Melania Trump ha ofrecido una visión excepcional sobre la niñez de su hijo Barron, un joven que siempre ha destacado por su extrema discreción. La ex Primera Dama ha revelado que Barron mantenía un vínculo especialmente estrecho con su abuela materna, Amalija Knavs, antes de que esta falleciera en enero de 2024. En declaraciones a USA Today, Melania recordó que la conexión entre Barron y Amalija era simplemente "mágica" y que ella fue como una segunda madre para él mientras crecía bajo los focos y las presiones de la Casa Blanca.
"Mi madre era el epítome del amor y la calidez; para Barron, fue una abuela que llenó cada momento de alegría y sabiduría", explicó Melania. "Cada historia que le leía a Barron despertaba su imaginación, y cada juego estrechaba su vínculo. Sus deliciosas comidas eran más que alimento: eran una celebración de la unión familiar", describía con orgullo.
Melania añadió que ambos solían hablar a menudo en esloveno, la lengua materna de Amalija, lo que forjó una relación aún más íntima. "Ella se aseguró de que Barron sintiera una fuerte conexión con sus raíces eslovenas compartiendo libros e historias de nuestra infancia. Al preparar platos tradicionales, mi madre no solo llenaba nuestro hogar de aromas deliciosos, sino que conectaba a Barron con su herencia", explicaba muy emocionada.
Nacida en Sevnica (Eslovenia) en 1970, Melania obtuvo la ciudadanía estadounidense en 2006 tras contraer matrimonio con Donald Trump. Poco después, trajo a sus padres desde Europa mientras la carrera política de su marido despegaba; ellos se convirtieron en ciudadanos estadounidenses en 2018. "A menudo escuchaba sus risas y sentía personalmente su alegría, sabiendo que estaban creando recuerdos inolvidables juntos", añadió la ex Primera Dama. "Su conexión era tan mágica... me encantaba verlos".
Melania concluyó compartiendo un consejo para las madres jóvenes, basándose en su propia filosofía de crianza con Barron. "Cubrid a vuestros hijos de amor y apoyo, y comunicaros siempre abiertamente", sugirió. "Vedlos como individuos únicos, no simplemente como extensiones de vosotras mismas. Animadlos a explorar sus pasiones y respetad sus elecciones, honrando su decisión de decir 'sí' y 'no'". Amalija dejó una huella imborrable en la familia Trump, y su fallecimiento a los 78 años fue un golpe especialmente duro para Barron.
Donald Trump también quiso rendir homenaje a su suegra a principios de año, bromeando incluso con que ella era la responsable de la impresionante estatura de Barron (2,01 metros). "Así es como se hizo tan alto: solo comía su comida", bromeó Donald, antes de añadir con seriedad: "Solo quiero decir, Amalija, que eres especial. Eres una de las personas más especiales que he conocido". "Su muerte fue un periodo difícil para la familia, pero ella era increíble. Quiero agradecer todo lo que hizo por nuestra familia... Grandes personas, grandes padres para todos nosotros, pero especialmente para Barron", finalizó el ex presidente.
Actualmente, Barron estudia en la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York (NYU) y prefiere mantener un perfil bajo en comparación con sus hermanos mayores. No obstante, recibió grandes elogios por ayudar a su padre a conectar con los votantes jóvenes durante la campaña presidencial de 2024, gestionando entrevistas con famosos podcasters y estrellas de las redes sociales.










