Hace un mes, María Fernández‑Rubíes comunicaba la pérdida del bebé que esperaba junto a Manuel Losada, el que sería el tercero para la pareja, una noticia que marcó profundamente a la familia. Ahora, la creadora de contenido ha compartido con su comunidad virtual un momento bien distinto y mucho más alegre: la celebración de su 35 cumpleaños, que tuvo lugar el pasado 8 de mayo, en una velada íntima junto a sus mejores amigas.
Quizá este haya sido su cumpleaños más difícil, pero su entorno se volcó para que disfrutara de una reunión muy especial. La cita tuvo lugar en Boferín Madrid, un restaurante de estética cuidada y cocina mediterránea actual que se ha convertido en uno de los locales más fotografiados de la capital. Allí se reunieron amigas como Alejandra Navarro Basanta, María Pombo, Bea Gimeno o su hermana Cristina, entre otras. Hubo tiempo para degustar varios platos, para cantar a la cumpleañera y para que María soplara las velas en un ambiente cálido y cercano.
La creadora de contenido compartió varias imágenes y un vídeo con algunos momentos de la velada. Acompañó la publicación con un mensaje lleno de gratitud: “Demasiado afortunada por las amigas que tengo. Valéis oro, mis chicas. Os quiero. Gracias por ser tan especiales conmigo”. Sus palabras recibieron respuestas inmediatas de algunas de ellas, como Teresa Andrés Gonzalvo (“Te mereces todo lo mejor”), María Pombo (“Que se te cumpla tu deseo amiga mía”) o Bea Gimeno, que añadió emoticonos cariñosos.
La pérdida del hijo de María Fernández-Rubíes
El pasado 12 de abril, María comunicó que atravesaba uno de los momentos más duros de su vida: la pérdida del bebé que esperaba. Lo hizo con un mensaje breve y profundamente honesto: “El domingo pasado perdimos a nuestro bebé y han sido unos días duros”. Sus palabras, cargadas de emoción contenida, reflejaban la magnitud del golpe.
La reacción de sus seguidores fue inmediata. Dos días después, el 14 de abril, María agradecía públicamente el apoyo recibido: “Estoy abrumada —en sentido positivo— con tanto amor. No tengo palabras para agradeceros todo el cariño que he recibido”. Añadía: “He sentido muy fuerte vuestro abrazo. Me he sentido sostenida y acompañada como nunca antes. Esta es la parte bonita de las redes sociales, y es maravillosa”. Cerraba su mensaje con un sentido “os quiero”.
Una ilusión que se truncó demasiado pronto
La noticia del embarazo había llegado apenas un mes antes, en marzo, durante un episodio de su pódcast Tómatelo con vino. Con su naturalidad habitual, María compartía entonces la alegría de estar esperando su tercer hijo: “Tercer bebé, y tenía ganas de contarlo para poder quejarme y decir lo mal que me encuentro a todas horas”, decía entre risas.
Presentía que sería un niño por los síntomas, similares a los de sus hijos mayores, Nico y Patricio. Su intuición se confirmó y el pequeño Roque, que era el nombre que habían elegido, se convirtió en el centro de sus ilusiones. La felicidad era compartida, además, por partida triple: su hermana melliza y su cuñada Lucía también estaban embarazadas, algo que María celebraba imaginando a los primos creciendo juntos.
Ese sueño se truncó demasiado pronto. “Os contaré más cuando me sienta preparada”, escribió el día que comunicó la pérdida, acompañando sus palabras de reflexiones e imágenes relacionadas con el duelo.
La forma en la que María y Manuel están afrontando este momento tiene mucho que ver con la historia que han construido juntos. Se conocieron hace más de una década en Baqueira Beret, gracias a Lucía, cuñada de María. Tras cinco años de noviazgo, se casaron el 24 de febrero de 2018 en una boda romántica y familiar. Desde entonces, han formado un equipo sólido y cómplice, reforzado con la llegada de sus dos hijos. Hoy, ese equipo se enfrenta a su prueba más dura, pero lo hace con madurez, unión y un amor que, como ha demostrado María, sigue siendo su mayor sostén.










