Tras más de ocho años de batalla legal, Shakira ha recibido la noticia que llevaba tiempo esperando. La Audiencia Nacional ha dado la razón de forma rotunda a la artista en la batalla que mantenía abierta con la Agencia Tributaria española, un proceso que, según ha defendido siempre su equipo legal, nunca debió llegar tan lejos. La resolución supone un punto final decisivo para la cantante colombiana, que desde el primer momento sostuvo que no había cometido fraude. "Después de más de ocho años soportando una brutal exposición pública, campañas orquestadas para destruir mi reputación y noches sin dormir que terminaron afectando a mi salud y al bienestar de mi familia, la Audiencia Nacional finalmente ha puesto las cosas en su sitio. Nunca existió fraude y la propia Administración jamás pudo demostrar lo contrario, sencillamente porque no era cierto", ha confesado la intérprete de Dai Dai en sus primeras palabras tras conocer su victoria definitiva en la justicia.
"Sin embargo, durante casi una década fui tratada como culpable. Cada paso del proceso fue filtrado, distorsionado y amplificado, utilizando mi nombre e imagen pública para enviar un mensaje amenazante al resto de contribuyentes. Hoy, esa narrativa se derrumba, y lo hace con toda la fuerza de una sentencia judicial. Mi mayor deseo es que esta resolución siente un precedente para Hacienda y sirva a los miles de ciudadanos corrientes que son abusados y aplastados cada día por un sistema que presume su culpabilidad y les obliga a demostrar su inocencia a costa de la ruina económica y emocional. Esta victoria está dedicada a ellos", concluye la artista.
La decisión judicial llega después de un largo camino marcado por la exposición pública, la presión mediática y un desgaste personal que la propia Shakira no ha querido ocultar. En sus primeras palabras tras conocer la resolución, la artista se ha mostrado aliviada, pero también profundamente contundente. La intérprete de Las mujeres ya no lloran ha sido clara al defender lo que, según ella y sus abogados, mantuvo desde el primer día: que nunca existió fraude.
La resolución de la Audiencia Nacional desmonta uno de los argumentos centrales de Hacienda: la supuesta residencia fiscal de Shakira en España. Según el tribunal, la propia Administración no pudo sostener que la cantante hubiera permanecido 183 días en nuestro país, el umbral legal que determina la residencia fiscal. De hecho, la sentencia recoge que "dicha permanencia, tal y como la propia Administración determina, no alcanza los 183 días" y concluye que las sanciones impuestas son "contrarias a derecho".
El caso se remontaba a 2011, un año especialmente intenso en la carrera internacional de Shakira. Entonces, la cantante se encontraba inmersa en una gira mundial con 120 conciertos en 37 países. No tenía vivienda en España, no había formado aún una familia en nuestro país ni había establecido aquí su centro de negocios. Pese a ello, la Agencia Tributaria reclamó que tributara en España por los ingresos generados durante aquella etapa, una interpretación que ahora queda desacreditada por la Audiencia Nacional.
La sentencia también rechaza la tesis de las llamadas "ausencias esporádicas", un concepto utilizado por Hacienda para tratar de computar como tiempo de permanencia en España determinados periodos en los que la artista se encontraba fuera del país. Para el tribunal, ese argumento no resulta suficiente para sostener la acusación. Del mismo modo, la Audiencia Nacional concluye que tampoco quedó acreditado que el núcleo principal de sus actividades o intereses económicos estuviera en España.
Otro de los puntos clave de la resolución afecta a la estructura societaria de Shakira. Según el tribunal, no se ha probado que existiera una estructura ficticia ni que sus sociedades se hubieran utilizado de forma fraudulenta. Al contrario, la sentencia señala que la mayor parte de su actividad económica y su estructura empresarial se encontraban fuera del territorio español.
La victoria judicial tiene también una importante consecuencia económica. Según la resolución, Hacienda deberá devolver a Shakira 60 millones de euros que habían sido retenidos durante años, además de los intereses correspondientes y el reembolso de los costes legales asumidos por la artista. Una cantidad que, según su defensa, correspondía a fondos vinculados al capital de trabajo y a los gastos de aquella gira internacional.
La Audiencia Nacional ha adoptado además una medida especialmente significativa: condenar en costas a la Agencia Tributaria. Se trata de una decisión poco habitual en este tipo de procedimientos y que, según el equipo legal de la cantante, refleja la falta de fundamento de la actuación administrativa. Para Shakira, este fallo no solo supone una reparación personal, sino también un precedente para otros contribuyentes que se enfrentan a situaciones similares.
Su abogado, José Luis Prada, ha valorado la resolución con enorme satisfacción. "Esta resolución llega tras un calvario de ocho años que ha supuesto un coste inaceptable y refleja una práctica administrativa profundamente defectuosa", ha afirmado. El letrado ha destacado además la importancia de que la artista decidiera llevar el procedimiento hasta el final: "Shakira tuvo la fortaleza y los recursos para llevar esto hasta el final, pero este modus operandi asfixia a muchos contribuyentes corrientes que no disponen de medios para defenderse". Para él, el fallo de la Audiencia Nacional confirma la importancia de confiar en la vía judicial. "Supone un inmenso alivio y un motivo de profundo orgullo comprobar el rigor e independencia de nuestros tribunales. Reconforta ver que, frente a posturas administrativas inaceptables, podemos confiar en un sistema judicial que realmente funciona y garantiza el Estado de derecho", ha concluido.
Esta resolución cierra definitivamente una de las etapas legales más difíciles para Shakira, que en los últimos años ha reconstruido su vida lejos de España. La artista se marchó a comienzos de 2023 y se instaló en Miami junto a sus hijos, Milan y Sasha, iniciando una nueva etapa personal y profesional marcada por la música, su gira internacional y un renacer que ella misma ha convertido en relato artístico. Ahora, con esta victoria judicial, la cantante colombiana pone fin a un capítulo que ha pesado durante casi una década sobre su vida. Una batalla que, según sus propias palabras, afectó a su salud, a su tranquilidad y al bienestar de su familia, pero que termina con una sentencia que respalda la posición que defendió desde el inicio: que nunca existió fraude.









