocho meses. Ahora, con el apoyo infinito de su mujer Marian Sousa, con la que se casó en junio 2014 y tuvo a su única hija Martina, se enfrentará a la rehabilitación de la misma.

José Campos junto a su mujer, la profesora Marian Sousa, en el hospital
Con su mujer, la profesora Marian Sousa, en el hospital

Sufrió un ictus en 2020 que le dejó secuelas en la memoria 

A pesar de ello, desde que sufrió el ictus que le ha dejado secuelas en la memoria, obtuvo la pensión por incapacidad. Tras ello, alquiló los locales que tenía: una barbería, un centro de pilates y la galería cultura ya que no puede trabajar. 

“Lo de la cadera me parece un aperitivo comparado con el ictus”, nos confiesa. “Por suerte tengo a Marian, que le saco diez años y está para la salud y para la enfermedad” Su mujer es su principal pilar y no se separado de él en ningún momento en estos días, durmiendo junto a él en el hospital. 

Su mujer Marian Sousa, su principal pilar 

Así, en una entrevista en la que José Campos nos presentó a su maravillosa familia nos confesó que además, cuando le dio el ictus tan fuerte Marian le ayudó muchísimo. “Me salvó la vida. Aparte, sé que estamos enamorados porque me lo dice y yo también a ella”, admitía. 

Media Image© ¡HOLA!

Sin miedo a la operación, con la vitalidad que le caracteriza y a punto de cumplir los 61 años, José está dispuesto a recuperarse y poder volver a disfrutar “Tengo una niña pequeña, Martina, y quiero activarme con ella”, confiesa.