Poco a poco, Caroline Kennedy vuelve a sonreír. Hace cuatro meses, a finales de diciembre, despedía a la mediana de sus hijas, Tatiana Schlossberg, quien fallecía a sus 35 años a causa de una leucemia mieloide aguda, marcando así un antes y un después en su vida con otra trágica pérdida —parece, casi, como si la 'maldición de los Kennedy' la buscase de nuevo—. Ahora, la que fuera embajadora de Estados Unidos en Japón (siendo la primera mujer en ocupar ese puesto), parece retomar poco a poco su agenda; siendo vista la semana pasada en un evento filantrópico junto a los reyes Carlos III y Camilla de Inglaterra y, ahora, en una imagen junto al más pequeño de sus hijos, Jack Schlossberg.
Jack, de 33 años, aspira a continuar el legado de su abuelo —el 35 presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy— en la política y, actualmente, está en plena campaña para convertirse en uno de los parlamentarios demócratas del Congreso de Nueva York. Ese es el motivo que se encuentra tras la última publicación del fuera corresponsal político para VOGUE hace un par de años en sus redes sociales, eligiendo a su madre como protagonista.
"¡Jack para Nueva York!", ha escrito bajo la fotografía, donde se ve a madre e hijo increíblemente sonrientes compartiendo un abrazo frente al icónico Barney Greengrass en el Upper West Side de Manhattan. Por la cotidianeidad del gesto compartido en la imagen —además de la cariñosa pose, vemos al aspirante a congresista con lo que parece ser una botella de naranja y una bolsa de bagels— podemos deducir que se encuentran ante uno de sus spots favoritos.
Apoyo inquebrantable
A los Kennedy la política les corre por las venas, por lo que cuando Jack anunció que quería presentarse a las elecciones de la Gran Manzana, no fue sorpresa para nadie. Con un perfil revolucionario y que resulta especialmente atractivo para la gente joven (es decir, los nuevos votantes), el nieto de Jackie Kennedy y el que fuera presidente estadounidense apuesta por unos resultados positivos para el final de su campaña.
Una perspectiva que comparte su madre, tal y como compartió durante una sincera —e inesperada— entrevista el pasado mes de marzo junto a su marido, Ed Schlossberg, para el programa matutino de la CBS, News Sunday Morning. Bueno, confío mucho en Jack. Confío en su criterio. Es decir, algunos de los otros se han estado preparando para esto durante años, pero él llegó a esto de forma novedosa", admitía la diplomática durante la conversación.
En otro punto de esta, Caroline hacía referencia a la presencia online del menor de sus hijos, subrayando que "en realidad, es el forastero en esta contienda", algo que, si bien arriesgado, resulta increíblemente llamativo para los internautas que se crucen con su perfil y con su 'nueva forma' de hacer política. "Y creo que, ya sabes, la gente puede reírse al oír esto, pero es verdad", subrayó.
Su última aparición
Tal y como se mencionaba, desde la muerte de su hija Tatiana, Caroline ha preferido mantenerse al margen del foco mediático —aún más de lo que estaba acostumbrada, ya que la primogénita del icónico matrimonio siempre ha vivido una vida marcada por la discreción—, optando por apariciones sutiles y cautelosas.
Así lo demostró el pasado miércoles 29 de abril cuando, de manera inesperada, acudió a la quinta gala anual de The King's Trust Global —institución fundada en 1976 por el Rey Carlos III cuando aún era el príncipe de Gales— , organizada con motivo de la visita de los reyes Carlos III y Camilla de Inglaterra. Si bien evitó ser fotografiada por los medios de comunicación, varias fuentes (incluyendo la revista Town & Country, quien la mencionaba en la lista de invitados) subrayaban la presencia de la diplomática en la celebración de la colaboración entre The King's Trust y Greater Together.









